Día Mundial de la Propiedad Intelectual
Mañana, 26 de abril, la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI) y la comunidad internacional celebrarán el Noveno Día Mundial de la Propiedad Intelectual, que se celebra anualmente, para crear mayor conciencia internacional sobre la importancia de la propiedad intelectual para nuestro bienestar. El tema de este año "Promover la innovación ecológica", destaca la importancia de la propiedad intelectual (PI) para impulsar el desarrollo de las tecnologías denominadas verdes y de los productos orientados al medio ambiente, que apoyen un entorno saludable, que fomenten el desarrollo sostenible agrícola y económico.
Estamos en un periodo de gran preocupación tanto por el cambio climático como por la crisis económica mundial. Históricamente, tales desafíos han facilitado la innovación al presentar nuevas oportunidades para beneficiarse de la propiedad intelectual. Al alentar la aplicación de normas comerciales, que incluye la protección a la propiedad intelectual, podemos apoyar industrias innovadoras, crear nuevos empleos y resolver desafíos mundiales.
Personas e industrias creativas continúan generando soluciones para algunos de los problemas más difíciles del mundo actual. La protección de la propiedad intelectual ayuda a promover entornos en los que la creatividad e innovación puedan prosperar y contribuir al desarrollo económico y mejorar la calidad de vida en todo el mundo.
Recientemente, Brasil experimentó una revolución verde, al aumentar espectacularmente su producción agrícola. La inversión en investigación, transferencia de tecnología y uso de tecnologías nuevas ha sido esencial para alcanzar este éxito. Por ejemplo, una iniciativa conjunta con Estados Unidos para cultivar diversos tipos de semilla de soja, ayudó a Brasil a ser un mejor productor de la misma. Tecnología nueva ayudó a agricultores a minimizar el cambio de tierra antes de plantar un nuevo cultivo, lo que disminuyó la erosión. La protección de la propiedad intelectual proporcionada por Brasil y Estados Unidos fue crucial para el desarrollo de estas nuevas tecnologías.
Por medio del proyecto de transformación del mercado rural de energía fotovoltaica, del Programa de Desarrollo de las Naciones Unidas en Tanzania, empresarios locales ayudan a instalar sistemas de energía solar a precios asequibles en zonas rurales. En un ejemplo, la compañía Zara Solar Ltd. vendió 3.600 sistemas autónomos, lo que ayudó a suministrar electricidad para iluminación, teléfonos celulares y electricidad a 18.000 personas. A pesar de los enormes beneficios que estos sistemas de tecnología solar aportan a centros de salud, escuelas, empresas y hogares, los productos copiados de mala calidad, que se venden en pequeñas tiendas de productos electrónicos, amenazan con dañar su reputación. Zara Solar trabaja para educar a los consumidores sobre la importancia de adquirir sistemas legítimos de manera que los productos de marca auténticos no se descarten debido a la falsa percepción de que son de baja calidad.
La innovación es el meollo de una civilización. La búsqueda de nuevos conocimientos está en la base del espíritu humano y es lo que empujó a Thomas Edison a inventar y desarrollar tecnologías como la bombilla de luz. El sistema de propiedad intelectual de Estados Unidos les permite a más personas inventar, en base al ejemplo de Edison, protegiendo la patente que les permite obtener el beneficio financiero por su importante contribución a la sociedad. Debemos preguntarnos a nosotros mismos: ¿Quiénes son los Tomas Edison de hoy? ¿Dónde están? Y, ¿cómo garantizamos que la protección a la propiedad intelectual les aliente su espíritu innovador y apoye la distribución segura de tecnologías para quienes las necesitan con desesperación? Quizás las respuestas a estas interrogantes pueden ser encontradas en lugares tales como la Ciudad del Saber en Panamá.
En su discurso inaugural, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, nos recordó que “nuestras mentes no son menos innovadoras” y “nuestros bienes y servicios no menos necesarios que lo que eran la semana pasada, el mes pasado o el año pasado”. A medida que trabajamos para enfrentar desafíos mundiales, como la recurrente crisis económica internacional, el cambio climático y la energía limpia, debemos duplicar nuestro esfuerzo para alentar y proteger los derechos de propiedad intelectual y fomentar un ambiente robusto para la innovación mundial.