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Diseñen y construyan como Dios manda


Todos nos hemos enterado de la suma de dinero aprobada por la Asamblea Nacional en el último presupuesto propuesto por el Estado. Nos toca ahora diseñar y construir obras civiles cumpliendo con las normas de diseño y construcción específicas, como también de cumplir con los códigos de ética profesional que nos rige.
Debemos hacer lo posible por evitar que se nos escurran diseñadores y constructores oportunistas y sacrificando la calidad del trabajo a realizar para aumentar sus ganancias.
Tenemos incluidas en nuestro presupuesto aprobado obras civiles que involucran reparaciones y nuevas construcciones en infraestructuras de acueductos y alcantarillados, carreteras, edificios públicos, escuelas, viviendas, etc. Existen normas a seguir desde el diseño de los planos hasta la construcción misma e inspección, que debemos cumplir todos los constructores y profesionales de la Ingeniería.
La intención básica del Estado es que se cumplan las normas para no construir en forma indebida y usando una "mala práctica del diseño y de la construcción de obras", pues ocasionaría el deterioro de las mismas en corto plazo después de haberlas terminado. Es una responsabilidad que involucra a los inspectores de obras de todo tipo el no permitir que se usen materiales no adecuados para que lo construido sea una obra que le dure a nuestro pueblo y sobre todo, que no se introduzca el ya comprobado "juega vivo".
La Junta Técnica de Ingeniería y Arquitectura, la Sociedad Panameña de Ingenieros y Arquitectos, la Cámara Panameña de la Construcción, la Universidad Tecnológica, los diseñadores y constructores en general, tienen responsabilidades directas en el cumplimiento de la ética profesional y la aplicación de normas de construcción vigentes para que las obras sean construidas adecuadamente y segura. El producto final debe ser una obra sana y no llena de defectos como vemos muchas construidas y que han ocasionado pérdidas económicas y de vidas.
Es el dinero de todos los panameños el que está involucrado en las obras civiles que construye el Estado. No se quedan muy atrás las obras que construye y diseña la empresa privada que en sinnúmero de ocasiones utiliza normas y procedimientos no adecuados y apartados de la ética profesional, que han jurado cumplir en todas sus asociaciones. Debemos comprometernos a comprobar que la industria de la construcción es la industria del bienestar humano.
Todo el Ejecutivo debe estar atento a que se cumplan los contratos y especificaciones tal cual fueron pactados, y la Contraloría General de La Nación debe garantizarnos que lo construido es lo que fue pactado y cumple con las normas de diseño, ética y de construcción. Hagamos las cosas como Dios manda.

101 años de Panamá América

 
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