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¿A dónde va la moral de la sociedad?


La salud de un pueblo tiene todo que ver con el estado de su moral. Porque es la moral la que enseña a respetar a los demás y a hacerse respetar como persona, nos dice qué es lo bueno y qué es lo malo y nos motiva al mismo tiempo a seguir lo bueno y rechazar lo malo.

Las valoraciones específicas de la moral pueden modificarse a través del tiempo, pero no debemos confundir las cambiantes circunstancias de modo, tiempo y lugar, con la esencia misma de la moralidad. Y es que sin una sólida conciencia moral, el individuo queda desprotegido por sus propios actos y cada encuentro con un prójimo puede implicar mucho riesgo.

Los cuatro varones adultos que fueron sorprendidos en un local de recreo sexual con 4 adolescentes de edades que oscilan entre los 13 y 16 años, revelan una ausencia de conciencia moral inquietante, sobre todo por la presumible "normalidad" de su conducta. Más allá de las sanciones penales que cada uno deberá pagar, la ocasión es propicia para enviar un mensaje claro a hombres y mujeres de todas las edades.

El Código Penal establece que las relaciones sexuales con una menor de 14 años configuran el delito de violación sin que se pueda alegar el consentimiento de la víctima, pues por debajo de los 14 años la ley no reconoce que se pueda ejercer realmente la facultad de consentir relaciones sexuales. Tampoco se puede alegar el desconocimiento de la realidad de la víctima, ni la rutina de la actividad ilícita.

Es muy importante que el asunto no sea mirado como algo simplemente desagradable que es mejor olvidar rápido o ignorar del todo. Los padres y madres deben discutirlo con sus hijos, y los maestros y maestras deben plantearlo a los chicos y chicas en las escuelas.

Se trata de una grave violación de la ley que tendrá consecuencias para la vida de las víctimas y de los autores y cómplices del delito. La prevención en este tipo de delito empieza por casa, pero debe ser reforzada por la escuela y la comunidad.

101 años de Panamá América

 
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