De vuelta con la salud
Uno de los aspectos más importantes para la vida de la sociedad, es la salud. Es primordial afirmar en la conciencia del pueblo la necesidad de conocer las formas más eficaces de preservar en el mejor estado posible el organismo que la naturaleza nos ha concedido y de cooperar, con todos los recursos a nuestro alcance, para el mantenimiento de la salud pública y privada.
El hombre no puede disfrutar de la felicidad plenamente, cuando su salud no está debidamente conservada ni protegida. Para formar parte de la sociedad moderna, es necesario que cada uno de los individuos que la componen cumpla con una serie de deberes que se refieren no solamente a la protección de su salud, sino también a la de la salud pública.
De allí la necesidad de que todos prestemos la mayor cooperación posible para que las instituciones dedicadas a mejorar y proteger la salud, puedan cumplir su labor con probabilidades de éxito en un cien por ciento. Esa cooperación puede ir desde el cumplimiento personal de las normas sanitarias elementales, hasta la contribución física, económica o intelectual para que sea posible resolver los problemas de salud en el país.
Para el logro de estos fines, es necesario que haya en cada individuo conciencia plena de las responsabilidades que entraña la salud pública. Por eso es necesario enseñar, educar y orientar a la población para que en ella se convierta en hábitos y actitudes todo lo que se refiere a la defensa, conservación y mejoramiento de la salud del individuo y de la comunidad.
Pero no es suficiente la actitud ciudadana ante este problema, la responsabilidad por el estado de la salud recae principalmente en las autoridades del Ministerio de Salud (MINSA), quienes deben velar para que no se produzcan brotes de enfermedades o focos de infecciones que puedan afectar el bienestar colectivo. Recientemente, el alcalde capitalino Juan Carlos Navarro exigió al MINSA que hiciera su trabajo para eliminar los criaderos del mosquito Aedes aegypti, ya que "estamos al borde de una epidemia de dengue que afectará a la ciudad entera, situación de la que haré responsable al MINSA si la epidemia llega a afectar la salud pública". También, permanecen cerradas la Sala de Maternidad y Neonatología del San Fernando por un brote infeccioso.
La salud es un tema delicado y muy complejo que debe ser enfrentado con iniciativa, seriedad y responsabilidad. Por tal razón, es función del MINSA atender todos los problemas de salud, como por ejemplo, el de la prolongación de los años de vida de la población; el costo de la tecnología, cada día más cara, y el de la fuerte presión de la industria farmacéutica, que avasalla a los consumidores incluso en los hospitales públicos; el presupuesto para resolver el desajuste entre los gastos de personal, consumo e inversiones; la realidad de que nadie quiere desgastarse con el asunto de la Caja de Seguro Social, por ser un problema de fuerte repercusión social; la proletarización de la medicina que ha provocado la pérdida del papel social del médico; o la consolidación de la figura del médico estrella en los grandes hospitales, siendo éste intocable y con poder de presión sobre la administración estatal o privada. Estos son temas que requieren soluciones integrales con carácter de urgencia. Mientras tanto, la salud ha de someterse a un chequeo porque parece enferma.
El hombre no puede disfrutar de la felicidad plenamente, cuando su salud no está debidamente conservada ni protegida. Para formar parte de la sociedad moderna, es necesario que cada uno de los individuos que la componen cumpla con una serie de deberes que se refieren no solamente a la protección de su salud, sino también a la de la salud pública.
De allí la necesidad de que todos prestemos la mayor cooperación posible para que las instituciones dedicadas a mejorar y proteger la salud, puedan cumplir su labor con probabilidades de éxito en un cien por ciento. Esa cooperación puede ir desde el cumplimiento personal de las normas sanitarias elementales, hasta la contribución física, económica o intelectual para que sea posible resolver los problemas de salud en el país.
Para el logro de estos fines, es necesario que haya en cada individuo conciencia plena de las responsabilidades que entraña la salud pública. Por eso es necesario enseñar, educar y orientar a la población para que en ella se convierta en hábitos y actitudes todo lo que se refiere a la defensa, conservación y mejoramiento de la salud del individuo y de la comunidad.
Pero no es suficiente la actitud ciudadana ante este problema, la responsabilidad por el estado de la salud recae principalmente en las autoridades del Ministerio de Salud (MINSA), quienes deben velar para que no se produzcan brotes de enfermedades o focos de infecciones que puedan afectar el bienestar colectivo. Recientemente, el alcalde capitalino Juan Carlos Navarro exigió al MINSA que hiciera su trabajo para eliminar los criaderos del mosquito Aedes aegypti, ya que "estamos al borde de una epidemia de dengue que afectará a la ciudad entera, situación de la que haré responsable al MINSA si la epidemia llega a afectar la salud pública". También, permanecen cerradas la Sala de Maternidad y Neonatología del San Fernando por un brote infeccioso.
La salud es un tema delicado y muy complejo que debe ser enfrentado con iniciativa, seriedad y responsabilidad. Por tal razón, es función del MINSA atender todos los problemas de salud, como por ejemplo, el de la prolongación de los años de vida de la población; el costo de la tecnología, cada día más cara, y el de la fuerte presión de la industria farmacéutica, que avasalla a los consumidores incluso en los hospitales públicos; el presupuesto para resolver el desajuste entre los gastos de personal, consumo e inversiones; la realidad de que nadie quiere desgastarse con el asunto de la Caja de Seguro Social, por ser un problema de fuerte repercusión social; la proletarización de la medicina que ha provocado la pérdida del papel social del médico; o la consolidación de la figura del médico estrella en los grandes hospitales, siendo éste intocable y con poder de presión sobre la administración estatal o privada. Estos son temas que requieren soluciones integrales con carácter de urgencia. Mientras tanto, la salud ha de someterse a un chequeo porque parece enferma.