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Debemos demostrar nuestra determinación


En las horas posteriores al sismo, la comunidad internacional se movilizó para ayudar a Haití. Más de 140 países participaron en las operaciones inmediatas de respuesta y rescate. Los países con relaciones estrechas y también aquellos con relaciones tensas trabajaron lado a lado unidos por una humanidad común. La respuesta fue un ejemplo patente de que, si bien nuestra ciudadanía se define por el país en el que vivimos, todos somos parte de una comunidad más grande de ciudadanos mundiales que ayudan a los necesitados. Ayer miércoles, 31 de marzo, más de 110 países se reunieron una vez más en las Naciones Unidas en apoyo del pueblo haitiano. Escuchamos la perspectiva del gobierno de Haití para el futuro de su país y su plan para hacer de ese futuro una realidad.

La meta de la conferencia es afianzar las bases de la recuperación y reconstrucción de Haití mediante contribuciones de todas las fuentes, tanto de instituciones públicas, como privadas, no gubernamentales y multilaterales. Apoyar los esfuerzos de Haití para reconstruirse mejor no será una tarea a corto plazo. En la Conferencia se solicitan contribuciones de fondos por un total de 3,800 millones de dólares para apoyar las iniciativas de reconstrucción en los próximos dos años. Estos recursos se necesitan para sentar las bases de un Haití estable y próspero. El compromiso internacional con Haití debe ir más allá de la respuesta de emergencia, los países deben comprometerse más bien a trabajar con el pueblo y el gobierno de Haití a largo plazo en apoyo de sus esfuerzos para reconstruir un país y hacer que éste sea digno de su pueblo. Un país con un sector privado dinámico, con ministerios públicos reconstruidos y reforzados y con un gobierno y una comunidad internacional que sean responsables ante el pueblo de Haití.

El gobierno de Haití y sus socios internacionales se han comprometido a guiarse por seis principios. Estos principios son: autoría haitiana del plan para el futuro del país; inclusión de todas las partes interesadas, principalmente el pueblo haitiano, durante la reconstrucción y en el futuro; rendición de cuentas y transparencia del gobierno de Haití y sus socios donantes ante el pueblo de Haití principalmente, pero también ante la comunidad internacional; coordinación entre el gobierno de Haití y los donantes; compromiso con la eficacia de las inversiones mediante la medición de las mejoras que nuestras inversiones hacen en las vidas de los haitianos; y sostenibilidad de nuestra inversión mediante un compromiso duradero de trabajar con el pueblo y el gobierno de Haití para aumentar la capacidad que permita trasladar las operaciones de los donantes a éstos.

Mirar hacia el futuro y reconstruir no significa que podamos ignorar los desafíos que nos plantea el presente. Continuaremos trabajando con el gobierno de Haití para atender las necesidades humanitarias urgentes. Sabemos que un mañana próspero dependerá de que proporcionemos esa ayuda esencial hoy a aquellos cuyas vidas se han visto afectadas por el terremoto— los que perdieron hogares, los que afrontan la escasez de alimentos y los que no tienen acceso adecuado a los servicios de higiene.

Ya sea usted el propietario de una empresa, un estudiante o trabaje para un gobierno, usted puede ayudar a transmitir el mensaje de esperanza que está presente en Haití y la visión que el gobierno de Haití presentará para reconstruir su nación y hacer realidad esa esperanza.

Como dijo la secretaria Clinton antes del terremoto:”Para algunos de nosotros, Haití es un vecino, y para otros es un lugar de vínculos históricos y culturales. Pero para todos nosotros es ahora una prueba de nuestra resolución y compromiso.

101 años de Panamá América

 
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