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Eisenmann vs Arias Calderón ¿quién ganó?


Las columnas de varios medios locales se han lucido en las últimas semanas con artículos controversiales entre diferentes personalidades de nuestro mundo político. Hemos visto a un Ernesto Pérez contestándole, aunque tibia y evasivamente a su viejo aliado, Samuel Lewis Galindo, quien ha dicho no le importa lo que digan de él. Por otra parte, las viejas cosquillas que siempre han tenido Ithiel Roberto Eisenmann Fields y Ricardo Arias Calderón, nuevamente han salido a relucir, luego de que el primero, refiriéndose a las "profundas investigaciones" realizadas en el caso Marc Harris por el Director Afiliado del Diario La Prensa en cualquier país hubiesen ocasionado la destitución por incapaz y encubridor del Procurador General de la Nación. Al comentar este artículo, nuestro compañero de programa radial, Mario Rognoni, anotó que a quien debían destituir era a quien había escrito semejante novela de segunda categoría.
Producto del excelente clima de democracia que se vive en el país luego de la salida del poder de Pérez Balladares, esperamos que no se enturbie cuando se empiece a criticar la gestión arnulfista en el poder, por primera vez en muchos años hemos visto que los asuntos públicos, de personajes públicos, se debaten en el único escenario en que debería debatirse, en público. Quienes hemos sido protagonistas de la vida nacional, en cualquier nivel, cuando escribimos algún artículo, bueno, mediocre, disparatado o majadero, o tenemos alguna participación en el foro que sea, estamos expuestos a las reacciones que ello produzca en los demás. Los comentarios surgidos en los programas de análisis radiales o televisivos como el de Juan Carlos Tapia, reflejan la aceptación que estas columnas han tenido en el público pensante de Panamá, mucho más extenso del que muchos piensan. A la gente le encanta la controversia de altura.
Por la anterior razón, siento complacencia en los debates públicos que se han generado, particularmente al planteado entre Ricardo Arias Calderón y Roberto Eisenmann, porque comparto muchas cosas dichas por el primero, sobre todo en lo relacionado con la manipulación que éste último ha ejercido sobre el Diario La Prensa y, lo que percibo como muchos, el marcado declive que producto de ella siente la comunidad se da en el aspecto informativo y editorial del que por muchos años era el diario que la mayoría de los panameños se desvivía por comprar y leer cada mañana.
Recuerdo que, luego de la separación forzada de La Prensa que como Director de la misma tuvo que experimentar Carlos Ernesto González de la Lastra, cuando fue exiliado a inicios de los 80 por la dictadura torrijista, decidí que podía aplicar al cargo vacante. Arias Calderón, a la sazón miembro de la Junta Directiva de La Prensa, recuerdo perfectamente, me aconsejó que no lo hiciera, porque el último que nombrarían allí sería a mí o a un demócrata cristiano. Sin embargo, como buen PDC que era, pedí cita y me reuní con Bobby Eisenmann. "No podemos tener al frente del periódico a nadie vinculado tan intensamente en la política como tú", habría sido la forma elegante y cortés de decirme que no. A los pocos días, nombraron a Winston Robles, entonces Presidente del Partido Acción Popular (PAPO), en el cual militaba en ese tiempo el amigo Bobby.
Producto de las campañas dirigidas en contra de todo lo que fuera demócrata cristiano, escribí un artículo bastante controversial de todas las cosas que pensaba que el público debía saber sobre Bobby Eisenmann y lo envié para su publicación. Cuando no era en contra de Ricardo Arias, le ponían la proa a Aristides Valdonedo o a Fernando Quezada, responsables de la conducción del gran esfuerzo que el primero hacía como responsable de la Fuerza Pública o simplemente me excluían de los funcionarios públicos que debían ser encuestados, como el mismo Bobby me confesó que no me habían medido en una de sus encuestas como Alcalde porque tenían que medir a Ebrahim Asvat como Director de la Policía. Pensé que por el plomo que le volaba, me respondería de inmediato. Sin embargo, nunca sospeché que, aprovechándose de su condición de Presidente de la Corporación La Prensa, me contestaría el mismo día, un domingo, en donde el artículo de él, en cierta forma insultativo y evasivo, al igual ha hecho con Arias Calderón, apareció por encima del mío, en una abierta ventaja a la posición que tenía en el medio.
El domingo pasado, ha hecho algo parecido. Ha escrito en domingo, (segundo domingo seguido que escribe, lo cual es una marcada deferencia para quienes no escriben en forma regular un día, como lo hace Betty Brannan Jaén, los domingos, o César Pereira Burgos, los martes). Como sabía que Ricardo Arias Calderón le contestaría el artículo donde le dijo que todo lo que Ricardo siente por él es "odio y destila puro veneno", escribió sobre "el vigoroso inicio de las granjas sostenibles", "la primera que se crearán en los primeros 100 días de este gobierno, y de las 3 mil que se han programado en el período presidencial de Mireya Moscoso", según programa que "coordina el Patronato Nacional de Nutrición, creado por ley".
Esta ley, vetada inicialmente por el presidente Endara cuando la Asamblea Legislativa la aprobó a propuesta del legislador Keith Holder del PDC, con el irrestricto apoyo de su bancada, hubo de ser presentada nuevamente, esta vez con la ayuda de Milton Henríquez, quien se había encargado de darle forma al Patronato que dirigía tan importante institución. Hace menos de dos años, cuando tenía ya más de tres años de haber cesado en mis funciones como legislador, fuimos objeto de un homenaje de reconocimiento de parte del Patronato Nacional de Nutrición, a la sazón presidido por Samuel Thurman. Allí estaban Milton Henríquez, Gabriel Arosemena, Ada de Gordón, Alonso Villarreal, Camilo Brenes y el creador de la ley, Keith Holder, todos del PDC, recibiendo junto conmigo placa de reconocimiento, porque gracias a nosotros (en el caso de Milton y mío le entregamos la totalidad de nuestras partidas circuitales), había podido llegar el Patronato en sus loables esfuerzos a miles y miles de niños panameños. Durante el anterior gobierno, y todo nos indica que durante el presente también, la ayuda que está recibiendo el Patronato ha sido escasísima. Y ello es así, porque los legisladores, con la politización que se le ha dado al bochornoso manejo de las partidas circuitales, y el Gobierno Nacional, donde es mejor que cualquier ayuda que se brinde a la comunidad, se reciba a cambio de la publicidad del caso, han relegado al Patronato a un segundo plano.
Ojalá que al terminar esta gestión presidencial terminemos con mucho más que 3000 granjas sostenibles al cabo de 5 años, porque veo difícil que llevando 80 días de gobierno y habiéndose completado sólo una, podamos llegar a esa meta. Así espero, como me imagino que muchos, lo que leímos en La Prensa el domingo pasado, no sea sólo parte de la cortina de humo que querían tirar al artículo que le contestaría Ithiel Roberto a Ricardo. Al final de cuentas, si resulta la predicción de las granjas sostenibles, así como si siguen publicando estas interesantes polémicas públicas, el único ganador será el pueblo.

101 años de Panamá América

 
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