El 9 de Enero en los documentos de EE.UU.
Dr., docente jubilado, Universidad de Puerto Rico, en Humacao.
El 9 de Enero de 1964 es una fecha para recordar y conmemorar en Panamá. Ese día, estudiantes del Instituto Nacional entraron con autorización de la Policía Militar a la Zona del Canal para izar la bandera nacional en el Balboa High School. Los estudiantes querían reclamar con este acto, el cumplimiento del acuerdo Kennedy-Chiari, para que la bandera de Panamá ondeara en algunos edificios públicos del complejo militar-colonial.
Los estudiantes institutores fueron rechazados por la fuerza por estudiantes de esa escuela, a los que se les sumaron sus padres y numerosos residentes del enclave colonial. Al llegar a la frontera de la “Zona”, los estudiantes fueron atacados por la policía militar, a la cual se sumaron las fuerzas militares allí acantonadas.
A la lucha de los institutores también se les sumaron residentes de Panamá. En el encuentro desigual (piedras y palos contra armamento militar) murieron 23 estudiantes y hubo numerosos heridos.
Estados Unidos ha tratado de eliminar este hecho histórico en Panamá, pero sus documentos desclasificados oficiales lo desmienten. Demuestran que el Estado Mayor de EE.UU. recibió comunicación inmediata por medio de llamadas telefónicas y comunicación telegráfica de altos mandos militares de la Zona del Canal. Se evidencia la rápida comunicación que hubo en informar al presidente sobre estos sucesos. El presidente Johnson inmediatamente se reunió con el liderato de las fuerzas de seguridad y un grupo de asesores que son los que recomendaron las acciones que debían seguir. Desde el primer momento se indicó que se tratara fuertemente a los militantes con las fuerzas militares. El grupo de asesores presidenciales recomendó también que se enviara una delegación de “alto nivel” para que se reuniera con Chiari y acordaran el fin de estos sucesos.
Esta delegación se encontró con la firme oposición del presidente Chiari, quien reclamó una revisión estructural del tratado de 1903, conocido como Hay Bunau-Varilla. El presidente Lyndon B. Johnson también se reunió con algunos líderes congresionales que le recomendaron aplastar la rebelión. Estos demostraron su ignorancia sobre Panamá y también evidenciaron un prejuicio furibundo contra los panameños.
Estos congresistas argumentaron que la Zona del Canal era de EE.UU. y que fueron ellos quienes construyeron el Canal para beneficio militar y comercial. Uno de los congresistas calificó a los panameños como salvajes que aún estuvieran en la selva huyéndole a Cortez (Sic), si no fuera por la intervención de EE.UU.
Los documentos señalan la ruptura de las relaciones exteriores con EE.UU., más bien por el presidente de los estudiantes y del pueblo panameño. La reacción del Gobierno de EE.UU. está recogida en una serie de documentos, los cuales han sido desclasificados. Hay memorandos, telegramas, transcripciones de conversaciones telefónicas, discursos, despachos de prensa y otros. Los mismos han sido publicados en inglés por el Departamento de Estado de EE.UU.
Algunos de estos documentos tratan de cómo manejar el presidente de EE.UU. Lyndon B. Johnson, esta situación. Johnson había ascendido a la presidencia en recientes meses y no tenía experiencia en política internacional. Pero sus asesores cubrieron este aspecto.
Los documentos también apuntan hacia la presencia de los comunistas y el auspicio de Fidel Castro a estos sucesos. Este hecho de por sí evidencia la posición a los comunistas, quienes eran desfigurados como “comedores de niños crudos”. Hay un documento en que el presidente ordena la preparación de planes de contingencia para el caso de que tuvieran que invadir Panamá.
La intervención de una Comisión de Paz de la OEA en estos asuntos fue vista con buenos ojos por EE.UU., quienes vieron a sus integrantes como sus amigos.
Luego de tres meses de negociación, se reanudaron las relaciones diplomáticas mediante un acuerdo conocido como la Declaración Conjunta Moreno-Bunker que estableció lo siguiente: 1) Restablecer relaciones diplomáticas. 2) Designar sin demora embajadores especiales con poderes suficientes para procurar la pronta eliminación de las causas de conflicto entre los dos países. 3) Los embajadores especiales iniciarán los procedimientos inmediatos con el objeto de llegar a un convenio justo y equitativo sujeto a las procedimientos constitucionales de cada país. Con esta declaración se inició el largo proceso de negociación que culminó con los tratados Torrijos-Carter de 1977.