Dos temas en una idea: Panamá
Tema uno: En los primeros días de enero, publicaba un medio de comunicación escrito que el Ministerio de Salud había "... destinado 4 millones de balboas para el pago de los turnos extras de los médicos...". Indicaba que el ministro expresó la existencia de un acuerdo firmado entre el Director de la Caja de Seguro Social y su persona, por lo cual dicho pago sería cumplido. Pienso que es un avance necesario y obligatorio que se pague por el trabajo efectivamente realizado. Pero obligatorio es recordar que nuestra Constitución Política Nacional, en su artículo 19, expone que "no habrá fueros ni privilegios"; en consecuencia, al igual que cualquier funcionario del Estado, para que dicho pago se haga efectivo deben existir evidencias del horario que se cumple; es decir, para que proceda el pago de turnos extras debe haberse laborado el tiempo regular completo, y ese tiempo estar registrado, de forma tal que existan las evidencias del horario cumplido, de forma tal que dicho gasto resista una auditoría. Sólo bajo estas condiciones se le debe hacer efectivo el pago de los turnos extras a los médicos.
La queja de los asegurados (y beneficiarios) se mantiene. Generalmente, los médicos nunca están a la hora que corresponde atender sus consultas, de acuerdo a los cupos distribuidos. Los asegurados tienen que esperar, ocasionalmente, hasta horas para ser atendidos y cuando el médico llega, la atención del paciente es por escasos minutos.
Hay quienes aseguran que primero ellos atienden, y hasta operan en clínicas particulares, después vienen a atender en los centros estatales. Es decir, a veces llegan después de la hora de entrada, pero se van antes de la hora de salida. ¡Qué comodidad!Desconozco si esto forma parte del juramento hipocrático o "es una modalidad a lo panameño", pero, independientemente de cualquier situación, el asegurado y la población panameña merecen respeto. Todo funcionario del Estado debe marcar tarjeta de asistencia, inclusive los médicos. Dios te salve Panamá.
Tema dos: También, en los primeros días de enero, quizás producto de los plásticos perdidos y las cédulas falsificadas, un medio escrito exponía que el Tribunal Electoral, necesita más dinero para la recedulación. A la fecha desconozco qué ocurrió con la empresa responsable de proporcionar los plásticos para cedular a los panameños, si se le demostró responsabilidad o no, como tampoco si existe demanda e indemnización al respecto. Lo cierto es que al final de cuentas es el pueblo panameño, el Hijo de Juana, quien cargará con esos gastos.
Soy un convencido que la democracia es necesaria, pero no a costas del hambre, la salud y la educación de los pueblos. Una población hambrienta, enferma y sin educación no necesita democracia, necesita la benevolencia divina.
Si el Tribunal requiere de algunos millones de balboas para recedular a la población, es necesario que se otorgue esa misma cantidad, pero multiplicada por diez, a la Universidad de Panamá, al Ministerio de Salud, así como al Ministerio de Educación, máxime con la muy atinada sanción, por la señora Presidenta, de la ley que obliga la enseñanza del idioma inglés.
Es decir, por cada millón que se le entregue al Tribunal electoral se deben prever treinta millones distribuidos entre las instituciones antes enunciadas. Esto sí es democracia. Así se hace patria. Sólo así nos preparamos para celebrar el Centenario, procurando un país con mayor distribución de la riqueza, oportunidades de estudios y empleos, lo que conlleva a elevar el nivel de vida de la población panameña.
Lo que corresponde al Tribunal Electoral es hacer las demandas respectivas y que sea la empresa o el seguro de la misma responsable de los gastos que ocasione la recedulación.
Dios te salve Panamá.
(victorianos@hotmail.com)
La queja de los asegurados (y beneficiarios) se mantiene. Generalmente, los médicos nunca están a la hora que corresponde atender sus consultas, de acuerdo a los cupos distribuidos. Los asegurados tienen que esperar, ocasionalmente, hasta horas para ser atendidos y cuando el médico llega, la atención del paciente es por escasos minutos.
Hay quienes aseguran que primero ellos atienden, y hasta operan en clínicas particulares, después vienen a atender en los centros estatales. Es decir, a veces llegan después de la hora de entrada, pero se van antes de la hora de salida. ¡Qué comodidad!Desconozco si esto forma parte del juramento hipocrático o "es una modalidad a lo panameño", pero, independientemente de cualquier situación, el asegurado y la población panameña merecen respeto. Todo funcionario del Estado debe marcar tarjeta de asistencia, inclusive los médicos. Dios te salve Panamá.
Tema dos: También, en los primeros días de enero, quizás producto de los plásticos perdidos y las cédulas falsificadas, un medio escrito exponía que el Tribunal Electoral, necesita más dinero para la recedulación. A la fecha desconozco qué ocurrió con la empresa responsable de proporcionar los plásticos para cedular a los panameños, si se le demostró responsabilidad o no, como tampoco si existe demanda e indemnización al respecto. Lo cierto es que al final de cuentas es el pueblo panameño, el Hijo de Juana, quien cargará con esos gastos.
Soy un convencido que la democracia es necesaria, pero no a costas del hambre, la salud y la educación de los pueblos. Una población hambrienta, enferma y sin educación no necesita democracia, necesita la benevolencia divina.
Si el Tribunal requiere de algunos millones de balboas para recedular a la población, es necesario que se otorgue esa misma cantidad, pero multiplicada por diez, a la Universidad de Panamá, al Ministerio de Salud, así como al Ministerio de Educación, máxime con la muy atinada sanción, por la señora Presidenta, de la ley que obliga la enseñanza del idioma inglés.
Es decir, por cada millón que se le entregue al Tribunal electoral se deben prever treinta millones distribuidos entre las instituciones antes enunciadas. Esto sí es democracia. Así se hace patria. Sólo así nos preparamos para celebrar el Centenario, procurando un país con mayor distribución de la riqueza, oportunidades de estudios y empleos, lo que conlleva a elevar el nivel de vida de la población panameña.
Lo que corresponde al Tribunal Electoral es hacer las demandas respectivas y que sea la empresa o el seguro de la misma responsable de los gastos que ocasione la recedulación.
Dios te salve Panamá.
(victorianos@hotmail.com)