Democracia o violencia ciudadana
¿Vivimos en democracia o anarquía? Es verdad que en momentos difíciles podemos establecer ciertos patrones de conductas que proyectan dar a conocer nuestros problemas sociales, políticos y económicos que vive el país; sin embargo, cuando se evalúan los paros, cierres de calles o se pone en peligro la economía nacional por parte de agitadores sindicalistas, es hora que haya una verdadera concienciación de quienes quieren destruir el desarrollo panameño aduciendo que son los trabajadores más golpeados del país, cuando la realidad es que son los mejores pagados en este sector que forma parte de la economía nacional.
A esa situación se unen grupos estudiantiles universitarios que, siguiendo normas y patrones de conducta sindicalista, causan caos en la ciudad.
Es verdad que los panameños tienen el pleno derecho de protestar, pero los hechos del pasado miércoles demuestran la verdadera mancha negra que no beneficia a los panameños, porque no es la manera educada de efectuar protestas sabiendo que muchas personas son afectadas.
Es verdad que el país tiene problemas, pero es hora que las autoridades gubernamentales enfaticen su fortaleza en prevenir estos cierre de calles, pues muchos sindicalistas lo que desean es causar el caos y la zozobra en la nación panameña.
En estos momentos que vive el país, es necesario que exista un grado de madurez política por parte de los dirigentes del SUNTRAC, quienes son los mayores causantes de los daños que han ocurrido en la ciudad de Panamá.
Hay que pensar que vivimos en un país libre y democrático, donde cada persona puede cuestionar las acciones estatales o gubernamentales, mas no debe ser con violencia ni con insultos porque la imagen que se denigra no es la de los sindicalistas ni del SUNTRAC, sino de la nación ante el mundo mostrando un retroceso de su economía.
Seamos ciudadanos y pensemos seriamente en nuestro país.