Decreto Municipal No. 2025: ¿Ley muerta?
Según el decreto municipal No. 2025 la Alcaldía de Panamá está prohibido pintar o manchar las paredes o muros de los edificios públicos o privados, y pegar propagandas en ellos, postes de luz o árboles. Sin embargo, esta norma es una más de las tantas que se encuentran engavetadas porque nadie las respeta.
Este decreto también prohibe tirar desperdicios en las calles, aceras, plazas, quebradas o playas. Tampoco se debe quemar basura o herbazales o abandonar vehículos, colchones o recipientes viejos en las aceras, calles o lotes baldíos.
Todo los casos anteriormente mencionados son comunes en los 19 corregimientos que conforman el distrito capital, pero en esta ocasión nos referiremos a la pintura en paredes, puentes y muros.
Solamente hay que pasar por Betania, Calidonia, El Chorrillo, Pueblo Nuevo, por mencionar algunos corregimientos, para observar letreros y hasta dibujos, los que llaman "graffiti" en los muros y puentes elevados.
El corregidor de Betania, Ramiro Lima, expresó que hasta el momento no ha puesto ninguna sanción por pintar paredes, ya que la Policía no le ha llevado a nadie que hayan atrapado pintando los muros o puentes.
De encontrarse alguna persona rayando o pintando las paredes el corregidor deberá sancionarla con una multa entre 10 a 5,000 balboas. Pero, esto nunca pasa.
El decreto No.2025 señala que los responsables de supervisar y vigilar por el cumplimiento de las disposiciones de esta norma son los miembros de la Policía Nacional, los inspectores municipales y corregidores.
Por su parte, algunos moradores de la avenida 12 de octubre se han quejado por el estado de los muros y paredes que hay en esa área.
La señora Martha, quien es asidua cliente de un supermercado en el lugar, dijo que le parece irresponsable que algunos jóvenes se dediquen a rayar o pintar las paredes de edificios y muros privados.
"Sé que tienen derecho a expresar su creatividad, pero no en propiedad ajena", señaló.
Mientras que el joven Leonardo Martínez, morador de Los Libertadores dijo que en varias partes de la ciudad como son: la entrada de Parque Lefevre, el puente que se construye frente a la Universidad Santa María La Antigua, la 12 de octubre y cerca del colegio Richard Newmann se observen las iniciales JL, como si alguien marcara territorio.
"No es posible que hayan personas que contaminen visualmente la ciudad y ninguna autoridad haga nada", agregó.
Así que mientras los muros y puentes elevados peatonales y vehiculares de la ciudad se llenan de rayas, dibujos y consignas de protesta, el decreto municipal No.2025 parece ley muerta porque casi nadie lo cumple.
Y ni que decir de cuando se dan protestas estudiantiles o marchas de obreros, porque siempre las paredes son víctimas de las pinturas.
Este decreto también prohibe tirar desperdicios en las calles, aceras, plazas, quebradas o playas. Tampoco se debe quemar basura o herbazales o abandonar vehículos, colchones o recipientes viejos en las aceras, calles o lotes baldíos.
Todo los casos anteriormente mencionados son comunes en los 19 corregimientos que conforman el distrito capital, pero en esta ocasión nos referiremos a la pintura en paredes, puentes y muros.
Solamente hay que pasar por Betania, Calidonia, El Chorrillo, Pueblo Nuevo, por mencionar algunos corregimientos, para observar letreros y hasta dibujos, los que llaman "graffiti" en los muros y puentes elevados.
El corregidor de Betania, Ramiro Lima, expresó que hasta el momento no ha puesto ninguna sanción por pintar paredes, ya que la Policía no le ha llevado a nadie que hayan atrapado pintando los muros o puentes.
De encontrarse alguna persona rayando o pintando las paredes el corregidor deberá sancionarla con una multa entre 10 a 5,000 balboas. Pero, esto nunca pasa.
El decreto No.2025 señala que los responsables de supervisar y vigilar por el cumplimiento de las disposiciones de esta norma son los miembros de la Policía Nacional, los inspectores municipales y corregidores.
Por su parte, algunos moradores de la avenida 12 de octubre se han quejado por el estado de los muros y paredes que hay en esa área.
La señora Martha, quien es asidua cliente de un supermercado en el lugar, dijo que le parece irresponsable que algunos jóvenes se dediquen a rayar o pintar las paredes de edificios y muros privados.
"Sé que tienen derecho a expresar su creatividad, pero no en propiedad ajena", señaló.
Mientras que el joven Leonardo Martínez, morador de Los Libertadores dijo que en varias partes de la ciudad como son: la entrada de Parque Lefevre, el puente que se construye frente a la Universidad Santa María La Antigua, la 12 de octubre y cerca del colegio Richard Newmann se observen las iniciales JL, como si alguien marcara territorio.
"No es posible que hayan personas que contaminen visualmente la ciudad y ninguna autoridad haga nada", agregó.
Así que mientras los muros y puentes elevados peatonales y vehiculares de la ciudad se llenan de rayas, dibujos y consignas de protesta, el decreto municipal No.2025 parece ley muerta porque casi nadie lo cumple.
Y ni que decir de cuando se dan protestas estudiantiles o marchas de obreros, porque siempre las paredes son víctimas de las pinturas.