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Dejando a las nuevas generaciones sin seguridad


Si nació entre 1961 y 1981, usted forma parte de lo que comúnmente se conoce como la Generación X y desafortunadamente, tal vez no vea un solo centavo de lo que está aportando al Seguro Social para su jubilación. Hace un par de años la Organización Internacional del Trabajo (OIT) hizo un análisis profundo del presupuesto social de la nación y un estudio actuarial de la Caja de Seguro Social (CSS), donde se hicieron proyecciones desde 1998 hasta el 2050 para el sistema de pensiones de Panamá, el Programa de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM) de la CSS.
En su análisis del Programa IVM, la OIT utilizó dos escenarios económicos para sus proyecciones. Un escenario "pesimista", en el cual la economía panameña crecía a un ritmo promedio del 3 % anual durante 50 años y uno "optimista", en el cual el crecimiento era del 5%. Bajo el escenario "pesimista", el programa IVM perdería todas sus reservas para el año 2023 y bajo el "optimista", las reservas se agotarían para el año 2033. Estas son proyecciones benevolentes tomando en cuenta que la economía panameña está creciendo actualmente a menos del uno por ciento anual, con una tasa de desempleo del 16.2%.
Pero, adicionalmente a la estancada situación económica de Panamá, la cual debería mejorarse, la verdadera razón por la que el programa de IVM se tornará deficitario en el futuro es simplemente que la gente está viviendo más. Actualmente, las prestaciones para los jubilados son pagadas por un gran grupo de individuos que en el presente están trabajando y cotizando al Seguro Social. El problema surgirá cuando los miembros de la Generación X empiecen a jubilarse y el grupo de trabajadores no sea lo suficientemente grande como para sostener la creciente cantidad de jubilados.
Si la gente continúa jubilándose a la misma edad, pero viviendo más, entonces pasarán una mayor parte de sus vidas como jubilados. Si futuras generaciones desean pasar más tiempo de esa manera, tendrán que aceptar menores ingresos (prestaciones reducidas) en sus años de retiro con relación a los de los años de trabajo, o tendrán que aumentar los pagos que hacen al Seguro Social durante sus años de trabajo para la jubilación.
Sin embargo, algunos países han podido resolver este problema sin reducir los beneficios. Suecia, México, Gran Bretaña, Polonia y muchos otros países han implementado programas de inversión basados en las jubilaciones, los cuales están rebasando ampliamente a los sistemas de pensión patrocinados por el Estado.
En mayo de 1981, Chile reemplazó su sistema de jubilación estatal del Seguro Social con un sistema privado de inversiones basado en cuentas individuales de retiro. Los países latinoamericanos que han seguido el ejemplo chileno han sido capaces de desactivar la bomba de tiempo fiscal, que está haciendo tictac en los países con sistemas de seguridad social tradicionales.
Luego de años de imprudencia fiscal y evasión política, nuestros gobernantes encaran cuatro opciones: reducir las prestaciones alterando la fórmula de beneficios, restringir la elegibilidad, aumentar los fondos inflando la deuda nacional, o reestructurar el programa para permitir que los individuos ahorren su dinero en cuentas privadas que les rindan mayores beneficios que el actual programa de IVM.
Parece que hemos sido llamados miembros de la Generación X porque nos gusta vivir en el presente, nos gusta experimentar y buscamos resultados inmediatos. Representamos una gran masa de votantes en esta sociedad y nuestros actuales gobernantes no pueden permitirse el lujo de pasar por alto el hecho de que tienen responsabilidades con nosotros. Nuestra generación pronto será llamada para cuidarlos, sabiendo que ellos han fallado en ésta tarea hacia nosotros. Es hora de parar la demagogia en el asunto del Seguro Social y empezar a tomar los pasos reales para arreglar un problema claro y presente en el sistema de pensiones de nuestra nación para las futuras generaciones. jpapadimitriu@yahoo.com

101 años de Panamá América

 
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