De soberanía también se come
Después de tres años aún escuchamos a personas expresar que por la salida de los norteamericanos, es que estamos en esta situación económica. Y peor aún, insisten en la falacia de que de soberanía no se come. Primero, la soberanía de un país es un estado de dignidad y en ningún momento podemos argumentar ese status por el factor económico.
La soberanía es la esencia del Estado, sin ella éste no existe. El desarrollo económico nacional debe ser producto del ingenio, la capacidad, la iniciativa y creatividad de sus ciudadanos y no de la dependencia de otro Estado. Pero para aquellos que aún persisten en ese engaño, quiero decirles que además de que nuestro pueblo alcanzó la total soberanía, ésta, aparte de la dignidad que nos dio, también nos ha dado de comer. El mayor ejemplo es que hoy el Canal aporta como ganancia al Estado decenas de millones de dólares, comparado con el millón que recibíamos de anualidad y que por muchas décadas el pago fue de 250,000 dólares al año.
Para ser más claro, en el próximo presupuesto del Canal, éste aportará cerca de 183 millones de dólares en concepto de Impuesto sobre la Renta, Seguro Educativo y cuota de Seguro Social. Además, unos 128 millones al Tesoro Nacional, y un aporte indirecto de casi 110 millones de dólares. Sólo este año, esta cantidad cuadruplica lo aportado durante los 90 años de administración norteamericana. Aparte tendremos que considerar los sueldos de los empleados que prácticamente casi todos son panameños.
Tomemos en cuenta las áreas aledañas al Canal, donde hoy se desarrolla una serie de negocios, que además promueve plazas de empleos y genera riqueza para el país. Creo que aquellos pocos panameños que aún tienen la percepción equivocada sobre este tema, lo que deben es contribuir para que todo estas tierras revertidas sean mejor explotadas para el beneficio de todos, porque ahora sólo depende de la creatividad, honestidad y eficiencia que aportemos para el progreso de Panamá.
Debemos elevar nuestra autoestima, y un motivo concreto para ello es lo que los panameños hemos realizado con la administración del Canal, que no sólo ha sido un éxito económico, sino en todo lo relacionado a su administración, los niveles de accidentes han disminuido y los usuarios han superado sus incógnitas sobre la capacidad que tenemos de dirigir esta empresa. Este logro alcanzado debe servirnos de inspiración para que en otras áreas podamos alcanzar iguales triunfos para el bien del país, porque hemos comprobado y en corto tiempo, que sí somos capaces, honestos, creativos, cuando no los proponemos. De soberanía también se come.
“Cuando los hombres decentes no participan en política, los indecentes se aprovechan de ella y entonces los decentes tendrán que callar”. Gandhi.
(cdaa@sinfo.net)
La soberanía es la esencia del Estado, sin ella éste no existe. El desarrollo económico nacional debe ser producto del ingenio, la capacidad, la iniciativa y creatividad de sus ciudadanos y no de la dependencia de otro Estado. Pero para aquellos que aún persisten en ese engaño, quiero decirles que además de que nuestro pueblo alcanzó la total soberanía, ésta, aparte de la dignidad que nos dio, también nos ha dado de comer. El mayor ejemplo es que hoy el Canal aporta como ganancia al Estado decenas de millones de dólares, comparado con el millón que recibíamos de anualidad y que por muchas décadas el pago fue de 250,000 dólares al año.
Para ser más claro, en el próximo presupuesto del Canal, éste aportará cerca de 183 millones de dólares en concepto de Impuesto sobre la Renta, Seguro Educativo y cuota de Seguro Social. Además, unos 128 millones al Tesoro Nacional, y un aporte indirecto de casi 110 millones de dólares. Sólo este año, esta cantidad cuadruplica lo aportado durante los 90 años de administración norteamericana. Aparte tendremos que considerar los sueldos de los empleados que prácticamente casi todos son panameños.
Tomemos en cuenta las áreas aledañas al Canal, donde hoy se desarrolla una serie de negocios, que además promueve plazas de empleos y genera riqueza para el país. Creo que aquellos pocos panameños que aún tienen la percepción equivocada sobre este tema, lo que deben es contribuir para que todo estas tierras revertidas sean mejor explotadas para el beneficio de todos, porque ahora sólo depende de la creatividad, honestidad y eficiencia que aportemos para el progreso de Panamá.
Debemos elevar nuestra autoestima, y un motivo concreto para ello es lo que los panameños hemos realizado con la administración del Canal, que no sólo ha sido un éxito económico, sino en todo lo relacionado a su administración, los niveles de accidentes han disminuido y los usuarios han superado sus incógnitas sobre la capacidad que tenemos de dirigir esta empresa. Este logro alcanzado debe servirnos de inspiración para que en otras áreas podamos alcanzar iguales triunfos para el bien del país, porque hemos comprobado y en corto tiempo, que sí somos capaces, honestos, creativos, cuando no los proponemos. De soberanía también se come.
“Cuando los hombres decentes no participan en política, los indecentes se aprovechan de ella y entonces los decentes tendrán que callar”. Gandhi.
(cdaa@sinfo.net)