Desde lejos
He interrumpido mis colaboraciones de opinión por motivos de viaje. Me encuentro, junto a mi esposa, en Michigan (EE.UU.), visitando a nuestra hija Reyna María, quien reside aquí desde hace muchos años, pero sigue siendo la institutora que en tantas luchas participara para lograr el rescate de la zona canalera.
Envío un saludo cordial a todo el personal de EPASA, en especial a sus periodistas que han mantenido la lucha para lograr el fortalecimiento de la democracia, la libertad y la justicia social en Panamá; a esa mujer y a ese hombre de la pluma que no han escatimado esfuerzos por lograr el adecentamiento de las instituciones y por que los funcionarios sirvan a la patria y no se sirvan de ella; a quienes están pendientes de la suerte de la libertad de expresión tantas veces violada y mucho más en la época de la dictadura que acabó con todo vestigio de principios democráticos. Los periodistas anhelan y continúan reclamando leyes y reformas que hagan posible una libertad de expresión que dignifique al ser humano y que contribuya a que el país se encamine por la senda de los derechos humanos y encuentre la plena realización de las aspiraciones nacionales.
Cuando se viaja se siente la nostalgia del poeta Ricardo Miró que lo llevó a escribir los versos más bellos y sentidos a la patria; vemos con más claridad nuestros problemas y quisiéramos que el país alcanzara los progresos obtenidos por naciones hermanas; comprendemos mejor que Panamá seguirá adelante en la medida que haya un cambio de actitud en la mente politizada de sus dirigentes; en la medida en que desde el Sr. Presidente hasta el último funcionario de la administración pública se dediquen a trabajar con responsabilidad, honestidad, capacidad y grandes deseos de solidaridad; que empresa privada, gobierno y sociedad civil se identifiquen en la tarea de contribuir permanentemente al bienestar y engrandecimiento de la República.
Esta es la forma eficaz de presentar al mundo que nos mira un Panamá lleno de recursos y esperanzas que deben convertirse en bienestar para todos los panameños y para aquellos que vienen desde afuera con deseos de trabajar por el bien del país. Así las cosas, tenemos fe en el futuro, porque aún cuando somos un país joven, poseemos recursos valiosos que deben ser desarrollados en beneficio de la nación; de los miles de ciudadanos que claman por una patria en donde podamos encontrar una justicia ágil y efectiva; una democracia fortalecida como salvaguarda de los derechos humanos tan golpeados por gobiernos del pasado. Creemos en Panamá, porque hay hombres y mujeres que no han perdido la esperanza y prosiguen en la senda que ha de colocarnos en un lugar preferencial dentro del concierto de las naciones del continente.
Muy pronto estaremos de regreso, y continuaré aportando mi granito de arena para la reconstrucción de este país tan afectado por sus grandes problemas sociales.
Fue una gran liberación y pude apreciar lo que era la vida. Ingresé a Alcohólicos Anónimos, un programa maravilloso. ¡Con ellos hemos logrado tanto con todas las mujeres que tienen problemas serios de alcoholismo! Comenzamos a darnos cuenta que nuestro pensamiento llega a ser la realidad. No podemos conseguir algo real a menos que primero se conciba la idea; la idea y la imagen preceden a la acción".
"Mujeres por la Templanza promueve el desarrollo de una persona positiva. Empezamos por reconocer que tenemos un problema con la bebida. Aceptamos nuestra enfermedad y nuestra responsabilidad de hacernos cargo de ella. Elegimos entre beber o no beber. Demostramos que somos capaces de controlar nuestra vida. Aprendemos que los problemas nos limitan sólo en la medida que lo permitamos. El pasado ya no existe. Este es un concepto de particular importancia para las mujeres que hemos estado sometidas a muchísimas humillaciones".
Tome conciencia que el alcoholismo no respeta a nadie. Se sabe de casos horribles de mujeres que a causa de la bebida han abandonado a sus hijos y han llegado a maltratarlos, teniendo, a veces, que internarlos en un hospital.
Hay muchísimos casos ya de jovencitas en nuestros colegios que están padeciendo este problema. Empezaron a jugar con la bebida en las fiestas, pensando que esto no les produciría inconvenientes.
Entre diez jóvenes, por lo menos dos a nivel genético hereditario traen la enfermedad. Con esa predisposición, fácilmente caen en alcoholismo.
El alcoholismo es, en parte, culpa de nuestros ambientes. En cualquier reunión familiar o social y en los ambientes estudiantiles, se brinda licor. Es este uno de los más graves problemas que tenemos en nuestra sociedad.
El Señor nos quiere libre de toda atadura. No se olvide que con Dios podemos vencer todo y también el alcoholismo, porque ¡con ÉL somos INVENCIBLES!
Para las autoridades municipales de San Miguelito, la situación debería ser controlada por medio de multas a quien tire basura donde no corresponde.
Las multas oscilarían desde B/.5.00 hasta B/.5 mil.
Si la persona no está en condiciones económicas para pagarla, deberá retribuirlo con trabajos en beneficio de la comunidad.
Luis De Gracia: "El lago en mi niñez lo disfruté mucho, pero actualmente está lleno de basura, culpa de la misma comunidad".
María Pineda: "Fue un lugar hermoso, las personas venían y se bañaban mucho, pero hace varios años que no lo hacen".
Carlos Pineda: "Hace más de 10 años que está así de sucio, creo que las autoridades deben venir a poner mano dura".
Envío un saludo cordial a todo el personal de EPASA, en especial a sus periodistas que han mantenido la lucha para lograr el fortalecimiento de la democracia, la libertad y la justicia social en Panamá; a esa mujer y a ese hombre de la pluma que no han escatimado esfuerzos por lograr el adecentamiento de las instituciones y por que los funcionarios sirvan a la patria y no se sirvan de ella; a quienes están pendientes de la suerte de la libertad de expresión tantas veces violada y mucho más en la época de la dictadura que acabó con todo vestigio de principios democráticos. Los periodistas anhelan y continúan reclamando leyes y reformas que hagan posible una libertad de expresión que dignifique al ser humano y que contribuya a que el país se encamine por la senda de los derechos humanos y encuentre la plena realización de las aspiraciones nacionales.
Cuando se viaja se siente la nostalgia del poeta Ricardo Miró que lo llevó a escribir los versos más bellos y sentidos a la patria; vemos con más claridad nuestros problemas y quisiéramos que el país alcanzara los progresos obtenidos por naciones hermanas; comprendemos mejor que Panamá seguirá adelante en la medida que haya un cambio de actitud en la mente politizada de sus dirigentes; en la medida en que desde el Sr. Presidente hasta el último funcionario de la administración pública se dediquen a trabajar con responsabilidad, honestidad, capacidad y grandes deseos de solidaridad; que empresa privada, gobierno y sociedad civil se identifiquen en la tarea de contribuir permanentemente al bienestar y engrandecimiento de la República.
Esta es la forma eficaz de presentar al mundo que nos mira un Panamá lleno de recursos y esperanzas que deben convertirse en bienestar para todos los panameños y para aquellos que vienen desde afuera con deseos de trabajar por el bien del país. Así las cosas, tenemos fe en el futuro, porque aún cuando somos un país joven, poseemos recursos valiosos que deben ser desarrollados en beneficio de la nación; de los miles de ciudadanos que claman por una patria en donde podamos encontrar una justicia ágil y efectiva; una democracia fortalecida como salvaguarda de los derechos humanos tan golpeados por gobiernos del pasado. Creemos en Panamá, porque hay hombres y mujeres que no han perdido la esperanza y prosiguen en la senda que ha de colocarnos en un lugar preferencial dentro del concierto de las naciones del continente.
Muy pronto estaremos de regreso, y continuaré aportando mi granito de arena para la reconstrucción de este país tan afectado por sus grandes problemas sociales.
Fue una gran liberación y pude apreciar lo que era la vida. Ingresé a Alcohólicos Anónimos, un programa maravilloso. ¡Con ellos hemos logrado tanto con todas las mujeres que tienen problemas serios de alcoholismo! Comenzamos a darnos cuenta que nuestro pensamiento llega a ser la realidad. No podemos conseguir algo real a menos que primero se conciba la idea; la idea y la imagen preceden a la acción".
"Mujeres por la Templanza promueve el desarrollo de una persona positiva. Empezamos por reconocer que tenemos un problema con la bebida. Aceptamos nuestra enfermedad y nuestra responsabilidad de hacernos cargo de ella. Elegimos entre beber o no beber. Demostramos que somos capaces de controlar nuestra vida. Aprendemos que los problemas nos limitan sólo en la medida que lo permitamos. El pasado ya no existe. Este es un concepto de particular importancia para las mujeres que hemos estado sometidas a muchísimas humillaciones".
Tome conciencia que el alcoholismo no respeta a nadie. Se sabe de casos horribles de mujeres que a causa de la bebida han abandonado a sus hijos y han llegado a maltratarlos, teniendo, a veces, que internarlos en un hospital.
Hay muchísimos casos ya de jovencitas en nuestros colegios que están padeciendo este problema. Empezaron a jugar con la bebida en las fiestas, pensando que esto no les produciría inconvenientes.
Entre diez jóvenes, por lo menos dos a nivel genético hereditario traen la enfermedad. Con esa predisposición, fácilmente caen en alcoholismo.
El alcoholismo es, en parte, culpa de nuestros ambientes. En cualquier reunión familiar o social y en los ambientes estudiantiles, se brinda licor. Es este uno de los más graves problemas que tenemos en nuestra sociedad.
El Señor nos quiere libre de toda atadura. No se olvide que con Dios podemos vencer todo y también el alcoholismo, porque ¡con ÉL somos INVENCIBLES!
Para las autoridades municipales de San Miguelito, la situación debería ser controlada por medio de multas a quien tire basura donde no corresponde.
Las multas oscilarían desde B/.5.00 hasta B/.5 mil.
Si la persona no está en condiciones económicas para pagarla, deberá retribuirlo con trabajos en beneficio de la comunidad.
Luis De Gracia: "El lago en mi niñez lo disfruté mucho, pero actualmente está lleno de basura, culpa de la misma comunidad".
María Pineda: "Fue un lugar hermoso, las personas venían y se bañaban mucho, pero hace varios años que no lo hacen".
Carlos Pineda: "Hace más de 10 años que está así de sucio, creo que las autoridades deben venir a poner mano dura".