Diálogo por la Educación ha rendido frutos
Panamá se encuentra en vías de transformar su sistema educativo nacional. Un año después de la conclusión del "Diálogo por la Transformación Integral del Sistema Educativo Nacional", los y las participantes de este proceso hemos considerado conveniente presentar a los candidatos a la presidencia de la República el documento consensuado de lo que consideramos es la aspiración del pueblo panameño, representado por los padres de familia, grupos docentes, académicos, grupos cívicos, políticos, religiosos, organizaciones empresariales, profesores y estudiantes.
El esfuerzo realizado en el "Diálogo por la Transformación Integral del Sistema Educativo Nacional" ha comenzado a rendir sus frutos, según las conclusiones del "Taller de Seguimiento a los Avances del Diálogo", celebrado el 8 de agosto de 2003 con los auspicios del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).
Uno de los logros más relevantes se encuentra en la transformación curricular de la Educación Básica General y la Educación Media para el siglo XXI, que se ha estructurado para responder a las orientaciones psicopedagógicas actuales, de forma que se pueda atender mejor el proceso de enseñanza-aprendizaje, se mejore la calidad de la enseñanza y se garantice el acceso, la permanencia y la finalización de los estudios. Este sistema está diseñado para incorporar al currículo los elementos de la cultura nacional y universal, atendiendo el contexto y las necesidades educativas especiales.
Estas transformaciones curriculares dan prioridad al desarrollo del pensamiento, con la finalidad de estimular y fortalecer la capacidad crítica, reflexiva y creadora de los estudiantes a la luz de una clara concepción filosófica y científica de la persona humana, de la sociedad y del mundo, fundamentada en valores.
Estas transformaciones colocan especial atención a los niños, las niñas y los jóvenes de las áreas rurales, indígenas y urbano-marginales que son quienes tienen la más baja cobertura y a quienes debemos ofrecer las mismas oportunidades para aprender.
El establecimiento de un sistema de evaluación nacional que involucre a todos los participantes en el proceso educativo es otro de los avances del Diálogo que nos permitirá medir los resultados de nuestra acción educativa. Tenemos el compromiso de ofrecer una educación de calidad para preparar a nuestros jóvenes con las habilidades, las destrezas y el conocimiento que se requiere para poder competir con ventajas en un mundo cada vez más globalizado y con mayores exigencias en las competencias profesionales.
Se hace necesario definir estándares educativos que digan lo que los estudiantes deben conocer y saber hacer en cada grado y nivel educativo. La existencia de estos estándares, lo mismo que el acceso a las oportunidades de aprender para quienes están en desventaja, nos permitirá evidenciar la eficacia del sistema y la necesidad de implantar políticas compensatorias para asegurar que ningún niño, niña o joven se quede atrás.
Existen avances legislativos. La Ley de Descentralización de la Educación está otorgando a las escuelas y a las comunidades mayor responsabilidad en la acción educativa, y la Ley del Seguro Educativo aspira a mejorar la eficiencia en la distribución de los recursos financieros destinados a educación.
El taller de seguimiento a los avances del Diálogo, realizado un año después de su culminación, nos ha permitido, en una nueva perspectiva, valorar los avances y señalar lo que nos hace falta. Sabemos que los logros obtenidos aún no son suficientes y como falta mucho por hacer, los y las participantes en el "Diálogo por la Transformación Integral del Sistema Educativo Nacional", queremos comprometer a los candidatos presidenciales, quienes han tomado la responsabilidad de guiar al pueblo panameño, para que coloquen a la educación en la prioridad número 1 de su agenda de trabajo. Tres candidatos presidenciales suscribirán este compromiso el próximo jueves, 16 de octubre, a las 9:00 a.m. en presencia de los representantes de todos los sectores que participaron del Diálogo.
Que la educación sea un compromiso de Estado y no de gobierno, para que éstas y las futuras generaciones tengan mayores oportunidades y mejor calidad de vida. Ningún país del mundo puede desarrollarse si su recurso humano, que es lo más valioso, está insuficientemente educado y si su educación no es pertinente. Solamente con ciudadanos equipados con conocimientos, habilidades, destrezas y competencias personales y profesionales, podremos avanzar como país que aspira al desarrollo humano sostenible.
Panamá se lo merece. Es tiempo de juntar nuestras voluntades y de adquirir el compromiso político de construir un país con oportunidades para todos sus ciudadanos y ciudadanas.
El esfuerzo realizado en el "Diálogo por la Transformación Integral del Sistema Educativo Nacional" ha comenzado a rendir sus frutos, según las conclusiones del "Taller de Seguimiento a los Avances del Diálogo", celebrado el 8 de agosto de 2003 con los auspicios del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).
Uno de los logros más relevantes se encuentra en la transformación curricular de la Educación Básica General y la Educación Media para el siglo XXI, que se ha estructurado para responder a las orientaciones psicopedagógicas actuales, de forma que se pueda atender mejor el proceso de enseñanza-aprendizaje, se mejore la calidad de la enseñanza y se garantice el acceso, la permanencia y la finalización de los estudios. Este sistema está diseñado para incorporar al currículo los elementos de la cultura nacional y universal, atendiendo el contexto y las necesidades educativas especiales.
Estas transformaciones curriculares dan prioridad al desarrollo del pensamiento, con la finalidad de estimular y fortalecer la capacidad crítica, reflexiva y creadora de los estudiantes a la luz de una clara concepción filosófica y científica de la persona humana, de la sociedad y del mundo, fundamentada en valores.
Estas transformaciones colocan especial atención a los niños, las niñas y los jóvenes de las áreas rurales, indígenas y urbano-marginales que son quienes tienen la más baja cobertura y a quienes debemos ofrecer las mismas oportunidades para aprender.
El establecimiento de un sistema de evaluación nacional que involucre a todos los participantes en el proceso educativo es otro de los avances del Diálogo que nos permitirá medir los resultados de nuestra acción educativa. Tenemos el compromiso de ofrecer una educación de calidad para preparar a nuestros jóvenes con las habilidades, las destrezas y el conocimiento que se requiere para poder competir con ventajas en un mundo cada vez más globalizado y con mayores exigencias en las competencias profesionales.
Se hace necesario definir estándares educativos que digan lo que los estudiantes deben conocer y saber hacer en cada grado y nivel educativo. La existencia de estos estándares, lo mismo que el acceso a las oportunidades de aprender para quienes están en desventaja, nos permitirá evidenciar la eficacia del sistema y la necesidad de implantar políticas compensatorias para asegurar que ningún niño, niña o joven se quede atrás.
Existen avances legislativos. La Ley de Descentralización de la Educación está otorgando a las escuelas y a las comunidades mayor responsabilidad en la acción educativa, y la Ley del Seguro Educativo aspira a mejorar la eficiencia en la distribución de los recursos financieros destinados a educación.
El taller de seguimiento a los avances del Diálogo, realizado un año después de su culminación, nos ha permitido, en una nueva perspectiva, valorar los avances y señalar lo que nos hace falta. Sabemos que los logros obtenidos aún no son suficientes y como falta mucho por hacer, los y las participantes en el "Diálogo por la Transformación Integral del Sistema Educativo Nacional", queremos comprometer a los candidatos presidenciales, quienes han tomado la responsabilidad de guiar al pueblo panameño, para que coloquen a la educación en la prioridad número 1 de su agenda de trabajo. Tres candidatos presidenciales suscribirán este compromiso el próximo jueves, 16 de octubre, a las 9:00 a.m. en presencia de los representantes de todos los sectores que participaron del Diálogo.
Que la educación sea un compromiso de Estado y no de gobierno, para que éstas y las futuras generaciones tengan mayores oportunidades y mejor calidad de vida. Ningún país del mundo puede desarrollarse si su recurso humano, que es lo más valioso, está insuficientemente educado y si su educación no es pertinente. Solamente con ciudadanos equipados con conocimientos, habilidades, destrezas y competencias personales y profesionales, podremos avanzar como país que aspira al desarrollo humano sostenible.
Panamá se lo merece. Es tiempo de juntar nuestras voluntades y de adquirir el compromiso político de construir un país con oportunidades para todos sus ciudadanos y ciudadanas.