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Defiende tus derechos


Los derechos humanos, son inherentes a todo hombre y mujer sobre la faz de la tierra, sin distinción de ninguna clase, solo por el hecho de ser humano.

Como tal, somos libres de hacer uso del disfrute de cada uno de ellos, en igualdad de oportunidades sin ser objeto de rechazo, discriminación o segregación.

El respeto que manifestamos ante el disfrute de los derechos humanos por parte de otros, depende en gran medida del código de valores con el que nos identificamos.

Es de valor indiscutible el respeto con establecimiento de límites, la empatía al colocarnos en la posición del otro, la solidaridad al brindar nuestro apoyo incondicional, el amor que despierta nuestros más nobles sentimientos, la humildad al reconocer nuestros errores y enmendarlos, el poner nuestra capacidad de servicio al bien del necesitado, en fin, de todo aquello con lo que nos identificamos y marca el rumbo de nuestras vidas.

Causa malestar e indignación, cuando por antivalores son violentados los derechos de personas vulnerables, tratadas con indiferencia, minusvalía y violencia entre otros, por personas sin escrúpulos, con amplio despliegue de poder social o económico.

Es común la violación de normativas legales, orientadas hacia la defensa de los derechos humanos, con aplicación de acciones punitivas dependiendo entre otros, del perfil del que infringe la ley.

Confundimos con frecuencia los conceptos privilegios y derechos por lo que en forma arbitraria se hace uso indiscriminado de los estacionamientos que por la ley 42 del 1999, son designados para personas con condición de discapacidad como movilidad reducida , insuficiencia respiratoria o cardiaca, uso de oxígeno portátil, sillas de ruedas, ciegos u otras especificadas en la ley.

Todo derecho responde a un deber, por lo que para hacer uso de estos estacionamientos, debe portarse el carnet otorgado en forma gratuita por SENADIS, Secretaría Nacional de Discapacidad, a través de la Dirección de Equiparación de Oportunidades, no siendo valido ningún otro carnet o calcomanía con logo de discapacidad obtenida por otro medio.

También, es común contar en las filas ante ventanillas especiales, a personas que ven esta deferencia como un privilegio y no como un derecho. En ocasiones, apoyándose en políticas institucionales como en el caso de los clientes Premium en bancos, quienes tienen una atención preferencial e inmediata, en cualquiera ventanilla, en detrimento de pensionados, tercera edad, personas con discapacidad y otros grupos vulnerables que ven con prepotencia, irrespeto y alarde, irrespetar este derecho, obligándoseles a permanecer en espera para ser atendidos.

Sensibilicémonos, tomemos conciencia y hagamos congruentes los pensamientos, el sentir y actuar para beneficio de una sociedad más equitativa en pleno uso sin discriminación, de los derechos humanos.

101 años de Panamá América

 
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