Después del carnaval, regresamos a la realidad
Tengo entendido que el primer carnaval oficial en nuestro país se celebró en 1910. En aquella época, la alta sociedad participaba más activamente en estos eventos, a tal punto que las reinas del carnaval procedían de este estrato de la sociedad. Me contaba mi madre y lo que he leído, eran unas fiestas muy lujosas, con mucha alegría y gran participación del pueblo. Esto es un indicativo, desde ese tiempo, de lo que siempre se ha dicho de los panameños, que lo único que tomamos en serio son los carnavales.
En todos los lugares en que se celebra la fiesta del rey Momo se llevan muy en serio, sino pregúntele a los brasileros y a todos los pobladores de las ciudades de Colombia, Bolivia, Alemania, España y otros lugares, si no le dan toda la importancia; y aquí se le quiere denigrar por el interés que se le presta. No veo nada de más de la "seriedad" que le prestamos a los carnavales.
Después de estos cinco días, para algunos de jolgorio, otros de descanso en las playas y el campo, y otros con una combinación de ambos, regresamos a nuestra realidad.
En la arena política, todos estarán prestándole el mayor interés a las postulaciones de Guillermo Endara, que se debe dar el 16 de marzo y la de Martín Torrijos, el 30 del mismo mes. Con estos acontecimientos se irán aclarando los escenarios políticos para el 2004 y, a la vez, diseñando las estrategias para sumar los aliados para la próxima campaña electoral.
En el aspecto de la economía, todos atentos a como ella se desenvuelva. Por una parte, si el gobierno consigue nivelar sus cuentas y por otra, imprimirle una inyección importante con los magnos proyectos, entre éstos, el puente del Centenario, la ampliación de la carretera interamericana en el trecho de Aguadulce- Divisa y de Divisa - Santiago y la reparación del tramo Santiago - David. De la misma manera, si PYCSA termina la segunda fase del Corredor Norte; y si los proyectos hoteleros y de los grandes centros comerciales se hacen realidad, de esto suceder, creo que económicamente podremos crecer en pequeño porcentaje. Esto, a su vez, hará disminuir la tasa de desempleo, la cual sigue siendo nuestro mayor problema nacional.
También regresamos a otras realidades, que todos esperamos superarlas. Una es el Diálogo de la Caja de Seguro Social, que por el bien de todos debe llegar a conclusiones responsables y de ninguna manera la demagogia y las teorías confusas pueden imponerse. El futuro del país está en juego. La verdad sea dicha; estos cuatro días sirvieron para despejar nuestras mentes.
Una canción brasilera dice que el carnaval no puede desaparecer, pero después de este jolgorio debemos enfrentar los grandes dilemas que cada uno tiene en particular y los problemas nacionales que a todos nos preocupa. Ahora nos queda la responsabilidad de ver cómo cada uno de nosotros aporta su grano de arena, para que Panamá salga de la difícil situación que está pasando.
"Cuando los hombres decentes no participan en política, los indecentes se aprovechan de ella y entonces los decentes tendrán que callar". Gandhi.
En todos los lugares en que se celebra la fiesta del rey Momo se llevan muy en serio, sino pregúntele a los brasileros y a todos los pobladores de las ciudades de Colombia, Bolivia, Alemania, España y otros lugares, si no le dan toda la importancia; y aquí se le quiere denigrar por el interés que se le presta. No veo nada de más de la "seriedad" que le prestamos a los carnavales.
Después de estos cinco días, para algunos de jolgorio, otros de descanso en las playas y el campo, y otros con una combinación de ambos, regresamos a nuestra realidad.
En la arena política, todos estarán prestándole el mayor interés a las postulaciones de Guillermo Endara, que se debe dar el 16 de marzo y la de Martín Torrijos, el 30 del mismo mes. Con estos acontecimientos se irán aclarando los escenarios políticos para el 2004 y, a la vez, diseñando las estrategias para sumar los aliados para la próxima campaña electoral.
En el aspecto de la economía, todos atentos a como ella se desenvuelva. Por una parte, si el gobierno consigue nivelar sus cuentas y por otra, imprimirle una inyección importante con los magnos proyectos, entre éstos, el puente del Centenario, la ampliación de la carretera interamericana en el trecho de Aguadulce- Divisa y de Divisa - Santiago y la reparación del tramo Santiago - David. De la misma manera, si PYCSA termina la segunda fase del Corredor Norte; y si los proyectos hoteleros y de los grandes centros comerciales se hacen realidad, de esto suceder, creo que económicamente podremos crecer en pequeño porcentaje. Esto, a su vez, hará disminuir la tasa de desempleo, la cual sigue siendo nuestro mayor problema nacional.
También regresamos a otras realidades, que todos esperamos superarlas. Una es el Diálogo de la Caja de Seguro Social, que por el bien de todos debe llegar a conclusiones responsables y de ninguna manera la demagogia y las teorías confusas pueden imponerse. El futuro del país está en juego. La verdad sea dicha; estos cuatro días sirvieron para despejar nuestras mentes.
Una canción brasilera dice que el carnaval no puede desaparecer, pero después de este jolgorio debemos enfrentar los grandes dilemas que cada uno tiene en particular y los problemas nacionales que a todos nos preocupa. Ahora nos queda la responsabilidad de ver cómo cada uno de nosotros aporta su grano de arena, para que Panamá salga de la difícil situación que está pasando.
"Cuando los hombres decentes no participan en política, los indecentes se aprovechan de ella y entonces los decentes tendrán que callar". Gandhi.