Descuido histórico
Con suma sorpresa encontré este martes un aviso aparentemente pagado por la Asamblea Nacional en la página 3 del diario Crítica, comentando sobre el madrugonazo de la derogación del Artículo 11 de la Ley 44 de 2004 ("Que crea el Parque Nacional Coiba y dicta otras disposiciones").
El comunicado empieza, de manera muy sorpresiva para todos los involucrados en los 20 meses de discusión de la mencionada ley, afirmando que "el artículo 11 de la Ley 44 de 2004 (Ley de Coiba), fue incluido sin haber sido sometido previamente a consulta con todos los sectores involucrados".
Repito "sorpresiva" porque, entiendo que existe una excelente comunicación entre el autor de dicho comunicado, H.D. Yassir Purcait, y el H.D. Freidi Torres, quien presidió la Comisión de Ambiente en el gobierno pasado y quien propuso los proyectos de ley para la creación del Parque Nacional Coiba. El entonces legislador Torres estuvo muy pendiente de las discusiones en primer, segundo y tercer debate, pues muchos de los artículos de esa ley se propusieron para proteger a los pescadores artesanales panameños, quienes durante la discusión de la ley, hasta cerraron la Interamericana con sus botes para pedir atención a sus preocupaciones.
Y es que el propósito del Artículo 11 es la protección de la pesca artesanal en el Pacífico panameño y los alrededores de Coiba, pues como es muy claro, solamente se prohíbe la pesca de atún con redes de cerco, porque en ese tipo de redes entra toda especie de pescados que de otra suerte podría servir de alimento a familias panameñas cuando ocurre en áreas cercanas a la costa; recordemos que la pesca industrial puede pescar unas cuantas millas más afuera, donde hay un océano completo a su disposición, pero que esto no es viable para la pesca artesanal.
La ley que creó el Parque Nacional Coiba fue discutida por más de 20 meses - fue una de las leyes más discutidas del gobierno pasado, con altísima participación de grupos políticos locales y nacionales, grupos pesqueros, grupos ambientalistas y hasta organizaciones internacionales. El diputado Purcait sólo tiene que constatar esto con su colega Torres, quien conoció del proceso y participó de muchísimas discusiones sobre esta ley, en todas sus instancias legislativas. No quisiera pensar que la aseveración del H.D. Purcait es otro infeliz descuido.