Diálogo con soluciones, confrontaciones no
Desde meses atrás, y después de las primarias nuestras, se han hecho esfuerzos por unificar a toda la membresía arnulfista panameñista para que, con un esfuerzo conjunto, presentemos al país una propuesta a favor de Panamá. Este llamamiento ha sido inútil e infructuoso, cayó en oídos sordos.
El presidente actual de nuestro partido ha sido un gran administrador de un panameñismo aquejado por conflictos internos. Su esforzado aporte es innegable. No obstante, en este momento de crecer de lo parroquial a lo patrio, ha preferido ser avestruz que esconde la cabeza en un hueco para no enfrentarse a la verdad. Sin embargo, aún tiene oportunidad de volver a remontarse como un águila.
El triste bochorno navideño de una agresión física por parte de una turba dirigida a varios destacados miembros del Directorio Nacional, en la sede de nuestro partido, cuyo peculiar pecado ha sido, con su deber de aconsejar por el bien de todo el colectivo, nos avergüenza a todos. Y es precisamente esa ofensa al decoro de la memoria del Dr. Arnulfo Arias, la que nos une a todos los panameñitas de fe y tradición a romper el silencio y decir ¡basta!: Caminemos por un Panamá mejor.
El PRD sabe que su única opción desesperada para evitar la derrota aplastante que estadísticamente se le avecina es dividir el voto decisivo de la oposición mediante divisionismos marginales.
El Partido Panameñista es custodio histórico de la voluntad del pueblo; no apoyar una alianza con Ricardo Martinelli sería traicionar ese sagrado deber. Podemos, por primera vez desde la dictadura militar, tener un presidente electo por mayoría absoluta; este solo hecho de incuestionable y legitimo mandato, nos otorga la oportunidad de restablecer la seguridad ciudadana con estabilidad jurídica y presentar a un mundo sacudido por crisis financiera un Panamá con sólidas soluciones de inversión.
Recordando a John Milton en su poema "Paraíso Perdido" y su razonamiento sobre "Beelzebab", cuando escribió "Prefiero ser Rey de los Infiernos antes que un sirviente en los cielos", recomiendo a Juan Carlos Varela que no siga esta política y que se acuerde del pensamiento de Arnulfo Arias cuando redactó su epitafio para que sobre su lápida fría sólo se leyera "Servidor de la Nación Panameña".