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Debate


Según el Diccionario de la Real Academia Española, "Debate" se define como: Controversia sobre una cosa entre dos o más personas. Como puede observarse, el debate es lo que se impone por parte de las amplias masas antes de decidir dar su voto. Imaginamos que entre los partidos políticos y sus candidatos existen diferencias en cuanto a la forma de confrontar los grandes asuntos nacionales, tales como la globalización, el neoliberalismo y su consecuente exoneración de impuestos a las grandes multinacionales portuarias, bancarias, etcétera; y su secuela de privatizaciones de los servicios públicos básicos.
Ningún candidato puede esquivar el debate sobre estos temas y pretender que nuestro pueblo le dé su voto para hacerlo presidente. Muy contrario a eso de "Panamá, quiero oír tu voz" (implicando que sea la voz del pueblo la que se escuche, publicidad del costoso e innecesariamente permanente "Tribunal Electoral") es precisamente la voz de los políticos la que el pueblo quiere oír. El pueblo desea saber qué pretenden hacer con su destino. En lugar de ello, estos políticos son aparentemente incapaces de articular un discurso coherente y rehuyen al debate de forma pusilánime con pretensiones de confundir la paz sociopolítica con la falta de contradictorio; es decir, confundir la suprema acción de gobernar con la paz de los sepulcros como si fuésemos pueblos difuntos y no ciudadanos.
222 ...nuestra gente sabe que no puede renunciar al hábito de pensar, ya que el conocimiento no es sólo imagen y para elegir hay que conocer primero.
Estos "chicos plásticos" (a los que hoy apoya Rubén Blades), pese a sus visitas por Harvard, ignoran la prédica aristotélica: "La vida, cualquiera que ella sea, tiene dos partes: trabajo y reposo, guerra y paz". (Ver Aristóteles, La Política, Editorial Vosgos, S.A. Barcelona 1975, pág. 145).
Por una parte, un alcalde compartiendo intereses con una de las multinacionales más odiadas del país y, por otro lado, un candidato presidencial abucheado en el foro anual del más dinámico y militante grupo empresarial de Panamá, presentan un cuadro poco alentador frente a las elecciones de 2004, que de no corregirse los llevará a una clara derrota electoral.
Caer en reincidencias no es lo más apropiado para un partido que viene de perder el último torneo electoral. Pensar que la publicitaria de "papá" asegurará el triunfo, es reincidir en el error de 1999. El error de creer que la imagen de un grupo de jóvenes subiendo una cuesta portando banderas del partido y del candidato es suficiente estímulo para garantizar el voto, es creer que los panameños hemos mutado a entes sin actividad cerebro vascular.
Los panameños sabemos que la violación sistemática del artículo 85 de la Constitución Nacional por parte de los medios de comunicación (obligación de los medios de comunicación de ser vehículos de cultura), tiene como objetivo eliminar el hábito de pensar y, por más que se intenta, nuestro pueblo no está creyendo en líneas psíquicas, y menos en relación con temas políticos, y se prepara a recuperar el hábito de elegir hombres al servicio de la Patria (si es que alguna vez tuvimos tal hábito). En todo caso, nuestra gente sabe que no puede renunciar al hábito de pensar, ya que el conocimiento no es sólo imagen y para elegir hay que conocer primero. Ya se dice que "El candidato tiene quien le lea." (Ver diario Crítica, edición del 24 de abril de 2003, pág. 3) Entonces, el candidato, lejos de superar su incapacidad de articular de forma inteligente un discurso coherente, espontáneo y natural, ahora resulta que no pretende ni leer sino comisionar personas que lean en su nombre. Esto parece señalar algún grado de "miedo escénico" y así no se gana un torneo electoral. "Si para un estudiante de química es el laboratorio el espacio más adecuado para realizar las experiencias prácticas del aprendizaje de su profesión, para un estudiante de música lo es el escenario" (www.miedoesceníco.com.) Y agregamos nosotros, para un político el debate y el público son su mejor aprendizaje.
Si el candidato respeta a sus copartidarios y a sus electores, entonces tendrá que superar sus carencias; ya que con el apoyo de todo el partido deberá llegar al poder y deberá ser consecuente con las nuevas esperanzas que deberá despertar para competir con algún éxito en la próxima campana electoral.
La sicóloga Gloria Marsellach Umbert señala: "La gente presenta miedo a hablar en público por varias razones, que incluyen el miedo a las críticas, el miedo al fracaso, el miedo a que la gente observe, la ignorancia del tema a tratar y también les preocupan las posibles reacciones del auditorio". Ver www.ciudadfutura.net . ¿Cuál de éstos es el miedo del candidato que rehuye el debate?

101 años de Panamá América

 
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