Defensoría del Pueblo, institución a defender
Un pueblo que ha sido sumergido en la más desastrosa de las crisis políticas, sociales, cívicas, morales y existenciales que ha experimentado desde 1990 y que ha sido colocado al borde de un Estado Fallido y que por esas misma razones, se lanza a apoyar una propuesta de cambio, para mejorar las condiciones nacionales y con esto albergar la esperanza de que, aún podemos salir adelante; no merece que quienes son en este momento depositarios de la confianza para liderar el cambio, amaguen siquiera con desmantelar una de las pocas instituciones que mantiene sus puertas abiertas para atender a los ciudadanos que perciben que sus derechos le son arrebatados por quienes ejercen el poder público.
En particular los miles de panameños humildes que, de todos los rincones del país, acuden a las Oficinas de la Defensoría para ser escuchados, esos serían los mayormente perjudicados; si las intenciones, hechas públicas, de un grupo de diputados panameñistas se llegara a concretar.
Y es que los diputados panameñistas parecen no entender el mandato que les ha dado el 60% de la población que acudió a votar el pasado 3 de mayo; no queremos más de lo mismo, dejemos atrás las intrigas, las manipulaciones de poder y pongámonos a trabajar por un país que se encuentra en cuidados intensivos y que demanda las mejores acciones, las cuales deben responder a una lista de prioridades nacionales; lista en la que no entiendo como entra la eliminación de la Defensoría del Pueblo.
Entre los primeros puntos críticos a resolver, y que deben demandar la atención de la nueva Asamblea Nacional de diputados, estarían las medidas para combatir la corrupción gubernamental (incluyendo la interna); como detener la ola inmigratoria que nos agobia y que prácticamente nos está convirtiendo en una provincia más de Colombia, a quien admiro y respeto más no a costa de nuestra soberanía; la utilización de nuestro país como centro logístico, financiero y de transacciones de los más afamados carteles de la droga, los que trafican con seres humanos y de los carteles de la pornografía, este, debería ser un tema tratado con urgencia notoria en la próxima Asamblea; además de lo que se hará con todos los estamentos de seguridad nacional que son cómplices activos o pasivos de la impunidad con que actúa el crimen organizado en nuestro país.
Diputados panameñistas, no nos arrebaten la esperanza desde este momento y permítanos creer que los cambios se darán para mejorar la institucionalidad democrática, un partido de raíces humildes y de compromiso democrático, no transita en esta dirección. Es esta una posición de quienes conforman la Alianza por el Cambio? La Defensoría contará siempre con nuestra solidaridad.