¿Drogas e inmoralidades en piquera de buses de Tocumen?
En la piquera de autobuses de Tocumen y en los sectores aledaños, el consumo de drogas y los actos inmorales en el interior de algunos vehículos suceden a cada rato, ante la indiferencia de las autoridades, así lo manifestaron algunos residentes de las inmediaciones del lugar. Una de las denunciantes, que por razones de seguridad optó por no revelar su nombre, dijo que apenas llega la noche se pueden ver todas las irregularidades que ocurren en la piquera.
"De noche esto parece de todo, menos un sector donde residen personas; aquí no todos somos delincuentes, drogadictos o matones. Aquí también hay gente trabajadora y decente", dijo. Reconoció que en la piquera hay buenas unidades que prestan un buen servicio, pero lastimosamente los malos choferes parecieran que son los que hacen la diferencia. Por su parte, otro morador del lugar llamado Ramón, explicó que ese problema había disminuido en las últimas semanas, porque hace varios meses atrás el sitio era un caos.
"Estudiantes uniformadas de primero y segundo ciclo, con frecuencia llegaban a esta piquera dando la vuelta (hacer la ruta completa sin bajarse del bus), ni siquiera van a la escuela por andar montada en los buses, y nadie hace ni dice nada", reveló.
Precisó que muchas veces hay mujeres que hacen citas con los conductores para verse después de la jornada para salir a divertirse. Otras veces las mujeres que llegan a la piquera son las esposas de los buseros que van con los hijos. Ramón dijo que en ocasiones los que consumen drogas son los lavadores de los buses, aunque aclaró que no son todos. Cabe señalar que la mayoría de los residentes de las inmediaciones de la piquera prefirió no hablar, por temor a que tomaran represalias en su contra.
El Panamá América efectuó un recorrido por la piquera en mención, ubicada en el sector conocido como La Siesta, donde se pudo observar carrizos de cocaína, vacíos, en diferentes puntos del lugar. Ante lo observado y lo denunciado por los residentes del lugar, El Panamá América entrevistó al presidente de la piquera de buses de Tocumen, Osvaldo Bilbao, quien señaló que el hecho de encontrar carrizos de cocaína en el piso no significa que ésta ha sido consumida por los conductores.
"Aquí viene mucha gente todos los días y cualquiera puede dejar eso en el piso. Ahora con eso no te digo que en esta piquera todos son santos, porque como en todas partes, hay gente mala y buena", dijo. El dirigente reveló que en ese sector hay mucha gente que vende drogas y eso no lo dicen. "Se les hace más fácil decir que en la piquera consumen drogas, pero no se atreven a denunciar los lugares donde las venden", expresó.
Bilbao explicó que frecuentemente inspeccionan a los conductores, a fin de mantener el orden en el sector. "No descartó que las denuncias de actos inmorales en la piquera las haya formulado alguna mujer que mantenía una relación sentimental con algún conductor, y en su afán de hacerle daño, por estar despechada, ha dicho eso", acotó.
Manifestó que a pocos minutos de la llegada de El Panamá América, a ese lugar se apersonaron funcionarios de la Autoridad del Tránsito y Transporte Terrestre (ATTT) para llevar a cabo una inspección sorpresa, a fin de inspeccionar las condiciones de los buses, entre otras anomalías.
Reiteró que el problema de las drogas es un dilema generalizado y está en todas las esferas. Bilbao no negó ni afirmó que en el sitio se consuma drogas, porque se trata de un lugar público, sin embargo, negó categóricamente que se cometan actos inmorales.
Igualmente negó que alguna persona allegada a la piquera se dedique a la venta de drogas, e instó a las autoridades que cuando quieran les efectúen un operativo sorpresa, pero que no se lo hagan sólo a la piquera, sino que lo desarrollen igualmente en la comunidad que hoy los acusa.
Otra persona que se encontraba en las inmediaciones dijo que muchos jóvenes de la comunidad que se dedican abiertamente a consumir drogas, lo hacen en las cercanías de la piquera, pero eso no significa que sean los conductores o personal allegado a ésta.
"De noche esto parece de todo, menos un sector donde residen personas; aquí no todos somos delincuentes, drogadictos o matones. Aquí también hay gente trabajadora y decente", dijo. Reconoció que en la piquera hay buenas unidades que prestan un buen servicio, pero lastimosamente los malos choferes parecieran que son los que hacen la diferencia. Por su parte, otro morador del lugar llamado Ramón, explicó que ese problema había disminuido en las últimas semanas, porque hace varios meses atrás el sitio era un caos.
"Estudiantes uniformadas de primero y segundo ciclo, con frecuencia llegaban a esta piquera dando la vuelta (hacer la ruta completa sin bajarse del bus), ni siquiera van a la escuela por andar montada en los buses, y nadie hace ni dice nada", reveló.
Precisó que muchas veces hay mujeres que hacen citas con los conductores para verse después de la jornada para salir a divertirse. Otras veces las mujeres que llegan a la piquera son las esposas de los buseros que van con los hijos. Ramón dijo que en ocasiones los que consumen drogas son los lavadores de los buses, aunque aclaró que no son todos. Cabe señalar que la mayoría de los residentes de las inmediaciones de la piquera prefirió no hablar, por temor a que tomaran represalias en su contra.
El Panamá América efectuó un recorrido por la piquera en mención, ubicada en el sector conocido como La Siesta, donde se pudo observar carrizos de cocaína, vacíos, en diferentes puntos del lugar. Ante lo observado y lo denunciado por los residentes del lugar, El Panamá América entrevistó al presidente de la piquera de buses de Tocumen, Osvaldo Bilbao, quien señaló que el hecho de encontrar carrizos de cocaína en el piso no significa que ésta ha sido consumida por los conductores.
"Aquí viene mucha gente todos los días y cualquiera puede dejar eso en el piso. Ahora con eso no te digo que en esta piquera todos son santos, porque como en todas partes, hay gente mala y buena", dijo. El dirigente reveló que en ese sector hay mucha gente que vende drogas y eso no lo dicen. "Se les hace más fácil decir que en la piquera consumen drogas, pero no se atreven a denunciar los lugares donde las venden", expresó.
Bilbao explicó que frecuentemente inspeccionan a los conductores, a fin de mantener el orden en el sector. "No descartó que las denuncias de actos inmorales en la piquera las haya formulado alguna mujer que mantenía una relación sentimental con algún conductor, y en su afán de hacerle daño, por estar despechada, ha dicho eso", acotó.
Manifestó que a pocos minutos de la llegada de El Panamá América, a ese lugar se apersonaron funcionarios de la Autoridad del Tránsito y Transporte Terrestre (ATTT) para llevar a cabo una inspección sorpresa, a fin de inspeccionar las condiciones de los buses, entre otras anomalías.
Reiteró que el problema de las drogas es un dilema generalizado y está en todas las esferas. Bilbao no negó ni afirmó que en el sitio se consuma drogas, porque se trata de un lugar público, sin embargo, negó categóricamente que se cometan actos inmorales.
Igualmente negó que alguna persona allegada a la piquera se dedique a la venta de drogas, e instó a las autoridades que cuando quieran les efectúen un operativo sorpresa, pero que no se lo hagan sólo a la piquera, sino que lo desarrollen igualmente en la comunidad que hoy los acusa.
Otra persona que se encontraba en las inmediaciones dijo que muchos jóvenes de la comunidad que se dedican abiertamente a consumir drogas, lo hacen en las cercanías de la piquera, pero eso no significa que sean los conductores o personal allegado a ésta.