Economía, entre el pesimismo y optimismo
La economía panameña vacila entre señales contradictorias de alarma, debido a la crisis mundial que ha intentado esquivar por todos los medios, y, por otro lado, el optimismo que, basado sobre todo en las grandes expectativas de las obras de la ampliación del Canal de Panamá, le permite grandes dosis de confianza a quienes apoyan sus teorías en las tasas de crecimiento económicas previstas para el presente año, estimado en un moderado 3%. No obstante, ante este contradictorio panorama, han ido surgiendo también otros indicadores que deben ser explicados por las autoridades económicas para saber en qué terreno estamos. Tal es el caso de la banca.
Uno de estos indicadores ha sido la noticia que decía que el sector bancario panameño había solicitado hasta el momento 200 millones de dólares del Programa de Estímulo Financiero (PEF), un programa que debido a la crisis mundial, fue creado el año pasado por el gobierno anterior con el propósito de estimular la economía y aumentar los créditos en Panamá. Los créditos se han empezado a otorgar, pero no se conocen sus resultados y tampoco se conocen los términos de compromiso adquiridos por los beneficiarios.
El dato por sí solo dice poco o nada, no ha sido explicado y el tiempo sigue pasando. Es importante que las autoridades comprendan que son dineros públicos, que es importante saber cuáles son los objetivos precisos de estos fondos especiales destinados al sector bancario, que se debe conocer quiénes son los beneficiados y los plazos y garantías que cubren estos desembolsos especiales del Estado panameño. Eran poco más de mil millones, y se han otorgado 200 y quedan aún en fondo 840. Esperamos que empiecen a justificar cómo se gastan los dineros del país.