default

Del dietilenglicol y sus nuevos implicados...


Toda esta historia se remonta al año de 1997 cuando el 8 de abril sale el Decreto 93 que dictamina todo lo concerniente a las normas sobre “Buenas Prácticas de Fabricación de Productos Farmaceúticos”. La Dirección de Abastos había sido asignada para apoyar todo lo concerniente al Laboratorio de medicamentos de la CSS.

No es hasta el 2001 y 2002 que Abastos inicia contundentemente su solicitud de apoyo a las diferentes direcciones nacionales, Dirección General y Junta Directiva, para adecuar las operaciones del Laboratorio de Producción de la CSS hacia una eficiente productividad y un manejo exhaustivo del control de calidad que hubiera evitado las muertes de tantos ciudadanos panameños por envenenamiento con dietilenglicol.

Como el laboratorio de fabricación de la CSS nació desorganizado y sin controles, era necesario inyectarle recursos humanos capacitados y recursos económicos, pero ambos factores importantes fueron desatendidos. Para estos efectos la Junta Directiva de la CSS aprobó el cierre del Laboratorio en 2001 y la Dirección de Finanzas, haciendo eco de esta decisión, mandó a congelar las partidas presupuestarias para dicho laboratorio para el 2001-2002 hasta tanto entregaran un informe de costos y gastos del mismo. Este congelamiento de dinero no permitió comprar los equipos necesarios y los reactivos para acondicionar el laboratorio de análisis que se requería para detectar fallas. Se creó un equipo multidisciplinario en aras de detectar las necesidades y confeccionar un manual de control de calidad. De hecho este manual se presentó al Director General en diciembre de 2002 y los encargados subalternos, sin autoridad ante la Junta Directiva y las decisiones presupuestarias, se vieron obligados a solicitar la compra de productos por compras menores y así evitar vencimientos de otras materias primas que existían estacionadas con un valor de un millón de balboas, pero la Junta Directiva mandó a suspender los trámites de compra para el Laboratorio de Producción acuerpada por funcionarios de Finanzas de la CSS y la Dirección General.

En febrero de 2003 los directivos encargados de velar por el buen andamiento del Laboratorio insistieron en la realización de compras menores para cubrir las necesidades, de manera a evitar un desabastecimiento de los medicamentos más demandados por los usuarios, pero fue infructuoso porque continuaba la orden de mantener el mismo presupuesto y hasta recortar partidas para dicho Laboratorio. Ante esto la Dirección de Abastos se vio en la necesidad obligante y la excelencia de contactar al Instituto Especializado de Análisis de la Universidad para unificar criterios y equipos a utilizar con la CSS junto con los laboratorios de Corozal y Gamboa.

Se hicieron varios intentos de pedir insumos y equipos de control, pero las solicitudes eran retiradas de la Comisión de Compras de la Junta Directiva, hasta tanto absurdamente no se entregaran los gastos del Laboratorio. Este informe supuestamente sugerido por Finanzas paralizó las actividades de las mejoras y la producción del Laboratorio desde el 2002 hasta el 2004 y más a pesar que en agosto de 2003 ordenaran continuar las operaciones del Laboratorio de Producción. El ensañamiento fue tal que todavía más, Finanzas de la CSS no pagaba al Instituto Especializado de Análisis de la U, por lo que este suspendió el servicio de análisis que realizaba para la CSS.

Toda esta negligencia, que pareciera premeditada, fue en parte la causante del descontrol que permitió que no fuese detectada oportunamente la sustancia tóxica para salvar la vida de tantos ciudadanos panameños y por la que el Fiscal de este caso debe actuar fehacientemente.

* Ex Director Nacional de Compras de la CSS.

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América