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El arroz de cada da


A raíz de la divulgación de los resultados del último análisis de calidad del arroz, los consumidores, además de buscar mejores precios, debemos vigilar que no nos vendan arroces de segunda como de primera, o de primera como especial. Y es que el arroz, para los panameños, es como el fríjol para los demás centroamericanos, o sea, es un grano indispensable.
Según resultados de ese análisis, de la calidad de arroz pilado, efectuado a 46 marcas de arroz (24 de calidad especial, 20 de primera y 2 de segunda), que representaron 184 pruebas, ninguna cumplió con la calidad del grano exigida en el Reglamento Técnico DGNTI-COPANIT 75-2002. En pocas palabras, la calidad anunciada en el empaque no correspondía a las pruebas realizadas.
De ello se concluye que las marcas de arroz especial eran de primera, las de primera eran de segunda, y las de segunda quizás de tercera, aunque esta última categoría no existe.
Para ayudar a detectar las marcas de arroz que incumplen con la calidad establecida, los consumidores deben, en primer lugar, observar que el empaque tenga impreso, claramente, entre otros datos, la fecha de vencimiento, el peso, el tipo de calidad y la cantidad de los granos enteros y quebrados, que debe contener. No debe notarse la presencia de elementos extraños, como insectos, piedras y otros.
Si observa que en determinada marca, que usted regularmente adquiere, la calidad del grano es inferior o nota algo diferente, no dude en reportar esta inquietud al departamento de Metrología de la Autoridad de Protección al Consumidor y Defensa de la Competencia, teléfono 510-1373, o a la línea directa del consumidor 510-1300.
De acuerdo a la norma vigente, el arroz especial debe contener como mínimo 94.5% de granos enteros, 5% de granos quebrados y 0.5% de arrocillos. El arroz de primera, un 70% de granos enteros, 25% de granos quebrados y un 5% de arrocillos.
El de se segunda, un 55% de granos enteros, 30% quebrados y 15% de arrocillos. Esto es lo que establece el reglamento, el cual fue aprobado por los propios molineros y demás agentes económicos vinculados a la comercialización de este producto.
Si pagamos actualmente precios más altos por este producto que nos imponen en el mercado de libre oferta y demanda, debemos exigir que se respete la calidad del arroz. No es justo, que paguemos por una calidad y nos suministren una inferior.
Las autoridades deben aplicar severas sanciones por las irregularidades encontradas.
Los últimos reportes señalan que los molineros están solicitando la revisión de las actuales normas de calidad, porque no pueden cumplir con las que ellos mismos consensuaron. Este reglamento anteriormente fue modificado a capricho de las partes. Entonces surge la interrogante si cumplirán con lo que se propondrá en la mesa de negociación.
Esperamos que las entidades gubernamentales y las asociaciones de consumidores, representadas en la discusión de este reglamento técnico, no acepten un relajamiento total de la norma y que sea perjudicial para los consumidores.
En cuanto a los precios, hay un dato interesante. El arroz de primera que vende el IMA, a 30 centésimos la libra, en las ferias libres que desarrolla en diferentes puntos del país, es un buen arroz que, como decimos en buen panameño, crece, y ese precio al por menor no lo encontrará en ningún otro lugar.
Lo que quiso dejar claro es que ellos cierran las líneas de tuberías de 2 pulgadas para tener la mayor cantidad de agua posible en la de 6 pulgadas, de la que están conectados los hidrantes.
El arquitecto Alberto Arosemena, miembro de Alianza Pro Ciudad, manifestó que en hay un estudio en San Francisco, Estados Unidos, para determinar la capacidad de la infraestructura de agua potable como de alcantarillado.
Opinó que como se pondrán líneas paralelas de alcantarillados y abastecimiento de agua, se podría construir ductos paralelos de agua cruda en caso de incendio.
"Tengo entendido que el IDAAN no tiene ese sistema instalado. Y ese tema habría que estudiarlo un poco más a fondo", expuso.
A su juicio, es un tema un poco complicado.
Por su parte, Carlos Alvarado, director del Departamento de Diseño de la Facultad de Arquitectura de la Universidad de Panamá, indicó que en un país en Asia existen líneas alternas de agua, cuyo uso se destina para regar plantas y otras actividades, menos consumo.
Alvarado, quien forma parte de la Junta de Planificación Municipal, precisó que habría que estudiar esa alternativa con profundidad en Panamá.
Para hacerlo habría un alto costo e inconvenientes.
En diciembre de 2005, el Cuerpo de Bomberos de Panamá, ubicado en avenida Cuba, corregimiento de Calidonia, tenía 26 carros para extinguir incendios, cinco carros cisterna y ocho ambulancias, pero la mayoría estaba en mal estado, pues se trataba de un equipo adquirido hace más de 20 años.
En los años posteriores ha recibido algunas donaciones de equipos.
  • Muchos hidrantes están oxidados, en mal estado o metidos entre herbazales.

  • La reparación de un aparato puede costar unos B/.1, 500, mientras que el costo es de B/.900, lo que agregado a la mano de obra y otros materiales utilizados, suma B/.1.881.25.


A inicios de año, específicamente el 31 de enero, a eso de las 7: 25 a.m., un incendio arrasó con varios locales comerciales, entre calle H y calle 17 en el corregimiento de Santa Ana.
Además, se propagó hasta un depósito ubicado en el edificio 14-43, donde había tanques de gas y material tóxico, por lo que los 58 "camisas rojas" permanentes y voluntarios tuvieron que utilizar 3 carros tanqueros para que los abasteciera de agua. Los hidrantes estaban dañados y la presión era poca.
Igual situación se ha registrado en fuegos pasados, donde los bomberos tienen que hacer milagros para apagar las llamas. La desesperación los embarga.
En una ocasión, el Cuerpo de Bomberos efectuó una inspección de 1, 600 hidrantes y 500 resultaron en buen estado, el resto estaba dañado o con baja presión de agua.
La baja presión de agua en los hidrantes ya ha sido reportada en provincias como Colón.
El año pasado se registró un incendio en la calle 10 y 11 Herrera que dejó sin pertenencias a 20 familias.
En esa ocasión, Felipe Fung, jefe del Cuerpo de Bomberos, dijo que los hidrantes en el área cercana no tenían presión.

101 años de Panamá América

 
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