Doens y su denuncia infame
El show mediático que realizó el secretario general del mayor partido de oposición, es muy lamentable. Es injustificable para un ex ministro de estado con tanta experiencia política como Mitchell Doens, darle el crédito que le ha dado, a un documento que data de 1995 y que según sus declaraciones lo recibió en forma anónima en la sede de su partido político.
El supuesto documento de la DEA en el que el secretario general del PRD basa su denuncia para acusar al Ministro de Economía y Finanzas Alberto Vallarino de lavado de dinero, no resiste el menor análisis: sin firma responsable, con una presentación que cualquier novato puede descartar como un auténtico documento de la DEA.
En ninguna de sus partes se encuentra la clasificación de confidencial o secreto que distinguen a los informes de esa institución de seguridad de los Estados Unidos. Es más, Tomás Mesa, Consejero de Asuntos Públicos de la Embajada de EE.EU., ha dicho públicamente desconocer el informe que ha presentado Doens al Ministerio Público.
El sisma que sus denuncias habían pronosticado en un programa de televisión, en el cual amenazaba al actual gobierno de presentar, no se ha producido. Además en su comparecencia la Fiscalía Tercera Anticorrupción, Doens no pudo decir que funcionarios de gobierno, estarían implicados en actos de corrupción, lo cual contradice sus declaraciones dadas con anterioridad.
Sin duda las denuncias infames de Mitchell Doens, afecta no solo su credibilidad sino la de su partido político que hoy dirige provisionalmente.
Mientras este show se daba en Panamá con el ánimo de afectar políticamente al Ministro de Economía y Finanzas Alberto Vallarino, en el mercado de Nueva York, Panamá emitía un bono global por mil millones de dólares a fin de hacer frente a deudas que mantiene el Estado con entidades autónomas del país, permitiendo de esa manera liquidez a instituciones como la Caja de Seguro Social y el Banco Nacional. Esta operación le generará ahorro en intereses a la república de Panamá el próximo año por montos superiores a los 20 millones de dólares.
Los sistemas democráticos para que funcionen deben tener partidos políticos comprometidos con la sociedad y con su papeles de gobierno u oposición. Pero una oposición no puede ser suicida en su accionar. Y estas denuncias infames vertidas por Mitchell Doens son denuncias suicidas. Pueden en estos momentos afectar anímicamente al Ministro Vallarino, pero igualmente afectan la percepción del país en el exterior.
Panamá viene luchando para salir de un listado de países que le denominan paraísos fiscales y sus denuncia lo que ayuda es a la suspicacia y maledicencia para decir que Panamá no lucha contra el lavado de dinero y que es más, algunos de sus Ministros de Estados están vinculado a tales delitos a través de un anónimo informe supuestamente de la DEA. Esta actitud es una actitud suicida que tiene implicaciones negativas para el país, ese mismo país que Mitchell Doens y el PRD, pretenden volver a dirigir.
* Ex-Legislador de la República.