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Don Bosco


Observaremos en Panamá dos grandes procesiones. La de hoy, que conmemora el paso a la Gloria Eterna de San Juan Bosco, muy querido por todos en este país. Este año el evento tiene más notoriedad, porque la familia salesiana celebra sus 100 años de presencia aquí.

La segunda procesión es al día siguiente, ésa de tipo mundano, pues se celebra el carnaval; por lo que muchos nos trasladaremos al interior del país.

Don Bosco, padre y maestro de la juventud, reflejó el rostro de Cristo en vida amando a los jóvenes perdidos en vicios y el mal vivir. El vio morir a un joven de 12 años en la horca y este acontecimiento lo hizo reflexionar.

En nuestros tiempos, queremos que los menores sean castigados más severamente. En el tiempo de Don Bosco habían situaciones difíciles, pues iniciaba la primera globalización con la revolución industrial. Ahora, en nuestros tiempos, existe inflación y pobreza.

Don Bosco educó con el amor, la razón y la religión. Él, que perdió a su padre desde muy niño, fue padre para los sin padre, fue muy pobre y tuvo que trabajar a temprana edad. A pesar de este cuadro de familia disfuncional él, con la ayuda de Dios, llegó a ser un Santo.

Ahora, uno amonesta a un hijo y puede que lo metan preso si se aprueba un proyecto de ley del MIDES. Y los programas de ayuda casi nunca dan solución integral, tal vez porque sacan a Dios. Sin un sólo centavo Don Bosco creó un hogar para los que no tenían, un patio para jugar y una escuela para que aprendieran un oficio. Don Bosco y la Congregación Salesiana que fundó, siguen salvando las almas de muchos jóvenes.

Actualmente, el gobierno gasta miles de dólares sin resultados concretos, además sacamos la religión de las escuelas. Fuera de eso, les invitamos a prostituirse, siempre que usen condón, y les enseñamos a que no ofendan, a que nos violen y maten, por medio de un sinnúmero de antivalores que mostramos en el cine, la televisión y la música, lo que altera la psiquis de cualquier niño y joven.

El medio donde vivimos no son los niños y los jóvenes los que traen la droga, los que negocian con el cartel; no son ellos los que hacen las guerrillas y financian atentados; no son ellos, sino los adultos.

En la procesión iremos cantando “Don Bosco Santo, Joven de corazón, mira el quebranto de un mundo sin amor”; y al día siguiente cantaremos “Su madre”, de DJ Black., canción que, por cierto, cantan los niños, ya que nadie tuvo el valor de censurar semejante atropello a la moralidad so pretexto de que el insultar al gobierno de turno es algo válido y se lo merece, según algunos.

No se dan cuenta que sus hijos, al escuchar esa canción, también les dirán a ellos “Su madre” cuando no les compre algo que les pidan y después gritamos “aumento de las penas”, “No hay Seguridad”, “Ya no se aguanta esto”, pero sí nos gusta cantar la canción.

Seamos hombres y mujeres maduros, aceptemos que nosotros mismos les enseñamos a que nos falten el respeto. Somos los adultos y no los niños y jóvenes de este país los responsables de los asesinatos que ellos cometen.

Hemos dejado morir a nuestros jóvenes en el consumismo, en el hedonismo y el irrespeto, tal vez porque ellos lo han visto en nosotros. Queremos ayudar a los jóvenes en situaciones de riesgo y peligro. Si de verdad queremos, entonces empecemos a amarlos como los amó Don Bosco.

Feliz fiesta de Don Bosco.

101 años de Panamá América

 
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