Desgaste de FRENADESSO
Los líderes, así como tienen capacidad para conducir, conviene también que tengan capacidad de mirar a lontananza.
Durante la última marcha que, tras convocatoria, efectuó la organización, no se logró aglutinar lo que sí se consiguió al principio.
Hay dos factores que contribuyen, y seguirán contribuyendo, al desgaste de la organización. Por una parte, para desacreditar el diálogo, dicen que está "secuestrado". Un diálogo no se puede jamás secuestrar. Sólo se puede secuestrar bienes y personas, cosas tangibles. Por tanto, usar la palabra secuestro en este caso, es muestra de ignorancia.
Por otra parte, pueden los señores de FRENADESSO, organizar cuantas marchas deseen y hacer cuantos discursos quieran; pero lo que no deben hacer es, ni con el respaldo de los maestros, pedirle a los padres de familia que no manden a sus hijos al colegio. Esto equivale a privarlos de la enseñanza y a que en el mañana pasen a integrarse en la sociedad como una gran masa de ignorantes. No hay justificación para privar a nadie del derecho a instruirse.
Si en un momento dado obtuvieron los señores de FRENADESSO, algún respaldo, lo han empezado a perder. Ya fastidian tanto con sus constantes acciones y amenazas; los demás no se harán eco de sus pretensiones. A más de ello, no lograrán otra cosa que el repudio de los miles de padres de familia que se preocuparán mucho, y deben de estar ya preocupados, con razón, porque sus hijos crezcan con deficiencias, y peor aún, carentes de educación.
Durante la última marcha que, tras convocatoria, efectuó la organización, no se logró aglutinar lo que sí se consiguió al principio.
Hay dos factores que contribuyen, y seguirán contribuyendo, al desgaste de la organización. Por una parte, para desacreditar el diálogo, dicen que está "secuestrado". Un diálogo no se puede jamás secuestrar. Sólo se puede secuestrar bienes y personas, cosas tangibles. Por tanto, usar la palabra secuestro en este caso, es muestra de ignorancia.
Por otra parte, pueden los señores de FRENADESSO, organizar cuantas marchas deseen y hacer cuantos discursos quieran; pero lo que no deben hacer es, ni con el respaldo de los maestros, pedirle a los padres de familia que no manden a sus hijos al colegio. Esto equivale a privarlos de la enseñanza y a que en el mañana pasen a integrarse en la sociedad como una gran masa de ignorantes. No hay justificación para privar a nadie del derecho a instruirse.
Si en un momento dado obtuvieron los señores de FRENADESSO, algún respaldo, lo han empezado a perder. Ya fastidian tanto con sus constantes acciones y amenazas; los demás no se harán eco de sus pretensiones. A más de ello, no lograrán otra cosa que el repudio de los miles de padres de familia que se preocuparán mucho, y deben de estar ya preocupados, con razón, porque sus hijos crezcan con deficiencias, y peor aún, carentes de educación.