Economía mundial 1998
América Latina se consolidará como la más atractiva región del planeta para las inversiones provenientes de los países ricos tras la debacle de fin de año experimentada en Oriente.
Nada parece ilustrar más dramáticamente la situación en Asia que el penoso estado de postración que hoy padece el otrora orgulloso "tigre" coreano.
Surcorea está recibiendo una transfusión de los primeros 10 mil millones de dólares de las IFIS como ayuda de urgencia para su atribulada economía.
Pero algunos expertos citados por el Wall Street Journal estiman que se requerirá el doble de esa suma para estabilizar la crisis coreana. Otras fuentes citadas por la misma publicación no descartan que el fondo deba alcanzar los 30 mil millones de dólares.
Se habla de al menos 100 empresas al borde de la quiebra, agobiadas por las deudas, la fuga de capitales y la crisis de confianza.
El mismo cuadro campea por todo el Asia, excepto China y Taiwan, aun cuando ambas tienen cierto grado de dependencia de sus vecinos. Tailandia, Indonesia, Malasia y el mismo Japón, atraviesan serias dificultades. En todos los casos el crecimiento nacional bruto será mínimo y cuando no negativo.
Tres son las causas de la debacle: el desorden de sus bancos, el reventón especulativo inmobiliario y la pérdida de competitividad dependiente casi exclusivamente de los bajos costos en vez de la calidad de los productos y la mano de obra.
Pero vivimos hoy en un mundo integrado en el que las desgracias por lejanas que sean tienen repercusiones en todo el globo según su magnitud y alcance. El capital y las inversiones de hoy son como especies migratorias, sin fronteras.
Los expertos anticipan que Estados Unidos más que América Latina, sufrirá las consecuencias del desastre en Asia, por la pérdida o caída de sus inversiones allá. Con todo y eso, ambos se colocarán a la cabeza del crecimiento económico mundial este año, relegando a Europa y Asia al tercero y cuarto lugar. Las naciones de mayor crecimiento serán Estados Unidos, China, Canadá, México, Reino Unido, Alemania y Japón.
Europa en conjunto continuará aquejada por un alto desempleo y por las consecuencias de los duros ajustes económicos inherentes a su unión monetaria del año próximo.
Y en ese cuadro Panamá, en gran parte dependiente de lo que ocurre allende sus fronteras, sentirá el impacto de la depresión asiática, la merma de ritmo en la economía estadounidense y el factor de atractivo de otras áreas del Continente, México, el Caribe y Mercosur entre ellas. A ese cuadro hay que sumar las particularidades del país, en especial el año intensamente electoral que estamos iniciando. Este será un año duro pese a los megaproyectos en curso.
Nada parece ilustrar más dramáticamente la situación en Asia que el penoso estado de postración que hoy padece el otrora orgulloso "tigre" coreano.
Surcorea está recibiendo una transfusión de los primeros 10 mil millones de dólares de las IFIS como ayuda de urgencia para su atribulada economía.
Pero algunos expertos citados por el Wall Street Journal estiman que se requerirá el doble de esa suma para estabilizar la crisis coreana. Otras fuentes citadas por la misma publicación no descartan que el fondo deba alcanzar los 30 mil millones de dólares.
Se habla de al menos 100 empresas al borde de la quiebra, agobiadas por las deudas, la fuga de capitales y la crisis de confianza.
El mismo cuadro campea por todo el Asia, excepto China y Taiwan, aun cuando ambas tienen cierto grado de dependencia de sus vecinos. Tailandia, Indonesia, Malasia y el mismo Japón, atraviesan serias dificultades. En todos los casos el crecimiento nacional bruto será mínimo y cuando no negativo.
Tres son las causas de la debacle: el desorden de sus bancos, el reventón especulativo inmobiliario y la pérdida de competitividad dependiente casi exclusivamente de los bajos costos en vez de la calidad de los productos y la mano de obra.
Pero vivimos hoy en un mundo integrado en el que las desgracias por lejanas que sean tienen repercusiones en todo el globo según su magnitud y alcance. El capital y las inversiones de hoy son como especies migratorias, sin fronteras.
Los expertos anticipan que Estados Unidos más que América Latina, sufrirá las consecuencias del desastre en Asia, por la pérdida o caída de sus inversiones allá. Con todo y eso, ambos se colocarán a la cabeza del crecimiento económico mundial este año, relegando a Europa y Asia al tercero y cuarto lugar. Las naciones de mayor crecimiento serán Estados Unidos, China, Canadá, México, Reino Unido, Alemania y Japón.
Europa en conjunto continuará aquejada por un alto desempleo y por las consecuencias de los duros ajustes económicos inherentes a su unión monetaria del año próximo.
Y en ese cuadro Panamá, en gran parte dependiente de lo que ocurre allende sus fronteras, sentirá el impacto de la depresión asiática, la merma de ritmo en la economía estadounidense y el factor de atractivo de otras áreas del Continente, México, el Caribe y Mercosur entre ellas. A ese cuadro hay que sumar las particularidades del país, en especial el año intensamente electoral que estamos iniciando. Este será un año duro pese a los megaproyectos en curso.