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Desastrosa producción bananera en Centroamérica


La destrucción de las plantaciones bananeras de los países centroamericanos por efectos del huracán Mitch desarticula por completo el mercado bananero europeo de cuotas de importación y abre las puertas para su sustitución eventual por otro régimen de importaciones libres. Las cifras preliminares de los desastres centroamericanos indican que Honduras, El Salvador, Nicaragua saldrán del mercado bananero por un tiempo indeterminado, en tanto que Costa Rica no ha aportado cifras actualizadas del impacto del fenómeno meteorológico en su producción bananera.
De los productores sudamericanos solamente permanece en el mercado el banano ecuatoriano; pero aunque Ecuador es uno de los más importantes productores internacionales su aporte actual y futuro no alcanzaría a cubrir la merma de la producción centroamericana. En cuanto a Panamá, igualmente las compañías bananeras no cuantifican hasta el momento las mermas productivas derivadas de las inundaciones en Chiriquí y Bocas del Toro. Teniendo en cuenta que el banano es el primer producto panameño de exportación y que existen problemas laborales sumamente críticos en esas regiones antes del impacto del huracán, es importante que se conozcan las cifras reales de la merma productiva para medir su gravitación en la economía nacional y, sobre todo, en el campo laboral. A la crisis económica suscitada por la globalización y los términos inequitativos de la competencia entre productores extranjeros y nacionales, viene a sumarse el agravamiento de la problemática bananera, todo lo cual pinta un cuadro de emergencia que requiere la máxima atención de las autoridades locales.
Los países de la Comunidad Europea, clientela primordial del banano centroamericano, harán frente a un incontenible aumento del precio mundial de la fruta, al sobrepasar la demanda a la castigada oferta. Algunos expertos adelantan que la crisis productiva propiciaría quizás la revisión del sistema de cuotas, casi inoperante al quedar únicamente en el mercado la producción de los países ACP, es decir las excolonias europeas en el Caribe, la producción española de las islas Canarias y Ecuador. Las compañías trasnacionales fruteras de base norteamericana, propietarias de las plantaciones centroamericanas, habían demandado la disolución del sistema europeo de cuotas y el retorno al mercado de oferta y demanda. Bajo las actuales condiciones, el diálogo debiera continuar, buscando una salida al sombrío panorama de despidos masivos anunciados por las fruteras norteamericanas. Después de la tormenta, ojalá llegue la calma.

101 años de Panamá América

 
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