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Educación en tiempos de internet


Hoy, quien no sabe utilizar una computadora ni sabe navegar en internet, está mal capacitado para la competencia en el mercado laboral. Lo mismo se puede decir de aquel que sólo habla español y no conoce otro idioma, especialmente el inglés. Incluso, puede ser que sepas mucho de computadora, pero si no hablas ni lees inglés estás en problemas, pues casi todo el material al que puedes accesar vía internet, está en dicho idioma. Así que no exagero si afirmo que debe ser una prioridad nacional que cada joven que se gradúe en nuestras escuelas secundarias, oficiales o particulares, maneje con suficiencia una computadora, sepa cómo conectarse y utilizar internet y conozca un idioma adicional al español. Debemos aspirar a que nuestro sistema educativo nos convierta en un país de gente tecnológicamente versada y bilingüe.
No se trata simplemente de una meta idealista o de elevar el nivel cultural de nuestros (as) ciudadanos (as) por el sólo mérito de hacerlo; se trata de un paso necesario para la inserción exitosa de Panamá en el mercado global y por ende, requisito fundamental para la generación de empresas más productivas y de nuevos empleos mejor remunerados. En Costa Rica se dieron cuenta de esto mucho antes que nosotros, y ya han comenzado a sacar provecho de un esfuerzo entre gobierno, empresas privadas y sociedad civil. El gigante tecnológico INTEL se estableció en ese país, recientemente, y ya significa más para esa nación que todas las bananeras juntas. El sólo pensar que tuvimos la oportunidad de generar esos empleos y ese ingreso acá, pero que los perdimos por nuestras deficiencias educativas en el campo tecnológico, debe ser aliciente suficiente para abandonar nuestra apatía con respecto al tema. Aunque tampoco es que estamos totalmente cruzados de brazos. Hay muchos esfuerzos aislados y bien intencionados, pero a los cuales les falta la base de una estrategia nacional que permita la coordinación y la fijación de metas en plazos determinados previamente. Cabe destacar, entre otros, el esfuerzo que realiza la Secretaría Nacional de Ciencia y Tecnología (SENACYT), con las denominadas Infoplazas y la Fundación Gabriel Lewis Galindo, que están dotando a las escuelas primarias oficiales de salones de cómputo funcionales y está capacitando a los educadores de éstas, tanto en el aspecto técnico como docente. Loable labor que realizan ambas instancias, una pública y otra privada, pero insuficiente, mientras esté ausente una visión global e integradora.
A mi juicio, una de las tareas más inmediatas y trascendentes que puede realizar el Gobierno Nacional es establecer una agenda de Estado en materia educativa, que eleve el nivel de conocimiento científico y tecnológico de nuestra juventud; que establezca objetivos viables en plazos concretos, con la que todos (políticos, sectores productivos y sociedad civil en general), estemos comprometidos. Los invito a que iniciemos un constructivo debate al respecto.

101 años de Panamá América

 
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