Ecos de un foro de culturas
Dado el hecho de que en el mundo proliferan grupos religiosos es comprensible que las instituciones mundiales en medio de un ateísmo práctico que se trata de vivir intenten convocar estas reuniones o parlamentos para intercambiar impresiones. Hoy recojo lo más saliente de uno. Del 7 al 13 de julio, Barcelona, España fue el lugar que acogió el IV Parlamento de las Religiones del Mundo.
Convocado por el Council for a Parliament of the World"s religions, fue organizado por el Centro de la UNESCO de Cataluña en el marco del Foro 2004, bajo el tema "Caminos de la paz: sabiduría de escuchar, la fuerza del compromiso". 7000 asistentes de diversas creencias, representantes de las principales tradiciones religiosas monoteístas, con abundante representación de religiones orientales y nuevas religiones y sectas, en un ambiente variopinto de mundialidad, con aportes interesantes sobre los principales retos del mundo.
Previamente se realizó un encuentro de 400 líderes religiosos en el Monasterio de Montserrat, donde se debatieron temas como la deuda externa de los países pobres, el problema de los refugiados o la violencia religiosa. La organización del parlamento planificó una serie de actos constantes y simultáneos: plegarias, conferencias, talleres, exposiciones, mesas y grupos de reflexión.
Hubo también exposiciones (healing quilt palestino-israelí, muestras artísticas sobre las esperanzas de paz) videos educativos y lectura continuada de los escritos sagrados de la creencia sij. Suscitó interés la presencia del Hans Kung. ¿Qué valor tiene ese diálogo interreligioso?.
El observador del Vaticano, el nigeriano Monseñor Chidi Denis Isizoh, miembro del Pontificio Consejo para el Diálogo Interreligioso, afirmó que, "como africano piensa que la manera de llegar a la paz en ese continente es con la reconciliación de las religiones tradicionales africanas".
"La justicia -dijo- no es suficiente, hay que mirar el ejemplo de Sudáfrica: meter a la gente en la cárcel no resuelve nada, sólo la reconciliación lleva a la paz". "Las personas deben saber la verdad de las cosas, la paz no se logra sólo con castigos y justicia, sino que viene de dentro y sólo nace de la conciliación", añadió.
Chidi Denis Isizoh indicó también que la Santa Sede no esperaba de este Parlamento de las religiones "una re solución inmediata de los problemas del mundo y de las cuestiones pendientes, pero considero "que este encuentro de religiones es bueno para afrontar los problemas y ponerse en camino de resolverlos".
Por su parte, monseñor Ricardo Blázquez obispo de Bilbao y presidente de la Comisión de Relaciones Interconfesionales de la Conferencia Episcopal Española, hizo una valoración "muy positiva" de la Asamblea previa celebrada en Montserrat.
Blázquez apuntó que el encuentro en dicha abadía benedictina "ha sido un encuentro entre personas, y no tanto una discusión académica, en un ambiente de buena conciencia y de acercamiento".
En la misma línea se manifestó Antoni Matabosch, coordinador de las actividades de la diócesis de Barcelona en el parlamento, al afirmar que no se trata de propiamente de diálogo interreligioso, sino de aproximación y conocimiento de personas, base para cualquier diálogo.
El abad de Montserrat, Joseph M. Soler, manifestó que las religiones ofrecen un proceso de pacificación del corazón, lo cual es "básico para una relación benevolente con los demás -convivencia, fraternidad, amor al otro- y para la paz.
No ha faltado crítica a la organización, sobre todo por el excesivo igualitarismo, el carácter efímero del encuentro y el elevado coste de la participación. El delegado episcopal para el diálogo interreligioso de la diócesis de Barcelona, manifestó que tanto el Forum como el parlamento tienden más al exotismo que a la realidad religiosa del país". No participó en el encuentro citado el Dalai Lama, quien se excusó de antemano.
Esto nos da una idea cómo en el mundo a través de la religión tratan de encontrar solución humana a lo que parece insoluble.
Convocado por el Council for a Parliament of the World"s religions, fue organizado por el Centro de la UNESCO de Cataluña en el marco del Foro 2004, bajo el tema "Caminos de la paz: sabiduría de escuchar, la fuerza del compromiso". 7000 asistentes de diversas creencias, representantes de las principales tradiciones religiosas monoteístas, con abundante representación de religiones orientales y nuevas religiones y sectas, en un ambiente variopinto de mundialidad, con aportes interesantes sobre los principales retos del mundo.
Previamente se realizó un encuentro de 400 líderes religiosos en el Monasterio de Montserrat, donde se debatieron temas como la deuda externa de los países pobres, el problema de los refugiados o la violencia religiosa. La organización del parlamento planificó una serie de actos constantes y simultáneos: plegarias, conferencias, talleres, exposiciones, mesas y grupos de reflexión.
Hubo también exposiciones (healing quilt palestino-israelí, muestras artísticas sobre las esperanzas de paz) videos educativos y lectura continuada de los escritos sagrados de la creencia sij. Suscitó interés la presencia del Hans Kung. ¿Qué valor tiene ese diálogo interreligioso?.
El observador del Vaticano, el nigeriano Monseñor Chidi Denis Isizoh, miembro del Pontificio Consejo para el Diálogo Interreligioso, afirmó que, "como africano piensa que la manera de llegar a la paz en ese continente es con la reconciliación de las religiones tradicionales africanas".
"La justicia -dijo- no es suficiente, hay que mirar el ejemplo de Sudáfrica: meter a la gente en la cárcel no resuelve nada, sólo la reconciliación lleva a la paz". "Las personas deben saber la verdad de las cosas, la paz no se logra sólo con castigos y justicia, sino que viene de dentro y sólo nace de la conciliación", añadió.
Chidi Denis Isizoh indicó también que la Santa Sede no esperaba de este Parlamento de las religiones "una re solución inmediata de los problemas del mundo y de las cuestiones pendientes, pero considero "que este encuentro de religiones es bueno para afrontar los problemas y ponerse en camino de resolverlos".
Por su parte, monseñor Ricardo Blázquez obispo de Bilbao y presidente de la Comisión de Relaciones Interconfesionales de la Conferencia Episcopal Española, hizo una valoración "muy positiva" de la Asamblea previa celebrada en Montserrat.
Blázquez apuntó que el encuentro en dicha abadía benedictina "ha sido un encuentro entre personas, y no tanto una discusión académica, en un ambiente de buena conciencia y de acercamiento".
En la misma línea se manifestó Antoni Matabosch, coordinador de las actividades de la diócesis de Barcelona en el parlamento, al afirmar que no se trata de propiamente de diálogo interreligioso, sino de aproximación y conocimiento de personas, base para cualquier diálogo.
El abad de Montserrat, Joseph M. Soler, manifestó que las religiones ofrecen un proceso de pacificación del corazón, lo cual es "básico para una relación benevolente con los demás -convivencia, fraternidad, amor al otro- y para la paz.
No ha faltado crítica a la organización, sobre todo por el excesivo igualitarismo, el carácter efímero del encuentro y el elevado coste de la participación. El delegado episcopal para el diálogo interreligioso de la diócesis de Barcelona, manifestó que tanto el Forum como el parlamento tienden más al exotismo que a la realidad religiosa del país". No participó en el encuentro citado el Dalai Lama, quien se excusó de antemano.
Esto nos da una idea cómo en el mundo a través de la religión tratan de encontrar solución humana a lo que parece insoluble.