Dime con quién andas
Caracas (AIPE) - El 16 de marzo viajó a Venezuela el último dictador de Europa, Alexander Lukashenko, el mandatario de Bielorrusia. Fue recibido muy calurosamente por su homólogo venezolano, Hugo Chávez, declarado huésped ilustre.
La trayectoria de Lukashenko en el poder arranca en 1994 cuando es electo presidente de Bielorrusia, con la promesa (incumplida) de combatir la corrupción y de lograr reformas laborales. Su primer mandato, de cuatro años, fue extendido a seis luego de un referendo. Al término de esa extensión, en 2001 se lanza de nuevo a la reelección y gana en medio de severos cuestionamientos por ventajismo descarado. En 2004 llama a un nuevo referendo, reforma la Constitución y se aprueba la reelección indefinida. Va a elecciones en 2006 y no permite la presencia de observadores internacionales. Las acusaciones de fraude por parte de la oposición y de organismos internacionales no se hacen esperar. En abril de ese mismo año, la Unión Europea le prohibió la entrada a la comunidad por "violaciones de los estándares electorales internacionales".
Con plenos poderes presidenciales, Lukashenko disolvió el Parlamento, para luego controlarlo en su totalidad. El Gobierno de Bielorrusia está acusado de violar los derechos humanos, no permite la libertad de expresión y los medios de comunicación están controlados por el Estado. Hoy Bielorrusia es el único país de Europa donde existe la pena de muerte y su economía está controlada al estilo de la extinta Unión Soviética.
Cabe recordar que ésta no es la única relación de Chávez con adalides del despotismo y la barbarie. Chávez también ha manifestado su afecto por Vladimir Putin de Rusia, quien visitará Venezuela el 4 de abril. Y se ha abrazado con el dictador de Zimbabue, Robert Mubage, así como al de Irán, Mahmoud Ahmadinejad (hoy en la mira de la comunidad internacional por ser considerado una amenaza para la paz mundial). Todo esto sin mencionar su entrega incondicional a Fidel Castro, dictador de Cuba.
Es público el apoyo de Chávez a las FARC. Y según la Audiencia Española esta simpatía del mandatario venezolano por los terroristas extranjeros incluye a la temida organización vasca, ETA.
Dime con quién andas y te diré quién eres.