El análisis político discursivo
Haciendo revisión de algunos estudios de formación política, dado el actual proceso, me encuentro con algunos conceptos que deseo compartir en torno a los discursos políticos, entendiendo que, todo mensaje estructurado, dirigido a alguien debe entenderse como discurso.
El discurso viene a ser político dependiendo de su emisor y el contexto en el que se exprese.
Existen aspectos importantes que deben tomarse en cuenta para hacer un buen análisis del discurso político, como el entorno social del momento, la situación de la economía y a quiénes va dirigido.
Lo anterior hace referencia a las circunstancias que juegan un rol fundamental en la descripción y explicación de los discursos, cualquiera sea su forma. El análisis contextual implica varios elementos, como el "ambiente" (tiempo, ubicación, circunstancias), los "participantes" y sus "roles" en la comunicación, es decir, qué tipo de emisores participan en el discurso, amigo, presidente, copartidario, empresario; y qué intenciones, metas o propósitos tiene.
Hacer un análisis tipo nuclear, pues existen varias tipologías, implica poner en evidencia los elementos centrales del material discursivo. Elementos nucleares que son, antes de todo, elementos de verosimilitud, es decir, elementos mínimos del discurso que representan su verdad, que lo hacen parecer verdadero.
Sin embargo, para hacer un buen análisis no basta con analizar sus estructuras internas (como está hecho), las acciones que se logran, o las operaciones mentales (procesos de conocimiento) que ocurren en el uso del lenguaje; es necesario mostrar que el discurso tiene acción social, que ocurre en un marco de comprensión, comunicación e interacción entre grupos de la sociedad, que son parte de estructuras y procesos sociales y culturales más amplios.
Es imprescindible la importancia de entender e interpretar lo que dicen los políticos, los medios de comunicación, los líderes sociales, dada la creencia que para ganar simpatías o debates públicos es válido decir lo que sea, como sea, en cualquier momento, lo cual es equivocado. De allí la relevancia de analizar lo que se dice en la palestra pública.