El alumno supera al maestro
La tendencia ha marcado las elecciones; se ve luces al final del camino.
Juan Carlos Varea, de ser el jefe y coordinador de campaña de Alberto Vallarino en las frustradas elecciones de 1999, ahora ha pasado de la retaguardia al frente de batalla, logrando superar a su tutor en una elecciones que marcan el futuro del Panameñismo dentro de lo que se avecina en las elecciones generales de mayo de 2009.
Una campaña basada en un "slogan", que llevaron hasta el final. Siendo blanco de ataques directos y hasta de movimientos económicos internos, nunca se volcó la determinación de Juan Carlos Varela y el proyecto que encabezó durante una larga y extensa campaña del segundo partido político en adherentes a nivel nacional.
Atrás deben quedar las diatribas; no hay que cometer los mismos errores de antes que, lastimosamente, los dos grandes protagonistas de esta elección fueron los artífice de aquella superada división, que envolvió a los panameñistas a tener que escoger entre Mireya Moscoso, la que se queda en el partido, y Alberto Vallarino, el que saltaba a otras toldas ajenas a sus raíces.
Queda ahora demostrar la capacidad de saber manejar una victoria teniendo en cuenta que el país. Llega el momento de ver, actuar, negociar y, sobre todo, deponer, si es realmente necesario, para lograr un triunfo electoral en las elecciones del 2009.
Un error de cálculo o una decisión basada en subjetivismos o estadísticas pasadas, nos puede volver a costar la presidencia de la República.
Sólo el tiempo y principalmente Dios, decidirán qué sucederá; no obstante, llega la hora de poner la humildad por delante, olvidarse de bueyes detrás de la carreta y mirar al futuro con visión de país, con ganas de cambiar la cosas y, sobre todo, con la mejor intención de hacer que un Panamá mejor llegue a todos los panameños, sin distingo de ideología política.
De la capacidad y madurez política de Juan Carlos Varela, así como de su visión como una persona relativamente joven de futuro político, dependerán las alianzas que se registren en un futuro. Pueda ser que logre sentar en objetivos claros y con candidatos que estén siendo de alguna manera u otra, las caras serias y directas de la oposición, y a quienes no les tiemble la mano a la hora de gobernar un país el cual, con el presente gobierno, ha estado de sobresalto en sobresalto.
Así veo las cosas, y así las cuento.