Denuncia sobre operaciones psicológicas en Darién
Desde Porto Alegre, donde me encuentro participando en el Tercer Foro Social Mundial, me he enterado de los llamados "incidentes" en Paya y Púcuro y de la comedia montada por los gringos para "ayudar" a Panamá a enfrentar la situación, con la complicidad, la complacencia y la ineptitud galopante del régimen actual. He dicho "comedia montada por los gringos" con el beneplácito de sus perritos falderos en Panamá, porque en efecto se trata de una operación psicológica de la "Defense Intelligence Agency" y el Comando Sur para crear el pánico entre los panameños e inmediatamente aparecer ellos como nuestros indiscutibles e imprescindibles "salvadores".
Ellos, que mataron a miles de panameños el 20 de diciembre de 1989 para "salvarnos" del general Manuel Antonio Noriega. Ellos, que hicieron desaparecer indeterminada cantidad de los asesinados durante la invasión. Ellos, que se apropiaron de los registros médicos del Hospital Santo Tomás para que no supiéramos cuáles armas utilizaron y obstaculizaron toda atención médica a las víctimas. Ellos, que hostigaron y amenazaron a testigos de sus crímenes de guerra para que retiraran sus denuncias y testimonios. Ellos, que, luego de instalar un régimen ilegal en sus bases militares, nos impusieron a los panameños el atraco neoliberal y nos obligaron a permitirles la libre entrada de sus naves en nuestro espacio marítimo.
Sí. Ellos, que instruyeron a sus agentes dentro de las Fuerzas de Defensa para retirar las pocas armas de los cuarteles y sitios de defensa antes de la invasión, cambian ahora sus uniformes ofensivos por el de Santa Claus para regalarles a nuestros pobres indígenas 16 millones de dólares en medicinas, alimentos, recursos y obras de infraestructura. El pobrecito gobierno de las avionetas hundidas, de los "durodólares", de la compra millonaria de votos en la Asamblea Legislativa, de las equiparaciones multimillonarias, de los cuantiosos negociados en el servicio exterior y de maleantes multimillonarios. Ese gobierno, que tiene un considerable fondo fiduciario y seguramente recibe cuantiosas donaciones de países "amigos" (se me van a acabar las comillas), no tiene 16 millones para atender a nuestros coterráneos más sufridos de la serranía.
Y ahora vienen y se sacan de la manga un helicóptero militar y llegan en un santiamén con dos toneladas de pertrechos para aliviar la situación de otros indígenas nuestros al otro extremo del país, que han sido agredidos y asesinados por los paramilitares colombianos, paramilitares que surgieron con apoyo de "ellos", del ejército colombiano y de los terratenientes.
Paramilitares que recibieron tres mil fusiles hace poco a través de una operación "misteriosa" urdida por el servicio de inteligencia de Israel, la CIA y gente desconocida en Panamá que entregaron formularios de la Policía Nacional.
Uno tiene que ser muy pendejo (perdón, no hay otro término más adecuado)para creerse todo este cuento. Ya en 1997/1998 me tocó denunciar el montaje de los presuntos "guerrilleros" de las FARC que incursionaron en La Miel, como asunto de la inteligencia gringa, hecho que fue confirmado por "The Economist" de Londres y el "Washington Post" inmediatamente.
Pero debo cortar ahora, porque voy a escuchar a Eduardo Galeano, Noam Chomsky, Frei Betto, Adolfo Pérez Esquivel e Ignacio Ramonet, y otros que vinieron al Foro Social Mundial, no sin antes plantear los siguientes puntos que requieren aclaración: La base jurídica de Nuevos Horizontes y de la presencia militar norteamericana en Darién; su relación con el Acuerdo Salas-Becker; la explicación del rol del SINAPROC en este asunto y en conferencias interamericanas sobre seguridad y defensa hemisférica; incidencia del tema en el Tratado de Neutralidad y de la política neutral declarada hace años por la presidenta Mireya Moscoso frente a la guerra en Colombia. "¡Otro Panamá es posible!"
Ellos, que mataron a miles de panameños el 20 de diciembre de 1989 para "salvarnos" del general Manuel Antonio Noriega. Ellos, que hicieron desaparecer indeterminada cantidad de los asesinados durante la invasión. Ellos, que se apropiaron de los registros médicos del Hospital Santo Tomás para que no supiéramos cuáles armas utilizaron y obstaculizaron toda atención médica a las víctimas. Ellos, que hostigaron y amenazaron a testigos de sus crímenes de guerra para que retiraran sus denuncias y testimonios. Ellos, que, luego de instalar un régimen ilegal en sus bases militares, nos impusieron a los panameños el atraco neoliberal y nos obligaron a permitirles la libre entrada de sus naves en nuestro espacio marítimo.
Sí. Ellos, que instruyeron a sus agentes dentro de las Fuerzas de Defensa para retirar las pocas armas de los cuarteles y sitios de defensa antes de la invasión, cambian ahora sus uniformes ofensivos por el de Santa Claus para regalarles a nuestros pobres indígenas 16 millones de dólares en medicinas, alimentos, recursos y obras de infraestructura. El pobrecito gobierno de las avionetas hundidas, de los "durodólares", de la compra millonaria de votos en la Asamblea Legislativa, de las equiparaciones multimillonarias, de los cuantiosos negociados en el servicio exterior y de maleantes multimillonarios. Ese gobierno, que tiene un considerable fondo fiduciario y seguramente recibe cuantiosas donaciones de países "amigos" (se me van a acabar las comillas), no tiene 16 millones para atender a nuestros coterráneos más sufridos de la serranía.
Y ahora vienen y se sacan de la manga un helicóptero militar y llegan en un santiamén con dos toneladas de pertrechos para aliviar la situación de otros indígenas nuestros al otro extremo del país, que han sido agredidos y asesinados por los paramilitares colombianos, paramilitares que surgieron con apoyo de "ellos", del ejército colombiano y de los terratenientes.
Paramilitares que recibieron tres mil fusiles hace poco a través de una operación "misteriosa" urdida por el servicio de inteligencia de Israel, la CIA y gente desconocida en Panamá que entregaron formularios de la Policía Nacional.
Uno tiene que ser muy pendejo (perdón, no hay otro término más adecuado)para creerse todo este cuento. Ya en 1997/1998 me tocó denunciar el montaje de los presuntos "guerrilleros" de las FARC que incursionaron en La Miel, como asunto de la inteligencia gringa, hecho que fue confirmado por "The Economist" de Londres y el "Washington Post" inmediatamente.
Pero debo cortar ahora, porque voy a escuchar a Eduardo Galeano, Noam Chomsky, Frei Betto, Adolfo Pérez Esquivel e Ignacio Ramonet, y otros que vinieron al Foro Social Mundial, no sin antes plantear los siguientes puntos que requieren aclaración: La base jurídica de Nuevos Horizontes y de la presencia militar norteamericana en Darién; su relación con el Acuerdo Salas-Becker; la explicación del rol del SINAPROC en este asunto y en conferencias interamericanas sobre seguridad y defensa hemisférica; incidencia del tema en el Tratado de Neutralidad y de la política neutral declarada hace años por la presidenta Mireya Moscoso frente a la guerra en Colombia. "¡Otro Panamá es posible!"