El año escolar 2009
Así como nos organizamos, responsablemente, y con mucho entusiasmo para celebrar los carnavales, a lo largo y a lo ancho del país, ya que son una manifestación sincera de nuestro folclore y de la rica tradición, debemos unirnos como un solo hombre para echar a andar la educación, que es uno de los instrumentos más importantes para lograr el desarrollo y mejo ramiento integral de la nación.
Precisamente, en estos momentos, el sistema educativo panameño está una crisis profunda, pese a los grandes recursos que el gobierno nacional le dedica en su presupuesto. Pareciera que estos fondos no cumplen su función social y educativa, y los problemas de la falta de escuelas que reúnan condiciones pedagógicas, la falta de material educativo para enseñar y de una excelente supervisión que contribuya a elevar el nivel profesional de los educadores son obstáculos que mantienen a este importante renglón de la vida del país en franco desmejoramiento.
En pocas semanas se iniciará el año escolar y son muchos los problemas que afectarán el desarrollo normal del proceso enseñanza aprendizaje, porque no ha habido la indispensable previsión de las autoridades responsables de ofrecer a la nación una educación de calidad y a tono con las aspiraciones del país. Ha habido suficiente tiempo para que el Sr. Ministro y sus inmediatos colaboradores, hayan logrado una verdadera planificación con educadores, padres de familia y sociedad civil; pero, dolorsamente, ello no ha sido así y lamentamos las negativas consecuencias de esta falta de unidad y de trabajo de equipo que repercutirán en el año escolar.
Ya han iniciado los reclamos y las protestas, porque un elevado porcentaje de escuelas primarias y colegios no están en condiciones para iniciar labores. Educadores y padres de familia, vuelven a vivir el fantasma de una escuela en abandono, de una educación que ha dejado de ser el mejor estímulo para mejorar las condiciones de vida de las comunidades más alejadas.
La unidad y lucha por una mejor educación en Panamá son urgentes por su gran importancia que entraña en la vida nacional. Ojalá que el pueblo se haga consciente de esta grave situación y exija a aquellos candidatos que aspiran al poder, dar prioridad al problema con propuestas que conduzcan al cambio de una escuela panameña que forme a un ciudadano responsable, honesto y con conciencia plena de que el poder debe estar en las manos de los mejores.