Ejercicios para proteger el Canal
El título de este escrito lo he tomado de la edición de Mundo Naviero de 24 de mayo pasado. Según la publicación, las maniobras que se realizarán en aguas territoriales panameñas e internacionales son "para responder a eventuales amenazas terroristas contra la vía marítima" (El Canal de Panama) y en el mismo participarán, además del servicio marítimo panameño, "centenares de miembros de los servicios navales, guardacostas y fuerzas especiales de Estados Unidos, Argentina, Chile, Colombia, Perú, Hondura, Venezuela y República Dominicana.
El objetivo de ese ejercicio, según la publicación mencionada, es capturar antes de que llegase a aguas del Canal a un buque que había salido de Ecuador con planes de volar una de las esclusas de la vía.
En una reunión realizada cuando Estados Unidos tenía la responsabilidad del Canal de Panamá, un grupo de expertos norteamericanos y japoneses discutió el tema de la importancia del Canal y su vulnerabilidad. En la misma se reconoció que la vía acuática era un atractivo para un grupo terrorista que quisiese ganar alguna notoriedad, con el objetivo de ridiculizar la capacidad defensiva de Estados Unidos.
Los expertos señalaron que la vulnerabilidad del Canal estaba en el sistema de esclusas y las represas que sostenían el lago artificial. Ambas son objetos fijos, conocidos y visibles, vulnerables a actos de terrorismo. Una total ruptura del sistema de esclusas, del vertedero de Gatún o del Alajuela permitiría a los lagos Gatún y Alajuela desaguarse completamente. Aún después de las reparaciones, el Canal estaría fuera de operaciones, por lo menos, durante dos estaciones lluviosas hasta que los lagos volvieran a ganar los niveles operacionales.
Los especialistas afirmaron que estos dos volúmenes de daños no se lograrían fácilmente, ya que las esclusas y las represas son fuertes y reforzadas.
El vertedero de Gatún es una represa de tierra reforzada de media milla de base. Las compuertas de las esclusas tienen siete pies de grueso y pesan aproximadamente entre 400 y 700 toneladas.
En una de las audiencias del Senado de los Estados Unidos realizada el 24 de enero de 1978, respondiendo a pregunta del senador Dunn sobre actos de sabotaje en las esclusas del Canal de Panamá, el General D. P. McAullife, en ese entonces jefe del Comando Sur a cargo de la seguridad de la vía interoceánica, contestó que las esclusas no eran tan vulnerables como la gente pensaba, que las mismas habían sido construidas durante la II Guerra Mundial con apreciable protección cuando existía la amenaza de un ataque naval de Alemania.
En la audiencia celebrada el 1° de febrero de 1978, al contestar una pregunta del senador Thurmond, el Gobernador de la Zona del Canal, General H. H. Parfitt, aseguró que se necesitaría una carga significativa de explosivos para hacerle un daño mayor a las esclusas.
En esa misma reunión se advirtió que lo peor que se podía hacer era exagerar la noción de la vulnerabilidad del Canal de Panamá porque eso sí alentaría actos de terrorismo.
¿No lo estamos haciendo con estas maniobras?Los expertos señalaron que la vulnerabilidad del Canal estaba en el sistema de esclusas y las represas que sostenían el lago artificial. Ambas son objetos fijos, conocidos y visibles, vulnerables a actos de terrorismo.
El objetivo de ese ejercicio, según la publicación mencionada, es capturar antes de que llegase a aguas del Canal a un buque que había salido de Ecuador con planes de volar una de las esclusas de la vía.
En una reunión realizada cuando Estados Unidos tenía la responsabilidad del Canal de Panamá, un grupo de expertos norteamericanos y japoneses discutió el tema de la importancia del Canal y su vulnerabilidad. En la misma se reconoció que la vía acuática era un atractivo para un grupo terrorista que quisiese ganar alguna notoriedad, con el objetivo de ridiculizar la capacidad defensiva de Estados Unidos.
Los expertos señalaron que la vulnerabilidad del Canal estaba en el sistema de esclusas y las represas que sostenían el lago artificial. Ambas son objetos fijos, conocidos y visibles, vulnerables a actos de terrorismo. Una total ruptura del sistema de esclusas, del vertedero de Gatún o del Alajuela permitiría a los lagos Gatún y Alajuela desaguarse completamente. Aún después de las reparaciones, el Canal estaría fuera de operaciones, por lo menos, durante dos estaciones lluviosas hasta que los lagos volvieran a ganar los niveles operacionales.
Los especialistas afirmaron que estos dos volúmenes de daños no se lograrían fácilmente, ya que las esclusas y las represas son fuertes y reforzadas.
El vertedero de Gatún es una represa de tierra reforzada de media milla de base. Las compuertas de las esclusas tienen siete pies de grueso y pesan aproximadamente entre 400 y 700 toneladas.
En una de las audiencias del Senado de los Estados Unidos realizada el 24 de enero de 1978, respondiendo a pregunta del senador Dunn sobre actos de sabotaje en las esclusas del Canal de Panamá, el General D. P. McAullife, en ese entonces jefe del Comando Sur a cargo de la seguridad de la vía interoceánica, contestó que las esclusas no eran tan vulnerables como la gente pensaba, que las mismas habían sido construidas durante la II Guerra Mundial con apreciable protección cuando existía la amenaza de un ataque naval de Alemania.
En la audiencia celebrada el 1° de febrero de 1978, al contestar una pregunta del senador Thurmond, el Gobernador de la Zona del Canal, General H. H. Parfitt, aseguró que se necesitaría una carga significativa de explosivos para hacerle un daño mayor a las esclusas.
En esa misma reunión se advirtió que lo peor que se podía hacer era exagerar la noción de la vulnerabilidad del Canal de Panamá porque eso sí alentaría actos de terrorismo.
¿No lo estamos haciendo con estas maniobras?Los expertos señalaron que la vulnerabilidad del Canal estaba en el sistema de esclusas y las represas que sostenían el lago artificial. Ambas son objetos fijos, conocidos y visibles, vulnerables a actos de terrorismo.