Diálogo por la Reactivación Económica
Los miembros participantes en el Diálogo Nacional por la Reactivación Económica del país, han llegado a acuerdos que bien interpretados y puestos en ejecución, traerán mejores días para las grandes mayorías de panameños que claman por la solución de problemas como el desempleo, la extrema pobreza, por una mejor educación, salud, vivienda, etc.
Y será necesario el diálogo sincero, alejado de todo interés partidista, para llegar a la elaboración de un documento que permita al actual gobierno, desarrollar programas de trabajo que vengan a aliviar las grandes necesidades y a dar respuesta a las promesas hechas durante la campaña electoral de 1999. Sin lugar a dudas ha sido la Señora Presidenta la bandera para que este diálogo fuera una realidad, desde el inicio de su mandato, pero fue imposible dado los intereses de un partido que a pesar de dejar una herencia de problemas mayores que perjudicaban al pueblo como las privatizaciones del INTEL y el IRHE, no permitió una transición ordenada del poder que facilitara el comienzo del nuevo gobierno. Hasta el último momento se hicieron nombramientos con la intención de entorpecer la marcha de la "Alianza Unión por Panamá".
Si los partidos políticos de oposición hubieran actuado pensando en el país y con los mejores deseos de atender los reclamos de una nación, mucho se habría ganado en cuanto a logros en el campo social y económico, pero las ambiciones personales y políticas se colocaron por encima del interés patrio y con una mayoría en la Asamblea Legislativa detuvieron la iniciativa de las buenas intenciones de un gobierno que se ha caracterizado por su permanente interés por dialogar con todas las fuerzas vivas del país a fin de encontrar caminos que nos lleven al estudio y a las respuestas para una agenda de Estado que consulte las verdaderas aspiraciones del pueblo. Así vemos a la Señora Presidenta liberada de todo revanchismo, rencores y con espíritu de nobleza, acercarse a los líderes oposicionistas para pedir el diálogo con miras a estudiar la situación socioeconómica de la república.
111El Diálogo Nacional ha logrado consensos que son el aporte de panameños que están convencidos que sólo en la unidad, concertación y solidaridad de todas las fuerzas vivas de la nación se puede ir adelante.
El Diálogo Nacional por la Reactivación Económica de Panamá ha logrado consensos que son el aporte de panameños que están convencidos que sólo en la unidad, concertación y solidaridad de todas las fuerzas vivas de la nación se puede ir adelante y colocar a la república en un sitial, desde donde es posible trabajar por el progreso y desarrollo de todas las comunidades del territorio nacional. El Fondo Fiduciario es un patrimonio de toda la nación y en su uso, tal como se ha acordado, se requiere de la honestidad, del estudio profundo de los problemas que serán motivo de solución, del deseo de trabajar por el país y de la firme determinación de que serán los más necesitados, los que van a recibir los beneficios a través de las obras sociales.
Con tal trascendental decisión lograda a través del diálogo, el país tiene todas las posibilidades de despegar hacia una reactivación integral y alcanzar las metas propuestas que han de convertirnos en una nación de grandes perspectivas al nivel nacional e internacional. También representa este esfuerzo una magnifica experiencia que podemos utilizar como el mejor instrumento de concertar para el futuro.
Corresponde ahora a la Asamblea Legislativa dar la importancia que merece el documento aprobado en el Diálogo Nacional y echar a un lado las ambiciones de intereses partidistas, a fin de que estos planes sigan adelante en beneficio de una patria que tanto necesita en materia de reactivación social y económica.
Y será necesario el diálogo sincero, alejado de todo interés partidista, para llegar a la elaboración de un documento que permita al actual gobierno, desarrollar programas de trabajo que vengan a aliviar las grandes necesidades y a dar respuesta a las promesas hechas durante la campaña electoral de 1999. Sin lugar a dudas ha sido la Señora Presidenta la bandera para que este diálogo fuera una realidad, desde el inicio de su mandato, pero fue imposible dado los intereses de un partido que a pesar de dejar una herencia de problemas mayores que perjudicaban al pueblo como las privatizaciones del INTEL y el IRHE, no permitió una transición ordenada del poder que facilitara el comienzo del nuevo gobierno. Hasta el último momento se hicieron nombramientos con la intención de entorpecer la marcha de la "Alianza Unión por Panamá".
Si los partidos políticos de oposición hubieran actuado pensando en el país y con los mejores deseos de atender los reclamos de una nación, mucho se habría ganado en cuanto a logros en el campo social y económico, pero las ambiciones personales y políticas se colocaron por encima del interés patrio y con una mayoría en la Asamblea Legislativa detuvieron la iniciativa de las buenas intenciones de un gobierno que se ha caracterizado por su permanente interés por dialogar con todas las fuerzas vivas del país a fin de encontrar caminos que nos lleven al estudio y a las respuestas para una agenda de Estado que consulte las verdaderas aspiraciones del pueblo. Así vemos a la Señora Presidenta liberada de todo revanchismo, rencores y con espíritu de nobleza, acercarse a los líderes oposicionistas para pedir el diálogo con miras a estudiar la situación socioeconómica de la república.
111El Diálogo Nacional ha logrado consensos que son el aporte de panameños que están convencidos que sólo en la unidad, concertación y solidaridad de todas las fuerzas vivas de la nación se puede ir adelante.
El Diálogo Nacional por la Reactivación Económica de Panamá ha logrado consensos que son el aporte de panameños que están convencidos que sólo en la unidad, concertación y solidaridad de todas las fuerzas vivas de la nación se puede ir adelante y colocar a la república en un sitial, desde donde es posible trabajar por el progreso y desarrollo de todas las comunidades del territorio nacional. El Fondo Fiduciario es un patrimonio de toda la nación y en su uso, tal como se ha acordado, se requiere de la honestidad, del estudio profundo de los problemas que serán motivo de solución, del deseo de trabajar por el país y de la firme determinación de que serán los más necesitados, los que van a recibir los beneficios a través de las obras sociales.
Con tal trascendental decisión lograda a través del diálogo, el país tiene todas las posibilidades de despegar hacia una reactivación integral y alcanzar las metas propuestas que han de convertirnos en una nación de grandes perspectivas al nivel nacional e internacional. También representa este esfuerzo una magnifica experiencia que podemos utilizar como el mejor instrumento de concertar para el futuro.
Corresponde ahora a la Asamblea Legislativa dar la importancia que merece el documento aprobado en el Diálogo Nacional y echar a un lado las ambiciones de intereses partidistas, a fin de que estos planes sigan adelante en beneficio de una patria que tanto necesita en materia de reactivación social y económica.