Demuelen Viejo caserón en San Felipe
El Panamá América
La Casa No. 11-31, antigua destilería Tivolí, fue derrumbada ayer por funcionarios del Ministerio de Vivienda (MIVI).
El viejo caserón ubicado en Calle 12 y Avenida A, en el barrio de San Felipe, se había convertido en una trampa de muerte para los transeúntes de la ciudad de Panamá.
El concejal de San Felipe, Mario Kennedy, manifestó su complacencia por la medida del MIVI ya que en reiteradas ocasiones había solicitado a las autoridades que demolieran este caserón.
La operación de demolición fue organizada por el MIVI, Banco Hipotecario Nacional (BHN) y el concejal de San Felipe.
Según las autoridades, el caserón estaba deshabitado y había sido declarado como casa condenada desde hace muchos años atrás. Además el Sistema Nacional de Protección Civil (SINAPROC) lo había identificado como zona de peligro.
Maderas y zinc viejo fueron acumulados por los funcionarios del MIVI para dejar el área limpia.
En el barrio de San Felipe existen más de 15 casas condenadas que peligrosamente son ocupadas por cientos de personas.
MAL SERVICIO
Los usuarios de Edemet- Edechi se quejaron ayer por el mal servicio que ofrece esta empresa en los establecimientos de cobro ya que habilitan dos cajeros por muchas horas ocasionando largas filas y la consecuente pérdida de tiempo de los clientes.
En la sucursal del edificio Hatillo, en la fila había más de 50 clientes y sólo dos cajeros para atender al público, mientras que una era exclusiva para los jubilados.
Una señora expresó en voz alta que como era posible que un día de quincena, que de antemano la empresa conoce la afluencia de clientes que llegará, vayan a colocar dos cajeros.
Otro señor expresó que si esto era el ejemplo de la privatización porque el servicio cada vez empeora en los diferentes establecimientos.
Después que la fila aumentó a más de 60, una tercera cajera salió, pero se demoró más de media hora en contar el dinero a pesar de que la protesta de los clientes cada vez aumentaba y la seguridad del local se ponía algo nerviosa.
Un cliente culpó a Mireya de lo que sucedía , otra señora más anciana señaló que la situación era culpa de Pérez Balladares por haber privatizado el IRHE mientras que otro dijo que en las próximas elecciones no hay que votar por nadie ya que ningún político ayuda al pueblo.