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De Seattle a Génova


Julio es un mes de múltiples significados. Quizás por caprichos del destino muchas revoluciones, independencias y gestas revolucionarias quedaron marcadas en ese mes del calendario. Casi todos esos movimientos hicieron suyos los ideales de libertad, de igualdad y de fraternidad que hoy, los jefes de los países más ricos y poderosos del mundo, parecieran ignorar.
Julio tuvo que ser también el mes de Génova, cuyo nombre en latín significa Puerta de Mar. Siendo uno de los primeros puertos europeos del Mar Mediterráneo, en la época medieval se le conoció también como República Marinera y a lo largo de los siglos XVII y XVIII fue sede de importante institutos bancarios y financieros. Aunque Génova está asociada a los movimientos capitalistas desde hace seis siglos, en julio del año 2001 también se levanta como símbolo, tanto de la crisis del neoliberalismo globalizante, como también de un creciente movimiento diverso, muy joven, que amenaza con sus pancartas y consignas, con sus cuerpos y sus gritos en transformarse en la rebelión planetaria de los globalizados. Ellos, los manifestantes, no se oponen a la inversión local y extranjera, sino a las políticas de los grandes poderes económicos del mundo que, ya en 1960, hace algo más de 40 años, el 20% de los habitantes más ricos del planeta tenían un nivel de renta 30 veces superior que el 20% más pobre. Hoy disponen de una renta 82 veces más elevada.
En los países desarrollados del norte, las medidas neoliberales desmantelaron el pleno empleo y las redes de seguridad social creadas por los Estados de bienestar. En los países del sur, acrecentaron y agudizaron la pobreza, acabaron con la propiedad pública y casi sustituyeron el Estado, imponiendo los modelos económicos y sociales que benefician a las grandes y poderosas transnacionales, en desmedro de pequeños y medianos empresarios, así como de los pueblos en general.
Los movimientos antineoliberales, han sido etiquetados y calificados con diversos epítetos degradantes por la prensa pagada internacional y los propagandistas a sueldo. Sin embargo, tal como lo certifican las pruebas documentales (filmaciones, grabaciones, fotografías) las manifestaciones y protestas, en su mayoría, han sido pacíficas, pero desvirtuadas por provocadores oficiales que buscan desacreditar a quienes se oponen a la venta del planeta.
Tal es el sarcasmo neoliberal que un alto funcionario del gobierno de George Bush declaró a The New York Times, el pasado 21 de abril que las protestas ya son parte de las cumbres mundiales, afirmando que "No se puede tener una cumbre comercial en estos días sin gases lacrimógenos; sería como tener una hamburguesa con queso, sin queso".
En diciembre de 1999, en Seattle, EE.UU., se inician las protestas con más de 50 mil manifestantes que se movilizan contra la organización Mundial de Comercio (OMC). La Cumbre termina sus acuerdos en medio de enfrentamientos entre activistas y policías.
En febrero de 2000, en la cuidad suiza de Davos, 10 mil activistas y campesinos europeos rechazan la reunión del Foro Económico Mundial. En abril, en Washington D.C. miles de personas se manifestan contra le Cumbre del Banco Mundial y el FMI. Ese mismo año, en septiembre, en la ciudad de Melbourne, Australia, más de 2 mil policías antidisturbios cargan contra los manifestantes. La represión duró casi 72 horas.
También en septiembre, en Praga, Checoslovaquia, durante la 55 cumbre del FMI-Banco Mundial, se produce la primera gran protesta europea con el lema " Ante la Globalización Económica, la Globalización de la resistencia". La reunión se suspende antes de lo programado y se cancelan cenas y espectáculos para los delegados. En diciembre, en Niza, Francia, miles de jóvenes agricultores europeos se manifiestan y logran interrumpir la cumbre de la Unión Europea.
En enero de 2001, en Davos, Suiza, durante el Foro Económico Mundial, el presidente de ese país, Moritz Leuenberger, ante el cerco que le imponen a los activistas, señala en su participación: "La globalización produce ganadores brillantes que se deleitan con los perdedores que luchan sólo por sobrevivir y se ven forzados a emigrar". Paralelamente, en Porto Alegre, Brasil, se realiza el primer Foro Social Mundial, que adversa las políticas neoliberales y analiza la necesidad de una alternativa mundial de integración, justa y humana.
En febrero, en Cancún, México, cientos de jóvenes son reprimidos brutalmente al protestar contra la reunión del Banco Mundial en esa ciudad portuaria caribeña. En abril, la ciudad canadiense de Quebec, es cubierta por una espesa nube blanca durante la Cumbre de la Américas, son los excesos de gases lacrimógenos. Amas de casa y estudiantes se unen a las manifestaciones de protestas. En Barcelona, España, el Banco Mundial cancela su conferencia programada para junio, debido a las protestas que se organizan. Más de 20, mil manifestantes realizan una marcha pacífica, la cual es provocada por paramilitares y policías vestidos de civil y culmina en violencia. Ese mismo mes en Gotemburgo, más de 40 mil manifestantes rechazan la Cumbre Europea. La reunión se suspende debido a los enfrentamientos entre policías y manifestantes.
En julio, en Génova, Italia, se reúnen los 7 países más ricos del mundo y Rusia (G-8). Más de 150 mil manifestantes son reprimidos, como nunca antes. Muere asesinado a quemarropa el joven de 23 años Carlos Giuliano desafiando al poder económico mundial. Era un soñador que luchaba contra la pesadilla.

101 años de Panamá América

 
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