Día Mundial de la Alimentación
Hoy, 16 de octubre, se celebra el Día Mundial de la Alimentación, en conmemoración a la fundación de la FAO en 1945. El hambre es una realidad diaria para miles de millones de personas.
Por una amplia gama de razones, algunas más importantes que otras, Panamá sigue sumida en el abismo de la carencia alimenticia. Más de un millón de panameños vive en condiciones de pobreza; la gran mayoría radica en las áreas rurales. Gracias al esfuerzo de nacionales comprometidos con el Progreso Patrio, hoy existen iniciativas en el campo que contrarrestan el avance de esta calamidad cotidiana.
En un análisis elaborado entre los meses de febrero y agosto del presente año, la FAO concluyó que el Programa de Granjas de Producción Sostenible del Patronato de Nutrición es una alternativa exitosa que le brinda seguridad alimentaria a miles de hogares panameños en extrema pobreza.
El estudio, cuyo fin fue determinar si las granjas han logrado sus objetivos, fue realizado por cuatro facilitadores de la FAO sin previas conexiones con el Patronato. Arrojó que, en efecto, la seguridad alimentaria ha sido prioritaria en la implementación de las unidades escrutadas. El incremento en la producción de los rubros tradicionales y la inclusión de rubros pecuarios y hortícola han garantizado la ingesta de las familias beneficiadas. Segundo, se confirmó que los productores aplican en sus parcelas personales el conocimiento adquirido durante las capacitaciones proveídas en el desarrollo de las granjas. Esto, lógicamente, repercute en un beneficio adicional para la calidad de vida de nuestros nuevos agro-empresarios.
La consolidación de las granjas requiere de juntas directivas que administren su desenvoltura. En este sentido, la FAO reportó el surgimiento de nuevos líderes en los comunidades, ya que los miembros sienten más seguridad en la toma de decisiones y confianza a la hora de expresar sus opiniones, han aprendido a negociar y proyectar planes y a valorar y respetar a las mujeres.
La sociedad civil y las autoridades gubernamentales necesitan complementar estrategias como ésta con medidas que garanticen su éxito. En pos de un desarrollo rural integral, es imprescindible que sigamos construyendo más caminos de penetración, escuelas dignas, centros de salud bien abastecidos y políticas que apoyen el esfuerzo emprendido.
Yo sé que no somos un pueblo con sangre fría; procuremos sembrar esperanza donde ya existe la ambición.