El balance de poder
Sólo cuando existe un gobierno funcionando con propuestas y una oposición, también funcionando con críticas y contra propuestas, es que se consigue uno de los equilibrios y balances fundamentales del sistema democrático.
A continuación, una lista de sugerencias, que no agotan el tema, entendiendo, como lo entienden las oposiciones en el sistema parlamentario británico, que en cualquier momento un voto de censura pudiera hacer recaer sobre la oposición política, los roles que hoy toca jugar a quienes hacen gobierno. Veamos:
1. Si hay un excedente en la recaudación tributaria, la oposición política podría proponer un cambio de rumbo en la política fiscal que devuelva más dinero a los contribuyentes para ahorro e inversión, y exigir una mayor fiscalización del uso de estos dineros, que debieran estar redireccionados a inversiones y no a gastos.
2. Todavía hay algunas instituciones y bancos del Estado, salvo la Caja de Ahorros y el Banco Nacional de Panamá, que no son productivos y cuya privatización debiera ser exigida por la oposición política, porque, además, las funciones de los mismos pueden ser suplidas perfectamente en el mercado de la banca privada.
3. La oposición debe exigir toda una reingeniería del Estado panameño que redefina el segmento de la población panameña que debe beneficiarse de los programas sociales, que debe ser cada vez más pequeño proporcionalmente, gracias al auge económico y crecimiento del producto interno bruto, mientras incentiva con medidas concretas a las clases media y alta, a beneficiarse de la calidad de servicios y de los precios competitivos que ofrece la empresa privada.
4. En los temas de salud y educación, los más sensitivos del país, la oposición debiera tener la audacia de proponer al gobierno, una visión totalmente diferente a la que hoy se maneja.
5. Y entender, que el problema no es cómo se administra mejor la Caja de Seguro Social, bajo las actuales circunstancias, sino, cómo se hace más pequeño y manejable el tamaño de lo que hay que administrar en Seguridad Social, entendiendo que los servicios médicos y hospitalarios pueden ser prestados a los asegurados por hospitales privados, que estarían cubiertos con el Seguro Social.
6. Ello permitiría que el único que tuviere que administrar hospitales estatales en el país fuese el Ministerio de Salud, permitiría la venta de aquellos hospitales en las regiones del país en las que hay duplicidad de funciones y permitiría, finalmente, redefinir el Estado de Bienestar exclusivamente a favor de esa franja de panameños que realmente no puede acceder ni al Seguro Social, ni a la medicina privada.
7. Igual, en el tema educativo. En vez del movimiento de cierre de escuelas privadas y movimientos de estudiantes desde el sector público hacia el sector privado, una política educativa acertada debiera invertir el proceso, de tal suerte de que solamente el segmento de los realmente necesitados, se beneficie de la gratuidad y calidad que debiera brindar el sistema educativo público.
En resumen, al tiempo que hacemos un Estado más pequeño, más eficiente, sin dejar de atender las necesidades sociales de los más pobres, con una política que aproveche al máximo la excelente calidad de los servicios que presta el sector privado, el Estado debe hacer énfasis en calidad: calidad de educación, calidad de salud, calidad de agua potable, calidad de carreteras, calidad en vivienda para los más necesitados, caminos y vías de comunicación, calidad en opciones de empleo, calidad en seguridad física y jurídica, calidad en la administración de justicia, calidad en la lucha contra la corrupción.
Balbina Herrera, ministra de Vivienda, dijo que las casas serán edificadas sobre lotes de 350 metros cuadrados y les serán entregadas a los beneficiarios en un periodo de 3 a 4 meses, partiendo de la fecha de inicio de la construcción.
Treinta familias tendrán sus casas en Kuna Nega; otras 50 serán reubicadas en dos inmuebles ubicados en Curundú; 20 irán a Arraiján; seis tenían lotes propios, pero no los recursos para construir las viviendas.
Otras 47 familias más tendrán que esperar la segunda etapa de la construcción de viviendas en el sector de Kuna Nega
A continuación, una lista de sugerencias, que no agotan el tema, entendiendo, como lo entienden las oposiciones en el sistema parlamentario británico, que en cualquier momento un voto de censura pudiera hacer recaer sobre la oposición política, los roles que hoy toca jugar a quienes hacen gobierno. Veamos:
1. Si hay un excedente en la recaudación tributaria, la oposición política podría proponer un cambio de rumbo en la política fiscal que devuelva más dinero a los contribuyentes para ahorro e inversión, y exigir una mayor fiscalización del uso de estos dineros, que debieran estar redireccionados a inversiones y no a gastos.
2. Todavía hay algunas instituciones y bancos del Estado, salvo la Caja de Ahorros y el Banco Nacional de Panamá, que no son productivos y cuya privatización debiera ser exigida por la oposición política, porque, además, las funciones de los mismos pueden ser suplidas perfectamente en el mercado de la banca privada.
3. La oposición debe exigir toda una reingeniería del Estado panameño que redefina el segmento de la población panameña que debe beneficiarse de los programas sociales, que debe ser cada vez más pequeño proporcionalmente, gracias al auge económico y crecimiento del producto interno bruto, mientras incentiva con medidas concretas a las clases media y alta, a beneficiarse de la calidad de servicios y de los precios competitivos que ofrece la empresa privada.
4. En los temas de salud y educación, los más sensitivos del país, la oposición debiera tener la audacia de proponer al gobierno, una visión totalmente diferente a la que hoy se maneja.
5. Y entender, que el problema no es cómo se administra mejor la Caja de Seguro Social, bajo las actuales circunstancias, sino, cómo se hace más pequeño y manejable el tamaño de lo que hay que administrar en Seguridad Social, entendiendo que los servicios médicos y hospitalarios pueden ser prestados a los asegurados por hospitales privados, que estarían cubiertos con el Seguro Social.
6. Ello permitiría que el único que tuviere que administrar hospitales estatales en el país fuese el Ministerio de Salud, permitiría la venta de aquellos hospitales en las regiones del país en las que hay duplicidad de funciones y permitiría, finalmente, redefinir el Estado de Bienestar exclusivamente a favor de esa franja de panameños que realmente no puede acceder ni al Seguro Social, ni a la medicina privada.
7. Igual, en el tema educativo. En vez del movimiento de cierre de escuelas privadas y movimientos de estudiantes desde el sector público hacia el sector privado, una política educativa acertada debiera invertir el proceso, de tal suerte de que solamente el segmento de los realmente necesitados, se beneficie de la gratuidad y calidad que debiera brindar el sistema educativo público.
En resumen, al tiempo que hacemos un Estado más pequeño, más eficiente, sin dejar de atender las necesidades sociales de los más pobres, con una política que aproveche al máximo la excelente calidad de los servicios que presta el sector privado, el Estado debe hacer énfasis en calidad: calidad de educación, calidad de salud, calidad de agua potable, calidad de carreteras, calidad en vivienda para los más necesitados, caminos y vías de comunicación, calidad en opciones de empleo, calidad en seguridad física y jurídica, calidad en la administración de justicia, calidad en la lucha contra la corrupción.
Balbina Herrera, ministra de Vivienda, dijo que las casas serán edificadas sobre lotes de 350 metros cuadrados y les serán entregadas a los beneficiarios en un periodo de 3 a 4 meses, partiendo de la fecha de inicio de la construcción.
Treinta familias tendrán sus casas en Kuna Nega; otras 50 serán reubicadas en dos inmuebles ubicados en Curundú; 20 irán a Arraiján; seis tenían lotes propios, pero no los recursos para construir las viviendas.
Otras 47 familias más tendrán que esperar la segunda etapa de la construcción de viviendas en el sector de Kuna Nega