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Economía y política


Este año no se cumplirán los pronósticos de crecimiento económico anunciados por el gobierno. En ellos había una exagerada dosis de optimismo movida por los deseos de justificar la política de cambios implementada como parte del programa de ajustes en el que se encuentran comprometidos todos los países de la región.
Son varios los factores que han contribuido a limitar el crecimiento del Producto Interno Bruto en Panamá. Se han mencionado la sequía provocada por el fenómeno del Niño que redujo la productividad agrícola y la crisis económica de Rusia y los países asiáticos que afecta directamente las ventas en la Zona Libre de Colón. Sobre ellos es poco lo que los panameños podemos hacer pues ambos dependen de fuentes externas imposibles de controlar.
Sin embargo, hay otros elementos que influyen negativamente en nuestras aspiraciones de desarrollo y que tienen que ver con actitudes que será necesario corregir en el futuro para evitar mayores males. El progreso de un país no es obra exclusiva de un grupo, ya sea de gobierno o de empresa privada, sino de todos los ciudadanos que unen sus esfuerzos trabajando en la misma dirección hacia una sociedad mejor.
Uno de los hechos ocurridos este año cuya consecuencia ya se refleja en las cifras de producción fue la innecesaria e inconveniente huelga en las bananeras convocada y mantenida por más de dos meses dejando miles de trabajadores sin empleo y destruyendo las plantaciones que representaban un beneficio importante para la región. En esta ocasión, los mezquinos intereses políticos de una dirigencia sindical intransigente fueron responsables por una baja en los ingresos de todos los panameños reflejada en los resultados económicos de este año.
El otro factor que incide directamente sobre el crecimiento es el clima de inseguridad que se respira como parte de un proceso de elecciones caracterizado por el caudillismo político y la ausencia de programas de gobierno. No hay nada más perjudicial para atraer las inversiones generadoras de empleo que el riesgo de cambios en las reglas de juego fundamentales dentro de un régimen de seguridad jurídica.
Si se espera que el próximo año mejoren los resultados en la cifra de crecimiento económico tendremos que lograr mayor responsabilidad en el manejo de nuestras acciones políticas. Habrá que aprender a compartir una vida electoral sana con una actividad económica dinámica, proponiendo alternativas en planes de gobierno y respetando las políticas de Estado.

101 años de Panamá América

 
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