El abuso del indulto
Desde 1987 hasta la fecha, algunos de los ciudadanos que han ocupado el solio de Amador Guerrero, han abusado de la facultad que les confiere la Constitución Política para decretar indultos por delitos políticos.
El abuso ha consistido, en la mayoría de los casos, en la extensión del beneficio a personas que o aún no habían sido condenadas, o su sentencia había sido proferida por delito común. En cualquiera de ambos casos, el indulto propiamente tal se desnaturaliza y se aparta de la esencia para la cual esta figura fue concebida en el mundo jurídico.
Así lo hicieron Eric Del Valle en diciembre de 1987, Ernesto Pérez Balladares en septiembre de 1994 y agosto de 1999; es decir, al principio y al final de su gestión; y Tomás Gabriel Altamirano Duque como vicepresidente encargado de la presidencia en septiembre de 1995. Mireya Moscoso, en septiembre de 1999, anuló los indultos decretados por Ernesto Pérez Balladares en agosto de 1999 y en agosto de 2004 expidió su propio decreto de indultos, incluyendo en él a cuatro extranjeros que estaban siendo procesados por el intento de homicidio contra el entonces presidente cubano Fidel Castro. La historia del abuso de la facultad presidencial es bastante larga y parece estar llegando a su fin.