¿Dónde está la carga que pasará por el Canal?
Leyendo con mucha atención Finanzas de El Panamá América del 13 de julio pasado, sigo convencido que el apetito voraz de las compañías constructoras internacionales y nacionales, están por construir lo que sea aunque no sea necesario por el momento. Esto está sucediendo con la Autoridad del Canal de Panamá (ACP) y su interés de construir el tercer juego de esclusas.
En el 2003 pasaron por el Canal de Panamá 191 millones de toneladas métricas de carga, aproximadamente. Para pasar ésta por dicha vía canalera usando barcos post-Panamax de 150,000 toneladas métricas, se necesitarían 1,274 barcos de ese tipo en 365 días; es decir, siete barcos cada dos días.
¿Se imaginan lo que significa endeudar al Estado panameño por B/. 10,000 millones para construir un tercer juego de esclusas con el fin de q ue pasen por el Canal sólo siete naves post-Panamax cada dos días? Esto significaría unos B/. 300 a 350 millones anuales que serían aportados al Estado por la ACP, que debe pagar una suma igual para abonar al préstamo que se hace necesario para construir el tercer juego de esclusas.
La carga para que pasen 47 tránsitos de post-Panamax por el Canal no existe. Aún más, la carga que hoy pasa puede transportarse en barcos Panamax hasta el 2050, si la misma aumenta en un 3% anual, lo cual está por verse. La oferta y demanda de mercancías es lo que determina la carga que pasa por el Canal y por las cinco rutas más importantes existentes.
Como panameño y uno de los accionistas del Canal, recomendaría no realizar ese tipo de inversión, ya que duplica nuestra deuda teniendo actualmente un 40% de pobreza en nuestro país. Duplicar la deuda equivale a duplicar la pobreza existente, pues después de construir el tercer juego de esclusas no habrá más dinero para la mano de obra que se utilizó y que en su mayoría sería especializada. De aprobarse esta locura se avecinarían tiempos muy difíciles para nuestra querida Patria, y nuestros hijos, nietos y biznietos quedarán condenados a vivir en un país ahogado por la deuda que nos han dejado los irresponsables.
Señor Presidente Electo, Martín Torrijos E., métale estudios y seriedad a lo planteado. Deseo que usted sea un estadista y no un gobernante más que pasó por nuestra presidencia. Tiene un cheque en blanco emitido por nosotros al ser elegido Presidente. Hemos cifrado nuestras esperanzas en que será Ud. lo suficientemente sensato para decidir el rumbo correcto que debe seguir el Estado y no convertirlo en tierra de mercaderes de la Patria, sin importarles nuestras generaciones futuras y su porvenir. Nuestra Patria se merece algo mejor que el que una minoría se siente sobre una mesa y se coma el pastel.
En el 2003 pasaron por el Canal de Panamá 191 millones de toneladas métricas de carga, aproximadamente. Para pasar ésta por dicha vía canalera usando barcos post-Panamax de 150,000 toneladas métricas, se necesitarían 1,274 barcos de ese tipo en 365 días; es decir, siete barcos cada dos días.
¿Se imaginan lo que significa endeudar al Estado panameño por B/. 10,000 millones para construir un tercer juego de esclusas con el fin de q ue pasen por el Canal sólo siete naves post-Panamax cada dos días? Esto significaría unos B/. 300 a 350 millones anuales que serían aportados al Estado por la ACP, que debe pagar una suma igual para abonar al préstamo que se hace necesario para construir el tercer juego de esclusas.
La carga para que pasen 47 tránsitos de post-Panamax por el Canal no existe. Aún más, la carga que hoy pasa puede transportarse en barcos Panamax hasta el 2050, si la misma aumenta en un 3% anual, lo cual está por verse. La oferta y demanda de mercancías es lo que determina la carga que pasa por el Canal y por las cinco rutas más importantes existentes.
Como panameño y uno de los accionistas del Canal, recomendaría no realizar ese tipo de inversión, ya que duplica nuestra deuda teniendo actualmente un 40% de pobreza en nuestro país. Duplicar la deuda equivale a duplicar la pobreza existente, pues después de construir el tercer juego de esclusas no habrá más dinero para la mano de obra que se utilizó y que en su mayoría sería especializada. De aprobarse esta locura se avecinarían tiempos muy difíciles para nuestra querida Patria, y nuestros hijos, nietos y biznietos quedarán condenados a vivir en un país ahogado por la deuda que nos han dejado los irresponsables.
Señor Presidente Electo, Martín Torrijos E., métale estudios y seriedad a lo planteado. Deseo que usted sea un estadista y no un gobernante más que pasó por nuestra presidencia. Tiene un cheque en blanco emitido por nosotros al ser elegido Presidente. Hemos cifrado nuestras esperanzas en que será Ud. lo suficientemente sensato para decidir el rumbo correcto que debe seguir el Estado y no convertirlo en tierra de mercaderes de la Patria, sin importarles nuestras generaciones futuras y su porvenir. Nuestra Patria se merece algo mejor que el que una minoría se siente sobre una mesa y se coma el pastel.