De todo un poco
Este artículo lleva la intención de complacer a varios de mis lectores, algunos afectados por los temas que me sugieren, otros porque comparten conmigo la situación general que analizo.
LA APC: fue fundada desde que yo me activaba como banquera. Ese largo tiempo, sin embargo no le da el derecho de destruir con su anacrónico sistema el buen crédito de una persona, quien por motivo de desempleo no haya cumplido con el pago de su obligación sin fallar por 18 meses. La lista negra computarizada, que mantiene por cinco años, ha hecho mucho daño a personas intrínsecamente honradas. A esto hay que ponerle fin.
La CSS: En días pasados, en la Clínica de Betania, una jubilada se manifestó en alta voz por el desabastecimiento de medicinas. El nuevo sistema implantado para atender mejor las recetas presentadas podría ser magnífico, siempre y cuando las mismas sean atendidas sin ese sello que dice "pendiente de entrega por 30 días laborables". Personalmente he presentado la misma receta por dos etapas de 30 días cada una, con pésimo resultado. Con mucha suerte se obtiene los medicamentos de la receta completa. ¡Hasta cuándo Dios de todos!
Los 30 millones: Toda institución bancaria debe aprender a decir SI cuando las condiciones lo ameritan y NO en caso contrario. No me explico cómo el Gerente del BNP pueda decir que en esa institución no hay nada pendiente de deuda alguna de los transportistas, porque fueron pasadas a cuentas malas como pérdidas. La memoria queda. Castigar un préstamo como malo deja huellas indelebles y luces rojas que alertan al oficial de crédito en contra de futuras transacciones. El costo de un autobus nuevo es mayor que el de una casa. ¿Por qué, entonces, no exigir un abono inicial? ¡Qué suerte tienen los transportistas!.
SIACAP: Estoy de acuerdo con la nueva norma que se está tramitando para permitir que los 234 mil afiliados al sistema tengan un mecanismo legal para salir al mercado secundario a vender sus certificados de participación (CERPAN) sobre el valor de sus ahorros en el SIACAP. Las empresas administradoras critican la acción; primero argumentando que es pan para hoy y hambre para mañana, sin observar que la situación actual lo amerita. El desempleo, la pobreza y el hambre es de hoy, es de ya. Argumentan que sólo se movilizará 136.5 millones. Mis cálculos, con un 20% de descuento arrojan 364 millones de dólares que vendrían muy bien a la economía del país. Se quejan también de la falta de seguridad jurídica y yo no veo cómo, pues, el ahorro pasará de un legítimo dueño a otro que tendrá que esperar la fecha de jubilación del dueño original para cobrar con intereses. (P/A 1.06.01).
Déficit fiscal: Ya sea 50 ó 100 millones de dólares, es preocupante. El PIB en el primer trimestre, el gobierno lo indica como 3%, los entendidos lo ven como 1% y algunos como -1%. Nada de esto nos debió tomar por sorpresa. La Comisión de Presupuesto de la Asamblea Legislativa lo advirtió desde que fue presentado para su aprobación. Se observaba, entonces, gastos suntuosos para viajes, viáticos, celulares, alquiler de autos, abuso del "Mirehelicoptero" y del avión presidencial y los ingresos se observaban inflados. Aunque el gobierno presentó un plan de racionalización por unos 100 millones de dólares, esto a mí me indica que había mucho despilfarro. A mí me hubiera gustado ver una reducción en la partida discrecional de la Sra. Presidenta y un recorte de salario de todo aquel que gane más de 5,000 dólares. Esto último requiere una ley. Que hay con eso? ¿Acaso no tenemos una asamblea con un buen presidente de fondo?.
LA APC: fue fundada desde que yo me activaba como banquera. Ese largo tiempo, sin embargo no le da el derecho de destruir con su anacrónico sistema el buen crédito de una persona, quien por motivo de desempleo no haya cumplido con el pago de su obligación sin fallar por 18 meses. La lista negra computarizada, que mantiene por cinco años, ha hecho mucho daño a personas intrínsecamente honradas. A esto hay que ponerle fin.
La CSS: En días pasados, en la Clínica de Betania, una jubilada se manifestó en alta voz por el desabastecimiento de medicinas. El nuevo sistema implantado para atender mejor las recetas presentadas podría ser magnífico, siempre y cuando las mismas sean atendidas sin ese sello que dice "pendiente de entrega por 30 días laborables". Personalmente he presentado la misma receta por dos etapas de 30 días cada una, con pésimo resultado. Con mucha suerte se obtiene los medicamentos de la receta completa. ¡Hasta cuándo Dios de todos!
Los 30 millones: Toda institución bancaria debe aprender a decir SI cuando las condiciones lo ameritan y NO en caso contrario. No me explico cómo el Gerente del BNP pueda decir que en esa institución no hay nada pendiente de deuda alguna de los transportistas, porque fueron pasadas a cuentas malas como pérdidas. La memoria queda. Castigar un préstamo como malo deja huellas indelebles y luces rojas que alertan al oficial de crédito en contra de futuras transacciones. El costo de un autobus nuevo es mayor que el de una casa. ¿Por qué, entonces, no exigir un abono inicial? ¡Qué suerte tienen los transportistas!.
SIACAP: Estoy de acuerdo con la nueva norma que se está tramitando para permitir que los 234 mil afiliados al sistema tengan un mecanismo legal para salir al mercado secundario a vender sus certificados de participación (CERPAN) sobre el valor de sus ahorros en el SIACAP. Las empresas administradoras critican la acción; primero argumentando que es pan para hoy y hambre para mañana, sin observar que la situación actual lo amerita. El desempleo, la pobreza y el hambre es de hoy, es de ya. Argumentan que sólo se movilizará 136.5 millones. Mis cálculos, con un 20% de descuento arrojan 364 millones de dólares que vendrían muy bien a la economía del país. Se quejan también de la falta de seguridad jurídica y yo no veo cómo, pues, el ahorro pasará de un legítimo dueño a otro que tendrá que esperar la fecha de jubilación del dueño original para cobrar con intereses. (P/A 1.06.01).
Déficit fiscal: Ya sea 50 ó 100 millones de dólares, es preocupante. El PIB en el primer trimestre, el gobierno lo indica como 3%, los entendidos lo ven como 1% y algunos como -1%. Nada de esto nos debió tomar por sorpresa. La Comisión de Presupuesto de la Asamblea Legislativa lo advirtió desde que fue presentado para su aprobación. Se observaba, entonces, gastos suntuosos para viajes, viáticos, celulares, alquiler de autos, abuso del "Mirehelicoptero" y del avión presidencial y los ingresos se observaban inflados. Aunque el gobierno presentó un plan de racionalización por unos 100 millones de dólares, esto a mí me indica que había mucho despilfarro. A mí me hubiera gustado ver una reducción en la partida discrecional de la Sra. Presidenta y un recorte de salario de todo aquel que gane más de 5,000 dólares. Esto último requiere una ley. Que hay con eso? ¿Acaso no tenemos una asamblea con un buen presidente de fondo?.