Día de la libertad de prensa
Hoy 3 de mayo se celebra el Día Mundial de la Libertad de Prensa. Vale la pena la obligatoria reflexión sobre los avances que en esa materia, hemos tenido en nuestro país en los últimos años, para destacarlos, sin olvidar que mantenemos tareas importantes pendientes de completar, de manera que Panamá pueda convertirse en ejemplo para el continente.
Hemos salido de la lista de atención, en que había sido incluido el país desde el año 2001, cuando el entonces Relator Especial para la Libertad de Expresión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, Santiago Cantón, visitó nuestro suelo invitado por el Gobierno. La salida se produce gracias a la eliminación del sustento constitucional de las normas sobre desacato, y debido a la derogatoria de la mayoría de las llamadas leyes mordaza.
Pendientes se mantienen dos temas fundamentales: la despenalización de la calumnia y la injuria para servidores públicos y figuras públicas y la regulación científica de la asignación de los recursos estatales destinados a publicidad.
Ambos son dos de los principios básicos sobre libertad de expresión, aprobados por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos desde octubre del año 2000.
La labor periodística e informativa requiere del más amplio campo de acción, en miras de lograr producir el impacto que los nuevos tiempos le tienen reservada: ser agente de cambios positivos; ser la voz de los que no tienen voz; servir de canal de denuncias sobre mala utilización de los escasos recursos públicos; promover la adecuada solución a los múltiples problemas que agobian a la sociedad contemporánea. Para ejercer con propiedad cada una de estas nuevas responsabilidades, los medios de comunicación requieren ante todo, de independencia y de credibilidad. Ojalá en un año, podamos celebrar haber completado estas tareas.
Hemos salido de la lista de atención, en que había sido incluido el país desde el año 2001, cuando el entonces Relator Especial para la Libertad de Expresión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, Santiago Cantón, visitó nuestro suelo invitado por el Gobierno. La salida se produce gracias a la eliminación del sustento constitucional de las normas sobre desacato, y debido a la derogatoria de la mayoría de las llamadas leyes mordaza.
Pendientes se mantienen dos temas fundamentales: la despenalización de la calumnia y la injuria para servidores públicos y figuras públicas y la regulación científica de la asignación de los recursos estatales destinados a publicidad.
Ambos son dos de los principios básicos sobre libertad de expresión, aprobados por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos desde octubre del año 2000.
La labor periodística e informativa requiere del más amplio campo de acción, en miras de lograr producir el impacto que los nuevos tiempos le tienen reservada: ser agente de cambios positivos; ser la voz de los que no tienen voz; servir de canal de denuncias sobre mala utilización de los escasos recursos públicos; promover la adecuada solución a los múltiples problemas que agobian a la sociedad contemporánea. Para ejercer con propiedad cada una de estas nuevas responsabilidades, los medios de comunicación requieren ante todo, de independencia y de credibilidad. Ojalá en un año, podamos celebrar haber completado estas tareas.