Deuda externa
Hace unos días se aprobó el Presupuesto General del Estado que asciende a 4,940 millones de balboas y donde el principal factor a juicio de los analistas y críticos se remonta al pago de un 20 por ciento asignado a la deuda externa panameña.
Dicho pago según el Ministerio de Planificación y Política Económica se origina en los compromisos que asumió la República de Panamá desde 1994 con las Instituciones de Crédito Internacionales.
En pocas palabras aquellos préstamos que pidió el Gobierno Nacional encabezado por Ernesto Pérez Balladares que contenían periodos de gracia en los intereses (94-98) tendrán que comenzar a cancelar con sus debidos intereses y por eso el incremento de los porcentajes de pago a la banca mundial.
Aunado a los 7,000 millones de deuda global; nos augura a los panameños un periodo social y político incierto que incrementado con las privatizaciones nos hará más dependientes de las IFIS y menos eficientes para las metas del futuro.
No puede ser que el Estado panameño destine para 1999 en concepto de pago a la deuda externa 993 millones y pida a la vez 827 millones de balboas en préstamos, lo cual nos demuestra el desequilibrio presupuestario que arrastra el Gobierno (PRD) desde 1994.
Y es que el déficit tiene su origen en los planes de modernización que empezaron de arriba hacia abajo con la privatización de empresas rentables para el Estado, los cuales han causado una merma en los ingresos fiscales y han provocado que las instituciones internacionales obliguen al Gobierno a buscar y planificar nuevos impuestos para el próximo milenio.
Para ser honesto Panamá no escapa a los movimientos comerciales a nivel mundial y el próximo gobierno deberá seguir en mi opinión los lineamientos comerciales; pero lo que sí es cierto que el PRD demostró en sus cuatro años de gobierno una inoperancia en la administración pública; "cosa rara" para un partido político que siempre ha malversado los fondos del pueblo panameño.
Como ejemplo de esta inoperancia ponemos la rebaja de aranceles al sector agropecuario, las cuales mantiene en quiebra a muchos productores y sin un objetivo real al no rebajarse los productos al consumidor.
Por eso creemos que al paso que fueron y van nuestros gobernantes en materia económica y política con verdades a medias para confundir al pueblo, nos guiará a la entrega total de este país con medidas extremas (aumento ITBM y privatizaciones) que buscarán a toda costa recaudar las imposiciones y planificaciones de la banca mundial.
Estas cosas hacen más escéptica la candidatura del PRD (continuismo), que por sus acciones fortalecen cada día la candidatura de la señora Mireya Moscoso y la alianza Unión por Panamá".
El Papa Juan Pablo II en su reciente visita a México pidió una sociedad más justa que respete los valores de dignidad familiar con un clima de solidaridad en la convivencia social.
En Panamá la "candidata de los pobres" cumplirá las palabras del máximo jerarca de la Iglesia Católica, respetando los compromisos internacionales; pero sin llevar a nuestro pueblo hacia la pobreza extrema que hasta ahora practica el actual Gobierno.
Dicho pago según el Ministerio de Planificación y Política Económica se origina en los compromisos que asumió la República de Panamá desde 1994 con las Instituciones de Crédito Internacionales.
En pocas palabras aquellos préstamos que pidió el Gobierno Nacional encabezado por Ernesto Pérez Balladares que contenían periodos de gracia en los intereses (94-98) tendrán que comenzar a cancelar con sus debidos intereses y por eso el incremento de los porcentajes de pago a la banca mundial.
Aunado a los 7,000 millones de deuda global; nos augura a los panameños un periodo social y político incierto que incrementado con las privatizaciones nos hará más dependientes de las IFIS y menos eficientes para las metas del futuro.
No puede ser que el Estado panameño destine para 1999 en concepto de pago a la deuda externa 993 millones y pida a la vez 827 millones de balboas en préstamos, lo cual nos demuestra el desequilibrio presupuestario que arrastra el Gobierno (PRD) desde 1994.
Y es que el déficit tiene su origen en los planes de modernización que empezaron de arriba hacia abajo con la privatización de empresas rentables para el Estado, los cuales han causado una merma en los ingresos fiscales y han provocado que las instituciones internacionales obliguen al Gobierno a buscar y planificar nuevos impuestos para el próximo milenio.
Para ser honesto Panamá no escapa a los movimientos comerciales a nivel mundial y el próximo gobierno deberá seguir en mi opinión los lineamientos comerciales; pero lo que sí es cierto que el PRD demostró en sus cuatro años de gobierno una inoperancia en la administración pública; "cosa rara" para un partido político que siempre ha malversado los fondos del pueblo panameño.
Como ejemplo de esta inoperancia ponemos la rebaja de aranceles al sector agropecuario, las cuales mantiene en quiebra a muchos productores y sin un objetivo real al no rebajarse los productos al consumidor.
Por eso creemos que al paso que fueron y van nuestros gobernantes en materia económica y política con verdades a medias para confundir al pueblo, nos guiará a la entrega total de este país con medidas extremas (aumento ITBM y privatizaciones) que buscarán a toda costa recaudar las imposiciones y planificaciones de la banca mundial.
Estas cosas hacen más escéptica la candidatura del PRD (continuismo), que por sus acciones fortalecen cada día la candidatura de la señora Mireya Moscoso y la alianza Unión por Panamá".
El Papa Juan Pablo II en su reciente visita a México pidió una sociedad más justa que respete los valores de dignidad familiar con un clima de solidaridad en la convivencia social.
En Panamá la "candidata de los pobres" cumplirá las palabras del máximo jerarca de la Iglesia Católica, respetando los compromisos internacionales; pero sin llevar a nuestro pueblo hacia la pobreza extrema que hasta ahora practica el actual Gobierno.