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Desarrollo energético con responsabilidad social


Ante la amenaza de futuros apagones y de racionamiento de energía, debido al hecho que la actual demanda está muy cerca de la capacidad instalada, la junta directiva de APEDE, con la responsabilidad acostumbrada, se reunió con funcionarios de la corporación AES Panamá, quienes están a punto de iniciar la construcción de una nueva hidroeléctrica en Bocas del Toro.

El proyecto, que lleva el nombre de Changuinola No. 1, añadirá 223 megavatios al actual parque nacional de 1,100 megavatios y tendrá un costo superior a los 500 millones de dólares. Esta empresa que tiene casi una década de estar en Panamá opera las plantas de Bayano, La Estrella, Los Valles y Estí con una producción hidroeléctrica de más de 480 megavatios.

Sus planes de ampliación y desarrollo que comenzaron con los 120 megavatios de Estí en el 2003, no terminan con Changuinola No.1, ya que tienen otras dos más en la mesa de diseño. A diferencia de tres de sus plantas que funcionan con fuerza "hidro de pasada", Changuinola requiere un embalse que afectará unas 160 familias de la étnia Ngöbe Buglé.

Estas comunidades indígenas segregadas, aisladas de la civilización y sin ningún servicio público, serán reubicadas a costo de la empresa en nuevos asentamientos con viviendas dignas, acueductos, caminos rurales, escuelas y puestos de salud. Muchos pobladores podrán por primera vez tener la posibilidad de un trabajo para llevar un sustento digno a sus familias.

En relación con el impacto al medio ambiente, la proporción hectárea inundada versus megavatios es de las más bajas a nivel mundial, lo cual le da al proyecto categoría de "bajo impacto ambiental". La reducción de posibles emisiones por más de 600,000 toneladas de CO2 por año le darán a la empresa derecho a bonos verdes o ecológicos por varios millones anuales, cuyos beneficios en parte serán compartidos entre la comunidad y a la ANAM.

Los beneficios para el país son urgentes e infinitamente mayores que los potenciales daños al ambiente, pues nos garantizan seguridad energética, reducción de la contaminación termoeléctrica, menor dependencia del petróleo y electricidad más barata.

Las observaciones de la Comisión de Medio Ambiente de APEDE al proyecto Changuinola No. 1 después de las consultas efectuadas a AES, fueron positivas y dirigidas a mejorar más el compromiso con las comunidades y de apoyar la preservación de la actual reserva forestal del área, amenazada por los propios asentamientos indígenas en la tala para sus cultivos de subsistencia.

Son proyectos como éste los que nos permitirán algún día apagar la última planta termoeléctrica y que podamos cubrir el 100% de nuestra demanda eléctrica con energía limpia y barata producida por nuestro mayor recurso natural, el agua.

101 años de Panamá América

 
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