Desolador ambiente electoral
"En el país de los ciegos el tuerto es Rey" dice el adagio, y con la sacadera de ojos que vemos entre los posibles candidatos a la Presidencia, parece que en el 2009 tendremos que escoger entre tuertos. Lo lógico sería que entre los precandidatos del PRD se planteara una competencia de ideas y propuestas y que entre los opositores se estuvieran construyendo puentes. Pero parece que además de tuertos son ilógicos. En el PRD se tiran misiles de alto calibre y se queman naves, a la vez que se maltrata a los pequeños aliados que los acompañan. En la oposición tampoco parece haber claridad en lo determinante que podría ser su unidad para derrotar a un partido que ha gobernado por treinta de los últimos cuarenta años. Ante semejante espectáculo tenemos que preguntarnos si alguien realmente tiene interés en darle a Panamá un buen gobierno, o esto es solo un episodio más de la novela "Quítate tú pa’ ponerme yo". Lo más preocupante es que una vez autodestruida la clase política en estos rituales suicidas, nos estaremos preguntando en el calabozo o en el exilio, cómo llegó el dictador al poder.